miércoles, 30 de noviembre de 2016

Los funerales de Fidel y Juan Carlos I




Durante nueve largos día, una auténtica novena, los restos del Comandante en Jefe de la “revolución cubana”, Fidel Castro, van a ser paseados por todo el territorio de la isla para que sus fieles le rindan homenaje.

         Las alarmas políticas españolas ha saltado por el Rey Emérito Juan Carlos I estará en parte de dicho recorrido; nosotros los españoles nos la cogemos con papel de fumar y es por ello que los “podemitas” de Pablo Iglesias han afirmado que es una pobre representación la del borbón real y que el Ejecutivo de mariano debía de haber enviado un político con más fuste de entre los de la casta; por otra parte, los C’s de Albert Rivera ven muy mal que tan alta representación estatal esté presente en las “eternas” exequias y van a llamar al orden al Ejecutivo español.

         Por otra parte Arnaldo Otegi, ya saben, tenía interés, pero que mucho, en rendir pleitesía al anciano dictador en sus honras fúnebres, pero como los Estados Unidos de América tiene fichado al tal Otegi como terrorista, este se ha tenido que quedar en su “amada” España porque tiene prohibido sobrevolar el espacio aéreo de Clint Eastwod. Y hablando de amores a la madre patria, don Fernando Trueba en los Desayunos de la Primera ha cantado la gallina y ha asegurado que el AMA a España pero que no se entendió su mensaje cuando, trincando el parné, afirmo que eñ no se había sentido español durante cinco minutos de su vida; pues bueno nunca es tarde si la dicha es buena y si por cantar la gallina el personal aparece por los cines donde se proyecta el rollazo de “La reina de España”.

         A pesar de la leyenda negra de fray Bartolomé de las Casas, nosotros, mejor ellos, los Colón, Pizarro, Hernán Cortés no aplicaron el exterminio con los indígenas, sino el mestizaje, y España dejó una impronta, guste o no, en todo lo que se conoce como América Latina o Hispanoamérica; no así los ingleses en los actuales EEUU que, salvo algunas reservas indias existentes en la actualidad, esquilmaron a sioux, apaches, cheyenes y todo lo que se moviera con plumas.

         No está mal, creo yo, que Juan Carlos I esté presente por el Malecón y alrededores en estos días de luto cubano representando a España, no está nada mal… y pelillos a la mar.

Autoprólogo y justificación de "Ausencias" (VI)




.... Seguro que fue por Papel Literario que Romero Márquez y este que se autoprologa fuimos invitados a Granada para asistir a la fundación de la Asociación de Críticos Literarios de Andalucía.

Más de un centenar de escritores llegados de toda España, aunque en gran medida de Andalucía, acudieron a la llamada; allí conocí la corriente poética llamada De la diferencia, que mantenía una “guerra literaria” contra la predominante De la experiencia, pero esencialmente tuve la gran oportunidad de conocer al poeta Antonio Hernández que, por lo que tiene la poesía de subjetiva, considero forma parte del póker de poetas con más prestigio actualmente, y que junto a Claudio Rodríguez, escribieron en la segunda mitad del siglo XX las dos mejores obras poéticas, auténticas catedrales de la poesía, a saber: Don de la ebriedad de Claudio y Sagrada forma del citado Antonio.

Pues bien, Hernández fue elegido, en el transcurso de la Asamblea, Presidente de la Asociación de Escritores de Andalucía y él sabrá la razón, la ignoro yo, por la que me apuntó con el dedo para, con el cargo de Vocal Adjunto a la Presidencia, formar parte de la Junta Directiva.

Aquella designación, aprobada en Asamblea, no fue bien acogida por el triunvirato de Papel Literario, y menos aún que formase parte del primer Jurado de Poesía de dicha Asociación, especialmente por parte de Romero Márquez que creía, con toda razón, gozar de más conocimientos literarios que un servidor, hecho cierto a todas luces, pero las cosas fueron así; y por ello quedé como máximo responsable del travieso Suplemento que, junto a Cuadernos del Sur, vino a convertirse en una especie de brazo armado de la escuálida, aunque arrojada, corriente poética De la diferencia frente a la todopoderosa De la experiencia, comandada por Luis García Montero y sus acólitos Carlos Marzal y Benítez Reyes, entre otros muchos afamados y aplaudidos vates pelotilleros.

