viernes, 31 de julio de 2015

El basurero nuclear de Villar de Cañas



Todos decimos que somos solidarios, pero casi a nadie le gusta que por las cercanías donde cohabita con el tedio le construyan una cárcel, un cementerio, un centro oncológico o un bar de copas; qué decir si acampa un basurero de residuos nucleares, que por cierto, digo yo, nos cuestan trasladar los nuestros a la vecina Francia unos 60.000 euros diarios y, lo que son las cosas, no conozco ciudadano ecologista que haya protestado por el recorrido de esos camiones que transportan dichos residuos.

         Fue el PSOE de Zapatero, no se olvide el detalle, el que autorizó el basurero nuclear de Villar de Cañas, Cuenca, y que los pocos vecinos por un lado y el consistorio municipal los que han aprobado su construcción que, a buen seguro, van a llevar a ese pequeña localidad algunos puestos de trabajo y algo que les saque de la pobreza en que viven.

         Pero he aquí que el excelentísimo señor Presidente de Castilla La Mancha, señor García Page, ha dicho que naranjas de la china y que en su feudo no se construirá semejante cementerio que acabará con la grulla y la avutarda; les ecologistas en acción han puesto manos a la obra de impedir tales “asesinatos” y marchan sobre Villar de Cañas para hacer un poco de ruido y fumarse, de paso, unos porros.

         En un programa televisivo he visto y escuchado al alcalde de Villar de Cañas, herrero de profesión y que habla con la fuerza del martillo de la auténtica ecología, o sea, practicándola con los animales en campo vivo y sin sacar pecho, pues lo que saca por las mañanas al amanecer es a sus perros.

         Este hombre, el alcalde, define a la zona donde se oyen sus martillazos de herrero, como un auténtico secarral, o sea, un lugar donde las grullas y las avutardas no existen y yo, que quieren ustedes que les diga, creo más al herrero alcalde que al presidente mentiroso.

         Como Page es Presidente gracias al apoyo de Podemos, no me extrañaría nada que los de Pablo Iglesias le hayan soplado al oído que a ellos no le cuelan lo del basurero nuclear; pero estando por esos lugares el emérito Pepe Bono no habrá problema y todo se arreglará.

         Jolines, qué alegría me llevé escuchando a un político, el herrero alcalde diciendo verdades como puño.

jueves, 30 de julio de 2015

Albiol



El señor Albiol ha sido propuesto por el PP para ejercer de candidato a la Presidencia de la Generalitat; el espectáculo está servido pues la oposición, sin fisura alguna, se ha lanzado al cuello del ex alcalde de Badalona; la alcaldía, que ya la ostentó durante la anterior legislatura por mayoría absoluta se le ha escapado en esta ocasión por el pacto entre cinco fuerzas políticas de izquierdas y derechas a pesar de haber obtenido más del 35% de los votos emitidos.

         Dada mi ignorancia en estos temas, no llego a comprender la causa por la que el PP ha cambiado la ley electoral municipal tras celebrarse dichos comicios y, sin embargo, no lo hizo en el momento de celebrarse las Elecciones Europeas y comprobar que el subidón de nuevas fuerzas emergentes podían traerle algún que otro disgusto como así ha sido y así será en los próximos comicios generales.

         Albiol es considerado por la oposición como xenófobo hasta la médula, imagen de la extrema derecha y un tipo con el que hay que andarse con cuidado dada su talla y envergadura, y todo porque su lema electoral ha sido “Limpia Badalona” que, según parece, era una indicación a “quitar de en medio” al colectivo que representaban los gitanos rumanos; pues vaya usted a saber si era ese el objetivo pretendido. Si así lo fuese, no cabe la menor duda que el 35% de los vecinos de Badalona son unos auténticos xenófobos de mucho cuidado o que hay que tener un cierto cuidado con algunos gitanos rumanos.

         Sin embargo algo más debe tener el señor Albiol cuando buena parte de la oposición catalana, tras hacer la señal de la cruz, se ha encomendado a Dios y al Diablo para hacer frente a ese chicarrón que habla claro, directo, de frente y se le entiende; y es que en política, la pedagogía es la principal de las virtudes que debe ostentar cualquier representante de ella, y este, Albiol, aunque no sea Licenciado en Ciencias de la Educación, domina, parece ser, el lenguaje de los acodados en el mostrador del barrio donde los temas se dicen a lo claro y sin ambigüedad alguna.

         Al menos, a no ser que los de la CUP se lo coman, vamos a tener unos días muy entretenidos que, por cierto, falta nos hace.


miércoles, 29 de julio de 2015

El sistema educativo "español"



Que el sistema educativo falla en España es reconocido por la propia ciudadanía y por todos los estudios que desde fuera de nuestra nación, incluida por ahora Cataluña, corroboran los datos que de él se realizan; en fin, un desastre en la total acepción del término.

