viernes, 17 de junio de 2016

La actitud política de Ciudadanos




Es sumamente respetable que cada partido que acude a las próximas elecciones generales mantenga la política de pactos que más convenga a sus intereses y por extensión al conjunto de España, ello no quiere decir que sea políticamente correcto que se introduzca en la vida interna de otros colectivos para aconsejarles o pedirles que es lo que deben hacer si desean conseguir su apoyo.

         En las últimas veinticuatro horas, Albert Rivera, líder de Ciudadanos, ha dejado claro que no apoyará por comisión u omisión, o sea, votando sí o absteniéndose, al Partido Popular si este mantiene como candidato a la Presidencia del Gobierno de España a Mariano Rajoy; es más, en el día de hoy, Ciudadanos ha dado un paso más allá y ha tachado también de los posibles sustitutos a Soraya Sánez de Santamaría, Vicepresidenta 1ª del actual gobierno en funciones, pero es que todavía ha ido más lejos al afirmar que no tendría obstáculo alguno en votar al líder gallego Núñez Feijoó o Ana Pastor, actual ministra en funciones de Fomento.

         Si se estudia con total imparcialidad, algo casi imposible en el cotarro político, semejante toma de decisiones  por el líder del, según sondeos, cuarto partido en intención de votos podrían algunos tachar a Albert Rivera de cierta bisoñez política o, lo que sería peor, de mantener una política nazi “ad hominem” sin importarle en demasía el programa político del Partido Popular.

         Queda claro, quiero creer, que Ciudadanos está jugando con fuego al lanzar al ruedo político esta propuesta que puede estallarle en las manos o bien podría darle buenos dividendos, lo que sí es cierto que dentro del seno de los populares puede causar, y de hecho lo está haciendo, de desafección hacia C’s que podría llegar al propio electorado de Albert Rivera.

         Tal como decía hace un par de días Albert Rivera ha formalizado un “alicate” con Pedro Sánchez que bien podría conducir a conjunto de los españoles a tener que volver a votar si se repiten, más o menos, los mismos resultados que el pasado 20-D.

         Quien habla mucho de justicia y transparencia, caso de Rivera, no debe olvidar que es la Justicia la encargada de emparedar, mediante sentencia, como corrupto a cualquier ciudadano, sea político o no; y nadie debe arrogarse la toga, la venda y la balanza de semejante institución.



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