Por aquellos tiempos, tal vez por haber sido Vicepresidente del Consejo Nacional de Educación por nombramiento del Consejo de Ministros cuando por la madrileña calle San Jerónimo entraba y salía del Congreso por aquello de ser Diputado (menos el día que no tuve más remedio que permanecer en el recinto durante  dieciocho horas a causa de Antonio Tejero, teniente coronel de la Guardia Civil, que le cogió cariño al lugar y que, gracias a ello, escribí un librillo titulado 18 horas con Tejero), “casta pura” que diría hoy Pablo Iglesias, por aquellos tiempos, decía, fui elegido vicepresidente del sacrosanto Ateneo de Málaga, siendo presidente del mismo Jesús Pérez Lanzat, Chumi para los amigos, que me responsabilizó de llevar la Vocalía de Poesía, con la que inicié una colección de poesía bajo el nombre de Así concebí mi obra, colección codiciada hoy por numerosos buscadores de pequeños cuadernos con olor a plomo y sabor a tinta, y de la que se publicaron dieciocho ejemplares iniciando la misma el conocido poeta malagueño Álvaro García...

  Continuará                                                                                                                                    

martes, 29 de noviembre de 2016

La reina de España




Me encanta el cine bueno, pero no voy a las salas porque no logro escuchar en debidas condiciones los diálogos; es por ello que espero se visualicen los films en cadenas de televisión para con mis milagrosos sonys poder enterarme de los mismos.

         Este fin de semana se ha estrenado en algunos cines “La reina de España” del director Fernando Trueba, aquel que dijo: “yo no me he sentido español ni cinco minutos”; y casi al unísono trincó un sólido talón bancario con una sabrosa cantidad de euros de manos de un ministro del gallego.

         El hombre, señor Trueba, está mosqueado porque parece que le han fallado las perspectivas de gozar de una buena entrada de dividendos por el estreno de su “peli”, y achaca el posible fracaso a una campaña en contra suya en las redes sociales por aquella frase dicha y que, según amigos suyos, no llegó a entenderse perfectamente.

         Creo, y es una sencilla suposición, que la frase negando la evidencia de ser español y trincando la pasta se comprendió perfectamente por  gran parte del mundo mundial; somos más esclavos de lo que decimos que de aquello que hacemos y, aunque algunos dicen que las palabras se las lleva el viento, pagamos por ello.

         Lo bueno que tiene escribir en prensa digital y de provincias es que el personal es que puedes exponer lo que desees sin que la tela de araña social te prenda en sus redes, y si te llamas Pepe García Pérez qué decir del tema.

         Pues no sé si será porque los “nacionalistas españoles” le están haciendo el boicot a “La reina de España” de Fernando Trueba por renegar y trincar lo que le daba un español, lo digo porque algunos amigos míos que entienden un rato largo de cine afirman que el film en cuestión es un petardo de mucho cuidado y eso es harina de otro costal.

         Vamos que la “peli”, sea de Trueba o no, hace llorar de lo mala que es; y eso es muchísimo peor que la posible campaña que las “hordas nacionalistas españolas” están realizando para que se estrelle por “renegado”.

         Venga, Fernando: “A lo hecho, pecho, aunque sea un deshecho”




Auto prólogo y justificación de "Ausencias" (V)




... A Romero Márquez se unió, en funciones de responsabilidad de dirección el poeta Pedro José Vizoso, y a partir del cuarto o quinto número de Papel Literario mi nombre se unió al de ellos también en responsabilidades directivas; como cualquier otro triunvirato gozó de problemas y hubo tiempos en que el trío se convertía en dúo aunque el menda siempre permanecía, sería debido, quiero creer, a que mis años en política me habían otorgado una sublime paciencia para soportar toda clase de intrigas.

