martes, 25 de abril de 2017

A lo loco se vive mejor





Creo que todo este cotarro de corrupción comenzó, en forma seria y seriada, a convertirse en pura realidad cuando aquella ministra socialista egabrense (Cabra, Córdoba) de Cultura, Carmen Calvo -con la que algún poeta del lugar, Alhaurín,  gusta de posar para hacerse una inmortal fotografía- afirmó aquello de que “El dinero público no es de nadie”; ciertamente que tal afirmación puede tener un doble sentido, bien que nadie puede hacerse poseedor de él o que, al no pertenecer a nadie, maricón el último en intentar poseerlo.

         Queda claro que algunos sujetos del PP, PSOE y la antigua CiU, sin olvidar algunos “merecimientos” de otras siglas políticas, optaron por la segunda tesis y se machacaron los sesos, dirigidos por los corruptores, para hacerse con el botín, y vaya si lo lograron.

         Así tenemos al Partido Popular, hoy toca mencionarlo, patas arriba con imputados que como hongos se reproducen por doquier, aunque la palma, por ahora, se la llevan Madrid y Valencia; de tal forma es la sangría que algunos de sus dirigentes ya saben lo que es la cárcel que ellos mismos inauguraron, caso de Francisco Granados; no digamos nada de la panda de los González y de tantos otros que aguardan impacientes ser llamados por el “juez de la gente” (jajaja), antiguo enchufado por el PP valenciano en cargos de la administración fallera.

         La condesa Aguirre, Esperanza sin recorrido alguno, ha presentado su dimisión por no saber apuntar con el dedo a gente de buena voluntad y la Sexta, amiga de Marhuenda, director de La Razón, junto a la Cuatro, han pulverizado al personal dirigente del Partido Popular por el escueto comunicado que su sanedrín ha hecho público con tal motivo, ya se pueden imaginar la que hubiesen liado si el mismo, el comunicado, hubiese sido excesivamente laudatorio para con ella.

         Mientras tanto algunos van a los suyo, por ejemplo: el tramabús de Podemos se pasea por Murcia, el clan de los andaluces al mando de Zoido sigue haciendo el ridículo y uno de los hijos del honorable Jordi huele cada día más a cárcel.

         Pero a un servidor, que no soy dudoso en mi comportamiento, lo que más me pirra es ver a don Mariano pasear por Brasil como si tal cosa, o no.

No hay comentarios:

Publicar un comentario