jueves, 1 de diciembre de 2016

Autoprólogo y justificación de "Ausencias" (VII)




 ... Vamos, que por esto o por lo otro, la verdad es que en Papel Literario colaboraron toda una serie de prestigiosos críticos de forma altruista, al tiempo que los pioneros fueron dejando de hacerlo; pero no hay mal que por bien no venga y, como caídos del cielo, asentaron sus reales en el suplemento los escritores malagueños y/o residentes en Málaga: Francisco Peralto, Alberto Torés, F. Morales Lomas, Antonio García Velasco, Carlos Villodres y el incombustible Pepe Sarria que, junto a otros colaboradores habituales, caso de Mª Victoria Reyzábal, otorgaron al suplemento un asentamiento estable, y razonable en calidad literaria; podríamos definir este espacio de tiempo como la segunda época de Papel Literario.

Anterior a estos acontecimientos, en el año 1997 y gracias a la gran ayuda de José Sarria, la editorial Corona del Sur que regenta Francisco Peralto publicó la antología de mi autoría “… y el Sur (La singularidad en la poesía andaluza actual)” en clara contestación a otra del crítico literario José Luis García Martín, en la que dejaba en mala situación, en el silencio, a los poetas andaluces que pertenecían a la corriente de la experiencia o que iban por libre, sino “… y el Sur presentaba un grupo de poetas, hasta treinta, con voces bien diferentes entre los que nombro a Manuel Alcántara, María Victoria Atencia, Juana Castro, Domingo F. Faílde, Francisco Fortuny, Antonio Hernández, Rafael Guillén, Aurora Luque, Manuel Mantero, Pilar Paz Pasamar, Francisco Peralto. Ríos Ruiz, Ruiz Noguera, José Sarria, Soto Vergés y Juanjo Téllez, entre otros, hasta llegar a la treintena.

Dicha Antología llevó al blandir de espadas en “guerra” abierta entre los poetas de ambas tendencias, aunque en “…y el Sur” no existiera esa maníaca costumbre de colocar a los de un bando y olvidar a los del otro.

Entre otras afirmaciones en el prólogo de “… y el Sur” -aquello sí que fue un prólogo y no esta historia macabea- afirmaba: “… El Sur, caracterizado por una forma de ser, siempre fue -sigue siéndolo- un manantial de creación poética que ha regado buena parte de los páramos de la España lírica. Ello no quiere decir que la poesía escrita por andaluces sea idéntica o similar entre ellos. Un ejemplo de su singularidad latente en este siglo (XX) son los casos de Juan Ramón Jiménez, los Machado, Aleixandre, García Lorca, Cernuda o Alberti, por señalar los más significativos y universales. Nada es igual en ellos, y todo es arrebatadoramente bello y diferente. Todo es poesía…”...

                                                                                                            Continuará

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