sábado, 5 de marzo de 2016

Ciclogénesis en el Congreso de los Diputados




Todo comenzó cuando Rajoy declinó someterse a la investidura como Presidente del Gobierno por no tener, como se ha comprobado en estos días, los apoyos suficientes para ser investido como tal; por ello Pedro Sánchez comentó a Felipe VI que él si tenía posibilidad de recabar los síes necesarios, y sacando pecho dio un paso hacia delante acompañado del “moderado” Albert Rivera con un pacto que contenía doscientas reformas entre las que se encuentra una muerte digna, qué bien.

         Con ese equipaje se presentaron ambos ante sus señorías y han salido fuertemente trasquilados. El debate se deslizaba de manera más o menos formal, cuando Iglesias mencionó la palabra cal viva y le zampó un fuerte beso en la mismísima boca al subalterno de Ada Colau que se ha convertido, el beso, a nivel internacional, en el resumen de todo el proceso; de tal forma ha sido así que el besucón líder morado anunció, en la segunda parte de la ciclogénesis parlamentaria, que esperaba a Pedro a la vuelta de la esquina para llevar a buen término el “pacto del beso”; sea dicho de paso que Pablo “el besucón” es un machista de mucho cuidado cuando en público y, dando nombre y apellidos de ella, comentó los amoríos de una diputada del PP con un diputado “podemista”.

         En el límite de la locura parlamentaria de aquellos que no son la casta, el portavoz del PSOE, señor Hernando, proclamó que el Registrador en “comisión de servicios” ha intentado darle “jaque” a Felipe VI, Rey de España, cuando declinó, mediante una media verónica, someterse a la petición de la pena de guillotina por sus excelentísimas señorías; pena de la que no se ha privado cuando el suavón de Rivera, que veía cercana la posibilidad de regodearse pecando contra sí mismo en un sillón ministerial, solicitaba del ejército de diputados del PP una revolución interna para que llevaran a cabo, simbólicamente, el degüello del “apestado” Rajoy, hecho propio del nazi Goebells con su teoría del ataque “ad hominem”; ver para creer que el líder anaranjado, a pesar de sus carantoñas para ser reconocido como el nuevo Adolfo Suárez, se convierta en revolucionario agitador de más de siete millones de votantes.

         Todo ello, y muchísimo más, sucedía bajo la atenta mirada del poseedor de la batuta, señor Paxti (Paco) López, que convirtió lo que pudo ser un vals en un magnífico chacachá.

         Pero que no se preocupe el pueblo español porque gracias al “apestado” tenemos un presupuesto aprobado con los votos en contra del señor Sánchez y compañía, y de paso vamos comprobando que con un gobierno en funciones no hay recortes, baja la gasolina, cobramos todos los meses y llenamos los estadios de fútbol.

Estamos, pues, cerca del anarquismo y llegaríamos a disfrutar de él en su totalidad si dimitiera los “en funciones”, porque anarquismo no es otra mandanga que vivir “sin gobierno”, por la sencilla razón de que somos mayores en edad y sabiduría para vivir y morir sin leyes que nos ahoguen.

2 comentarios:

  1. cada cual lleva el ascua a su sardina.. ¿no le parece?. A mi particularmente me gustaba mas los besos a la Rita, a la Castedo, los "TE QUIEROS" al Alfonso el alcalde, podía seguir pero hablando de besos... abrazos, ect, algunos se convirtieron en mosdiscos tales, que nos comieron hasta los hígados.. ¿está de acuerdo?... saludos cordiales

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