jueves, 15 de diciembre de 2016

Autoprólogo y justificación de "Ausencias" (XV)



No quisiera terminar este extraño autoprólogo sin dos merecidos agradecimientos y una particular nota de explicación.

En primer lugar agradecer a Fundación Unicaja el haber publicado esta AUSENCIAS, antología de parte de mi obra poética, así como la ayuda prestada a las Asociaciones Colegial de Escritores de Andalucía y la de Críticos Literarios de Andalucía para que su devenir asociativo no dependiera de cualquier poder político.

En segundo lugar, aunque podía haber sido el primero, mi eterno cariño al gran poeta Francisco Basallote que ya nos dejó; Paco fue ese hombre providencial que, no me acuerdo la causa del porqué, se puso a mi lado de forma silenciosa mediante llamadas telefónicas y mensajes de aliento para que no tirase la toalla y continuase en la empresa de Papel Literario con sus ayudas constantes enviando abrazos, críticas y buscando nuevo colaboradores.

La existencia es un lugar de encuentros y desencuentros con un número apreciable de personas que, por las circunstancias que sean, permanecen para siempre o son simples aves de paso; en ocasiones de rapiña.

         No sé, tampoco me preocupa demasiado, cuándo conocí a Francisco Basallote e ignoro si fue en Sevilla, la ciudad que se basta a sí misma, o en Málaga, la ciudad que todo lo acoge y todo lo silencia, o si fue a través de la lectura de algunos de sus numerosos libros que nacen desde la nada y finalizan en el infinito, que no otra cosa es escribir en un folio blanco para ejercer el milagro de la creación.

         Lo que sí sé es que a través de una pequeña relación física del tú  a tú, de una buena relación epistolar y de un intercambio telefónico fluido puedo afirmar de él que fue, en silencio, un amigo leal, eso que es importantísimo se engrandece con el hecho de saber que estaba ante un poeta excepcional, capaz de obtener filones de riqueza creadora desde la contemplación de, pongamos por caso, una abeja libando miel.

2 comentarios:

  1. Enhorabuena por la antología. A Paco lo seguiremos recordando siempre con mucho cariño y admiración. Un abrazo.

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