jueves, 7 de diciembre de 2017

Flatulencias (III)




La serpiente de las elecciones catalanas avanza lentamente hacia un futuro incierto en el que parece, según encuestas, que las fuerzas independentistas y antisistemas  podrían alzarse con la victoria.

          Dos son sus armas frente a los “unionistas”: Puigdemont y la cárcel. Frente a ellos el Partido Popular parece desmoronarse, al tiempo que el PSC y C’s andan a la gresca y parecen incompatibles por ahora. Mientras tanto asistimos al ambiguo discurso de Podemos que no desea ser carne o pescado, y se disfraza en un ritual de pureza virginal que no sabemos a dónde puede conducirlo, es, pues, una auténtica incógnita.

          Hoy el independentismo ha efectuado una exposición de fuerza en Bruselas con la presencia de cerca de cuarenta mil “estelados” y numeroso amarillo -libertad de presos políticos o políticos presos, según quien hable de ellos-. Allí estaban apoyando al “fugitivo” los suyos, los de Oriol y el personal de la CUP; una extraña mezcolanza de derechas, izquierdas y anarquistas que, guste o no, han acaparado el noticiero de hoy.

          No sé si esta demostración de poderío va a achantar a Europa o si  el viejo continente va a tomarse el asunto como si una chirigota gaditana hubiese actuado en la capital europea; lo digo porque al mismo tiempo desde algunos balcones se escuchaban los compases de la canción de Manolo Escobar, ya saben.

          Por otro lado, los exconsejeros en libertad condicional van explicando en sus entrevistas y mítines sus días de trullo; uno de ellos se extrañaba que las misas no fueran oficiadas en catalán y los más protestaban del menú carcelario, tal vez por aquello de que una cosa es predicar y otra dar trigo. Otro, desconozco el nombre, protestaba de un cocido en condiciones, quiero decir con “pringá” de la buena por la cantidad de gases -flatulencia- que producía, lo que no sabe este buen hombre es que un cocido es un cocido cuando ocurre un descosido de pedos, a no ser que la ingestión del espinazo, como dijera Celia Villalobos, pueda acompañarse de unos comprimidos de aerored, siempre aconsejables para estas situaciones.

          Mientras tanto los “unionistas” juegan a darse mamporros entre ellos.


         

2 comentarios:

  1. La cinta amarilla del viejo roble. Creo que es por eso ése color. Uy, la serpiente! Uno de los animales más inteligentes. Como siempre, un placer leerte, corazón. Tres besos y feliz descanso.

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  2. Y el detalle es que a un servidor le gusta ser leído por usía.
    Besos. Ana

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