jueves, 21 de enero de 2016

Eso no es serio, hombre




“Eso no es serio, hombre” es la respuesta que el Presidente en funciones, señor Rajoy, le ha dado a un tal Pérez por la broma gastada por una emisora catalana en la que alguien se ha hecho pasar por el señor Puigdemont, algo hartamente difícil, lo digo por el gran flequillo que adorna su frontispicio.

         Pero el título de este “copo” no va dirigido al tal Pérez, sino a Pedro Sánchez, líder del PSOE para vergüenza de Susana, oh Susana, que ha invitado a don Mariano a que se vaya a su casa si no tiene la valentía de presentarse en el Congreso de los Diputados para tratar de ser investido Presidente del Gobierno de España; creo que es una actitud chulesca e impropia de un Pedro que desea ser jefe de nuestros destinos a cualquier precio, más aún cuando el Registrador, en comisión de servicios, ha obtenido unos millones de votos más que él y más de treinta escaños en las pasadas elecciones.

         Es que el tal Pedro está que se sale en la actual encrucijada a que se encuentra sometida nuestra nación que, de momento, está salvada por los Presupuestos de 2016 aprobados en el Congreso con su voto en contra y que, mejor o peor, asegura que una gran mayoría de españoles, funcionarios y jubilados, podamos sobrevivir; con la esperanza de que si hubiese que repetir comicios generales, los mismos, los citados Presupuestos, puedan prorrogarse para 2017.

         Le falta a este hombre, me refiero a Pedro Sánchez, visión de hombre de Estado cuando con tal de ser inquilino de la Moncloa es capaz, según informaciones de la “cloaca”, de aliarse con los que vuelan hacia Venezuela para saber de las artimañas del hombre del pajarito, camarada Maduro, para traernos a nuestros páramos la llamada revolución bolivariana.

         Cuando en el día de hoy, el Partido Nacionalista Vasco se ha dejado caer que no votará a Pedro Sánchez a cambio de nada, sino solamente si se establece una relación bilateral entre Euskadi y España, o sea, de Estado a Estado, y no se confirma por parte de Sánchez que dará el visto bueno a un referéndum de autodeterminación en el País Vasco, las cosas, oh las cosas, se le han puesto difíciles al líder del PSOE.

         Un servidor confía en que, pierda o gane, el señor Rajoy sea capaz de enfrentarse en la Cámara Baja a un posible suspenso de sus señorías, y es que perder una batalla no significa la derrota de una guerra.

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