lunes, 24 de abril de 2017

"Cuando Francia estornuda, Europa se resfría"




Los resultados de la primera vuelta a la Presidencia de la República de Francia parece ser que, según el comportamiento de la Bolsa en el día de hoy, ha contentado al sistema establecido; y ello debe ser, supongo, porque lo que puede considerarse derecha liberal, liderada por Macron, ha obtenido un resultado cercano al 24% de los votos frente al 21,5% de la representante de la ultraderecha nacionalista, encabezada por Le Pen; de tal forma que ambas “formaciones” se verán la cara de nuevo en la primera decena de mayo para ver quién se alza con el cetro de la V República.

         Exceptuando el desastre socialista que, con Hamon al frente, ha logrado un pírrico 6,35% ; lo que podríamos considerar “derecha a pelo”, algo así como el PP, se ha hecho con un 20% de los votos con Fillón al frente, mientras el “Podemos” francés, con Mélenchon de líder, le pisa los talones con el 19,7% del escrutinio. Estas tres formaciones quedan fuera de la “batalla” por la Presidencia, aunque lógicamente competirán más tarde con las colocadas en los dos primeros lugares para alanzar representación en la Asamblea Legislativa que se tiene que constituir tras las “presidenciales”.

         Tanto los socialistas como la derecha clásica, a través de sus líderes, han anunciado su apoyo a Macron para que Le Pen no se haga con la Presidencia, mientras el que el “podemita” Mélenchon ha anunciado que serán los “círculos” los que decidan qué hacer con su voto.

         Claro es que después, o sea, cuando llegue la hora de la  verdad ya veremos que hace el electorado, aunque todo hace pensar que si los frachutes son normales decidirán a favor del novato Macron.

         Así las cosas, y sabiendo  que “cuando Francia estornuda, Europa se resfría”, y dado que el PP se mueve en la ciénaga de la corrupción y que el PSOE se encuentra enfrascando en una cruel batalla intestina no tendría nada de extraño que buena parte del teatrillo francés ocupe un gran espacio en el escenario español en un próximo futuro.

         Todo es posible en estos momentos.




viernes, 21 de abril de 2017

Qué asco





Qué asco tener que escribir de la España corrupta que conmueve la conciencia de la decencia.

Qué asco de tantos desaprensivos por querer tener más dinero a costa del pueblo que sufre en silencio y con resignación las tarascadas de la avaricia de unos pocos que comienzan a ser multitud.

Qué asco de que uno no sepa si al descolgar el teléfono e iniciar una conversación hay un espía que interfiere una conversación privada de la que después pueda hacer el uso que le parezca.

Qué asco de tantos servidores públicos al servicio del dios dinero, del poder y del prestigio; qué asco vivir y sobrevivir en la ciénaga que embarga a esta sociedad.

Qué asco de tantas lágrimas de cocodrilos ante las pantallas de televisión, cuando esa agua, dicen que salada, brota en el silencio de la noche y en la soledad de la vergüenza.

Qué asco de la sed de venganza que se percibe en las letras de algún que otro plumilla que sopla a la llama para que devaste a la nación.

Qué asco que una y otra vez se filtre lo que debería ser secreto para alimentar el odio en las vísceras de la ciudadanía.

Qué asco tener que escribir de las náuseas que producen esta manera de ser y actuar de unos mangantes que han hecho de la corrupción -corruptores y corrutos- una forma de vida.

Qué asco formar parte de una sociedad donde la ley del “encogimiento de hombros” sea la norma suprema de supervivencia.

Qué asco.

miércoles, 19 de abril de 2017

Qué buen rato con Ignacio




Regresaba un servidor de almorzar en un restaurante situado a espaldas de la Ermita de La Zamarrilla, ya saben, la de la “roja rosa”, e iba camino de casa para encerrarme con llave y candado, cuando he aquí que, a la altura de la cafetería-bar conocida como “Los Rosales”, escuché un grito que al nombre de “Pepeeee” requería mi presencia; la voz procedía de un alma humana, no existe contradicción alguna, procedente de mi amigo Ignacio que requería mi presencia.

         Algo cansado, porque estoy demasiado chamuscado en estos tiempos, introduje mi cansina figura, adornada por un Panamá, en las entrañas del lugar en cuestión; deposite el sombrero con sumo cuidado en una silla, senté mis posaderas en un taburete y dispuse mi espíritu y cuerpo para “echar” un buen rato con este amigo que el “destino” ha colocado entre mi desierto y el oasis que significa su presencia alargada en la penumbra que me asola.

         Claro es, contra toda lógica o idiotez suprema, solicité en voz baja un güisqui normalete para iniciar una conversación que, sin rumbo predeterminado, nos llevara a ser más amigos mediante la palabra, vehículo misterioso que alumbra el camino de la soledad y acompaña, en buena parte, a transitarlo sin grandes algarabías pero sí con la seguridad de ser algo más humano.

         Y así, entre un par de vidrios, no más, y lo que conocemos por estos andurriales como “chupito”, nuestras palabras divergieron y convergieron entre nudos de amistad imposibles de deshacer porque no existen intereses hipócritas y egoístas sino solamente el deseo de, sin proponerlos, ser más amigos.

         Hemos hablado de lo divino y lo humano, aunque este último concepto, el de “humano”, si lo es, también es divino; así que, sin venir a cuento y sin cuento alguno, hemos salido de “Los Rosales” más amigos, más humanos, más divinos.

