miércoles, 29 de junio de 2016

De sillones y cargos




Creo que no me equivocaría en demasía si afirmase que el PP obtendría mayoría absoluta si en el plazo de una semana se convocase la tercera tacada de Elecciones Generales; y lo digo por las declaraciones que están realizando los líderes de PSOE y Ciudadanos que, deseo imaginar, irán cambiando de signo ante la posibilidad de que “el apestado” Mariano Rajoy pudiera ser investido Presidente de Gobierno.

         Ya ven que dichas fuerzas políticas no suman el número de escaños que ha obtenido el Registrador de la Propiedad, y sin embargo andan usando un lenguaje prepotente ante el grave problema que embarga a nuestra nación; hasta ahora nos salva que el PP aprobó los Presupuestos Generales de año en curso con el disgusto de algunos, pero dentro de poco tiempo, cuando la calima deje de fastidiar, habrá que ponerse a la tarea de aprobar los del próximo año.

         Sé que es humo político lo que sueltan ambos líderes por sus bocazas y que al final, de una forma u otra, Rajoy será Presidente; pero este lenguaje, propio de Groucho Marx o Mario Moreno “Cantinflas”, no es el más adecuado en estos momentos.

         De los dos políticos aludido, Pedro Sánchez y Albert Rivera, es este último el que se lleva la palma por lo retorcido, ambiguo y contradictorio en su forma de exponer las razones de su eterno interrogante que le lleva a sacar pecho por estos lares y los de Bruselas cuando afirma que él, en el caso de que se reúna con Rajoy, siempre acompañado de su escudero Pedro Sánchez, nunca hablará de cargos y sillones para, a continuación añadir que el cargo de Rajoy, como Presidente de Gobierno, nunca podrá ser ocupado por el “gallego”.

         ¿Pero qué tiene este guapo chaval contra el hombre que ha obtenido cerca de ocho millones de votos y lo cuadruplica en escaños? ¿Acaso aquél pacto de El Abrazo entre Pedro y él sigue vigente aunque no sirva para nada? ¿No tiene bastante el señor Rivera con la sangría de votos que uno a uno han marchado al talego de Rajoy Brey en las pasadas elecciones celebradas el 26-J?

         Si esta es la nueva política, apaga y vámonos pues mucho tienen que aprender la pareja “ideal” de Felipe González cuando en 1996, por un puñado de escaños, permitió gobernar a Aznar en un santiamén.

         Nos jugamos España, ¡estúpido!

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