Mi misión consistía en dar fe, de forma crítica e irónica, de una gran parte de los actos literarios que se celebraban en Málaga, para ello, y agazapado tras el pseudónimo de El husmeador, aunque todos sabían de su identidad, plasmaba con ligera pluma el acto.

Todo el trabajo, que era cantidad, se hacía por amor al arte, o sea, gratis, pero con una condición a la dirección de DIARIO MÁLAGA: que se enviase el periódico con el suplemento a unas direcciones claves de la España literaria; hasta tal punto se hizo famoso PL, que DIARIO MÁLAGA era conocido como el periódico de Papel Literario.

En esa primera fase de papel impreso estoy obligado a citar, entre otros colaboradores, a Julio César Jiménez, Mesa Toré, Juan Carlos Martínez Manzano y José Sarria con su sección “Palacetes y mazmorras” que junto a El husmeador y Radiografía de un poema, ambas de mi autoría, se hicieron famosas hasta tal punto que no tengo más remedio que narrar una anécdota sucedida en Valencia, donde en un evento literario al que fui invitado, el buen poeta Luis Alberto de Cuenca al ser presentados, dijo asombrado: “Tú eres el autor de las radiografías, por favor, hazme una”, petición a la que con sumo gusto accedí.

Pero nada como aquellas dos páginas centrales que en ocho ocasiones escribiera Néstor Vidal, afamado poeta que bajo ese pseudónimo puso a parir a ocho grandes gurús de la poesía nacional, y de las que, como churros, se hicieron fotocopias a doquier por la capital del Reino para regocijo de muchos y vergüenza de los criticados...

                                                                                                               Contiuará


lunes, 28 de noviembre de 2016

El dolor andaluz




Esta sociedad camina hacia el dolor; sufrir ya lo hace. No es lo mismo dolor que dolerse; cuando uno se duele a sí mismo, sufre. Dicen los místicos de todos los tiempos que el sufrimiento, bien llevado -vaya usted a saber cómo se hace eso-, hace a la persona más fuerte. También se sufre al observar el dolor de los demás o ante el aliento que algunos necesitan para seguir tirando del carro; dejemos claro, por tanto, que sufrir, lo que se llama sufrir, es un mal generalizado en este valle de lágrimas.

         Lo del dolor es harina de otro costal, si es de muelas para qué vamos a hablar y, si por casualidad, es el dolor de corazón que, según la Iglesia debíamos sentir para hacer una buena confesión, apaga y vámonos.

         Ahora, vuestros gobernantes -yo soy rancho aparte- andan recortando toda clase de especies, desde sueldos a dignidad. Entre las más discutidas por el sufrido y sumiso pueblo, se encuentran los posibles tijeretazos a Sanidad.

         Hace falta buscar calderilla contante y sonante, mucho menos que la concedida por todos nosotros al sistema bancario para sanear, es un decir, el sistema de Salud Pública de Andalucía. Y para ello hay que iniciar un barullo de mucho tomate en lo de las recetas: especialmente en los más desvalidos: los ancianos, y en la “juntera” de hospitales públicos.

         La Consejería de Sanidad de la Junta de Andalucía, ha confundido el omeprazol, pongamos por ejemplo, con un chuche que se le quita a un niño para que no se empache.

         Entre otro pastilleo, desean retirar del espléndido recetario oficial, casi todo lo relacionado con relajantes, sedantes y somníferos. De relajarse nada y de sedarse, menos; pues gracias.

         Vamos al encuentro del sufrimiento y del dolor a causa de la falta de originalidad a la hora de chequear al país, pero hay algo que puede ser muy peligroso para estos inútiles mandamases: si sustraen al personal los somníferos y sucedáneos, este pueblo va a permanecer despierto, con los ojos bien abiertos y esto, a la larga o a la corta, se paga en el recetario de las urnas.

         Buena prueba de ello son las grandes manifestaciones de ayer en Málaga, Granada y Huelva  contra la política sanitaria de la Junta de Susana, oh Susana.