         ¿Y qué más?, pues nada más. No sé si a usted, querido lector o lectora, estas palabras escritas y este encuentro con la amistad les habrá sabido a poco, pero a mí, pobre anciano que transita la existencia con melancolía, me saben a cielo.

martes, 18 de abril de 2017

Podemos: ¡Hazte oír!




En esta ocasión, la del “tramabús”, no se puede afirmar que Pablo Iglesias, el general Julio, Cañamero, Irene, etc., han tenido una feliz y original idea, pues este bus que ha puesto en circulación es una burda copia de la puesta en marcha por la organización “Hazte oír” cuando aquello de que los “niños tienen pepe” y “las niñas vulva”, se diferencia una campaña de otra en que la “podemita” es más simplona, a saber: “un vaso es un vaso”, “un plato” o “una mafia es una mafia”, eso sí con un bus adornado por una serie de personajes de toda leche y pelaje.

         Bien es cierto que ambas organizaciones son la noche y el día, cenit o nadir, alfa y omega, o sea de polos totalmente opuestos, pero ya se sabe que los opuestos son justamente los que se atraen y besan sus morros, y tanto monta, monta tanto un  autobús como el otro.

         Nosotros los jubilados creo que somos los que quemamos nuestro tiempo “al rojo vivo”, ¡más periodismo!, y ya sabíamos que algunos de los rostros -esos sí que tienen “cara”- que el bus “podemita” pasea por las calles madrileñas son auténticos chorizos que están imputado algunos, encarcelados otros y más de uno a la espera del banquillo, pero Pablo, hombre de Dios, exhibir al periodista Rafael Inda en el día de hoy -mañana vaya usted a saber- como “uno de los nuestros”, gran film mafioso, es de una osadía manifiesta.

         Y no va a ser un servidor el defensor del director de “OK diario”, pero porque sea de derecha, si es que lo es, o porque reparte estopa a diestro y siniestro -incluido Podemos-, no está nada bien que sea señalado, al igual que pasaba en la Alemania nazi con los judíos, como un desalmado más y con cierta incitación a que pueda recibir una somanta de palos por cualquier desaprensivo ignorante o hasta ser diana para un blanco perfecto.

         Y con él, con Inda, van tres presidentes de gobierno votados por los españoles en varias ocasiones y a los que, para bien o mal, algo se les debe en el ejercicio de su cargo.

         Uno de los grandes impulsores del advenimiento de la II República Española, José Ortega y Gasset, pronunció su ya famosa frase de “No es esto, no es esto” refiriéndose al cariz que iban tomando los acontecimientos”.

         Casi igual se podría decir en la actualidad de “Podemos”






lunes, 17 de abril de 2017

Las dudas del Alcalde de Málaga




Cuando Francisco de la Torre (al que no conocía de nada), allá por mayo de 1977, llamó a casa para que lo visitase y la “pastora”, mi esposa Rosi, me dio la noticia al llegar un servidor al hogar, lo más alejado de mi chorla es que el motivo era para que me integrase en las listas de UCD. A las once de la noche me encontraba en su domicilio y hablamos sobre el asunto, anteriormente ya había recibido la visita en Cártama de José Mª Gallero para formar parte de la candidatura del PSA; creía un servidor que el interés de ambas formaciones se debía a una cierta oposición moderada al régimen franquistas que, por motivos de creencia evangélica, había mantenido en el valle del Azahar o bien por ser Presidente del Movimiento de Cursillos de Cristiandad, cargo del que dimití antes de integrarme como número tres en la candidatura de UCD.

         Durante un cierto tiempo estuve preguntándome y preguntando a Paco de la Torre la causa de ese su deseo político hacia mí, cosa que nunca me contestó; con el tiempo, nunca a través de él, supe que ello se debió a que un buen amigo de ambos, de nombre Pepe y cuyo apellidos omito, fue el bendecido por el actual alcalde malagueño pero que declinó la oferta y puso mi nombre sobre la mesa; así de fácil y por carambola se inició mi corta, pero densa aventura política.

         Nos recorrimos toda la provincia, que él conocía perfectamente por haber sido presidente de la Diputación, jugándonos la vida en un taxi cuyo conductor, Ramiro, nada más veía por un ojo. Conversaba yo con él de todo, incluido el sagrario de la intimidad y él también, menos del “sagrario”; siempre fue muy recatado en ese aspecto. Para saber del largo historial político de Paco tiren de hemeroteca, pues este “copo” no aguanta tamaño currículum.

         Debe andar ahora por los tres cuartos de siglo de existencia y algo más; su esposa Rosa “largó” antes de Semana Santa que él ya no repetiría como candidato a la Alcaldía; las huestes “peperas” iniciaron, tal vez con demasiada premura, la estrategia para aupar a Elías Bendodo, actual Presidente de la Diputación y del PP, a primer edil de la Casona del Parque y algo, quiero creer, ha debido pasar en las alturas del PP nacional, para que De la Torre haya contradicho a su esposa,  a la que ama, al manifestar que “se lo está pensando”, me refiero a la posibilidad de presentarse o no como Alcalde de  “esta ciudad que todo lo acoge y todo lo silencia.

         De momento, y hace muy bien, el ejército del señor Elías se está replegando.