martes, 6 de septiembre de 2016

Del día a la noche en un santiamén




El pasado domingo un buen amigo de barra, codo y conversación, Manolo “el bético”, cumplió la envidiada edad de cincuenta y cuatro años; otro amigo, Antonio, propietario de “El Gran Vía, preparó unas fabes para alimentar la amistad de un total de siete personas, los dos mencionados e Ignacio, profesor y columnista, Pepe “el pollo”, un mocito que vale un potosí, un ex sargento de la legión dedicado actualmente a repartir felicidad con la venta de cupones de la ONCE, de nombre Juan, un profesional de la cocina, también de nombre Juan al que un miércoles, inicio de cuaresma, le impuse la ceniza, y un servidor de ustedes.

         El lugar escogido fue el citado Gran Vía, cerrado a cal y canto para tan solemne acontecimiento -conste para los anales que todos los gastos corrían por parte del propietario-; las fabes, riquísimas y abundantes, fueron regadas por un magnífico y auténtico ribera, unos tomatillos con lo esencial y la tarta. Después, las cosas de Antonio, descorchó una botella de coñac de 1866 y tomamos un par de copas sabiendo y saboreando los cinco sentidos que poseemos para deleitarnos ante tamaño milagro.

         Hacía calor, ya saben, las calores de estos días, y marchamos unos por allí, la mayoría, y él, Antonio, a su casa con su mujer e hijo.

         Ayer lunes todos recibimos un extraño mensaje: Antonio “el del Gran Vía” estaba hospitalizado por eso que llaman infarto. Los teléfonos echaron fuego, bastante más que el maldito calor, para saber de él a través de su compañera; se encuentra en la UCI y se va recuperando.

         La vida es una maravilla y una putada, pero no algo por donde transitar con sorpresas de mal gusto. Sabemos que Antonio se va a poner bien porque estamos empeñados en ello, pero hasta que se ponga en forma nos queda un buen rato para pensar que somos aves de paso que volaremos hacia lo ignoto en el momento menos adecuado.

         Y ya está; tenía ganas de contarlo porque, por regla general, narro lo que vivo y siento.


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