lunes, 6 de febrero de 2017

Y Artur cogió su estelada




Malditas las ganas que tengo de escribir hoy y más malditas para colocar unas palabras con sentido en un sin sentido que recorre los caminos de esta piel de toro llamada España. Malditas, pues, sean porque lo que yo deseo es dormir y dormir… y descansar en la nada.

         Y es que resulta que el ex honorable Artur Mas y dos que fueron consejeras con él están siendo juzgados por aquello del referéndum soberanista catalán que fue y no lo fue, también por saltarse la ley a su antojo y por pasarse la Constitución Española, el famoso “candado” según algunos, por el forro de los cataplines, me refiero a él.

         El hombre y las dos señoras, según han comentado, están repletos de gozo por el inicio de la sentada en el banquillo; pues claro que deben estarlo ya que, ojo al dato, han sido interrogados por sus abogados defensores.

         Te acuerdas amigo, me refiero Yasser, cuando aquello de las movilizaciones in tempore que según el que pasaba lista a los manifestantes la cifra era sesenta mil si los contaba el que convocaba o seis mil si el contador era el que recibía la gresca; pues eso, que según la policía autonómica los que hoy han sacado pecho acompañando a Artur y compañía eran cincuenta mil independentistas. Por cierto, Yasser, has caído en la cuenta que ahora hay más “polis” que con Franco y, además, de todos los pelajes.

         Hasta ciento veinticinco autobuses se han flotado hoy en Cataluña con dinero birlado a asuntos sociales para arropar a tres miembros de la “banda” del tres por ciento"; a ellos, a los autobuses y ocupantes con butifarras al canto, hay que sumar la tira de alcaldes y su cohorte de cuñados, concejales y personal con “mérito” para estar enchufado en las “endesas” municipales; también han asistido los auténticamente republicanos e independentistas que deseo imaginar, amigo Yasser, nada tienen que ver con los hijos putativos de gran honorable Pujol.

         Un numerito lo de hoy por tierras de Cataluña; es por ello, amigo, que pocas ganas tenía un servidor de escribir hoy y mañana… y siempre.

          Y en cierto modo, lo que son las cosas, tengo una cierta pelusilla de celo cuando miro a nuestra Andalucía.



No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada