martes, 27 de marzo de 2018

Y repostó en Alemania



Las “chicharras” colocadas por agentes españoles en el Renault que transportaba al muy honorable señor Puigdemont en su periplo internacional para desprestigiar al Estado de España hicieron su efecto y fue detenido en Alemania, que no es lo mismo que serlo en Bélgica.

          Del país que lidera “la” Merkel está recogida buena parte de la Constitución de 1978 por aquello de la existencia de los Lander alemanes, territorios homologables a las Comunidades autónomas de nuestro país; de ahí que también el famoso artículo 155 de nuestra Carta Magna sea casi una fotocopia de otro artículo de la alemana que recoge la “condena perpetua revisable” para delitos de alta traición, entre ellos toda acción que tienda a segregar un territorio teutón de la unidad de Alemania. Es por ello que tiene similitudes con el auto del juez Lamena cuando habla sobre delitos de “rebelión” en España.

          Una vez detenido Puigdemont a través de la euroorden se trata ahora de comprobar y estudiar por los jueces alemanes si los delitos de “rebelión” y “alta traición” son, en cierta medida, equiparables; si así fuese el ex alcalde de Girona sería extraditado a España donde permanecería encarcelado a la espera del enjuiciamiento del Tribunal Supremo.

          No tengo duda alguna que la ley fue violentada el tristemente famoso referéndum del 1-O, aunque tal vez no sea esa la violencia a la que se refiera el juez Lamena. Y afirmo que fue violentada porque el TC había declarado inconstitucional el citado refrendo, declaración que los líderes independentistas ignoraron a sabiendas de que era ilegal; de ahí que las fuerzas de orden público, mandatadas por el poder Ejecutivo, intentaran impedirlo dando lugar a una actuación desmesurada y que, desde mi punto de vista, fue innecesaria.

          De todos es sabido lo que ocurrió, pero lo que no sabemos es lo que puede acontecer en ese territorio español de nombre Cataluña.

          Estemos a la espera y ojalá la sensatez acampe entre nosotros.




2 comentarios:

  1. Ojala maestro las cabezas se mantengan en su sitio y no vaya más allá. Tristes momentos los que estamos pasando en esta España, hemos perdido todo y lo peor el respeto, no te puedes imaginar lo que me duele el corazón y eso que no quiero ver nada en la pantalla me pregunto ¿dónde esta mi Barcelona, sensata, trabajadora? Aunque este a muchos kilómetros y desgraciadamente no me quede ya nadie en ella, tengo todos mis recuerdos de infancia, de juventud, de estudios, triste y malos momentos, que quede todo en eso en estos momentos de acritud.
    Abrazos y no dejes nunca este copo.

    ResponderEliminar
  2. Le tendremos que poner también una "chicharra" a la cordura? Tres besos, corazón.

    ResponderEliminar