         Recuerdo como si fuese hoy la primera ley educativa que el llamado “régimen del candado del 78” aprobó por los pelos en el Congreso de los Diputados; fue la llamada Ley Orgánica de Centros Escolares (LOECE) llevada a cabo durante la segunda y última legislatura del centrismo encarnado en UCD, y de la que fui ponente junto a los ucedistas Miguel Herrero y Rodríguez de Miñón y Oscar Alzaga; cuando por fin se consiguió aprobar por los “pelos”, en la consabida explicación del voto, el diputado Alfonso Guerra prometió que si el PSOE llegaba al poder la primera medida que tomaría sería la derogación de la citada ley; y así fue, tras la abrumadora victoria de Felipe González en 1982, el nuevo gobierno lo primero que hizo fue cepillarse la LOECE.

         Durante los catorce años que Felipe gobernó España se introdujeron toda clase de leyes educativas cuya raíz fue la LOGSE y, según resultados al canto, no brilló en la aulas de primaria, secundaria y universitaria que el nuevo sistema funcionaba a gusto de todos, y si no que se lo pregunten a los que más saben de educación, o sea, a los maestros nacionales y después de EGB, conocido por El Gran Bulo y que tanto benefició a las editoriales, en especial a las que dependían del grupo Prisa, más que amigos del grupo del PSOE.

         El PP, a través de Aznar, asumió el poder desde 1996 a 2004, los últimos cuatro años con mayoría absoluta, y fue tanta su vagancia en materia educativa que en la agonía de los últimos meses de su mandato aprobó algo así como la Ley de Calidad Educativa que tampoco entró en vigor porque con la llegada de Zapatero al gobierno abolió la misma y se continuó con todo el sistema educativo heredado de Felipe, pero con algunas variantes, para qué nombrarlas, que lo enturbiaron más.

         En 2011 llega a la Moncloa el señor Rajoy que encarga al ex ministro Wert que comience a preparar la LOMCE, la termina, se larga a casarse y la mayoría de las autonomías le dicen que naranjas de la china, o sea, que dicha ley se la va a comer el PP; ¿y qué ocurre?, pues ya lo saben nada de nada. El señor Sánchez, propietario en la actualidad del PSOE, afirma que si ganan las elecciones generales, derogará la Ley que es discutida y discutible al igual que Zapatero dijera de España.

         Y así estamos: soportando por un lado la vagancia legislativa en materia educativa del PP, de nuevo el aviso de que Sánchez derogará la LOMCE que, por cierto, aún no ha estrenado, y el partido “naranja” que juega a realizar, si toca moqueta de poder, a conformar una pacto por la educación.

         En resumen, el PP en materia educativa no ha hecho ni el huevo, el PSOE mejor no haberlo hecho, catalanes y vascos hicieron y siguen haciendo lo que les sale de los huevos y a UCD no le dio tiempo a rascarse los mismos, por lo que podemos inferir que lo mejor que en educación y enseñanza se ha vivido en democracia fue el legado que durante cuatro años, los de UCD, nos dejara la Ley General de Educación de 1970 del ministro franquista Villar Palasí.

         Y que conste que nunca fui franquista.






El sistema educativo "español"



Que el sistema educativo falla en España es reconocido por la propia ciudadanía y por todos los estudios que desde fuera de nuestra nación, incluida por ahora Cataluña, corroboran los datos que de él se realizan; en fin, un desastre en la total acepción del término.

         Recuerdo como si fuese hoy la primera ley educativa que el llamado “régimen del candado del 78” aprobó por los pelos en el Congreso de los Diputados; fue la llamada Ley Orgánica de Centros Escolares (LOECE) llevada a cabo durante la segunda y última legislatura del centrismo encarnado en UCD, y de la que fui ponente junto a los ucedistas Miguel Herrero y Rodríguez de Miñón y Oscar Alzaga; cuando por fin se consiguió aprobar por los “pelos”, en la consabida explicación del voto, el diputado Alfonso Guerra prometió que si el PSOE llegaba al poder la primera medida que tomaría sería la derogación de la citada ley; y así fue, tras la abrumadora victoria de Felipe González en 1982, el nuevo gobierno lo primero que hizo fue cepillarse la LOECE.

         Durante los catorce años que Felipe gobernó España se introdujeron toda clase de leyes educativas cuya raíz fue la LOGSE y, según resultados al canto, no brilló en la aulas de primaria, secundaria y universitaria que el nuevo sistema funcionaba a gusto de todos, y si no que se lo pregunten a los que más saben de educación, o sea, a los maestros nacionales y después de EGB, conocido por El Gran Bulo y que tanto benefició a las editoriales, en especial a las que dependían del grupo Prisa, más que amigos del grupo del PSOE.

         El PP, a través de Aznar, asumió el poder desde 1996 a 2004, los últimos cuatro años con mayoría absoluta, y fue tanta su vagancia en materia educativa que en la agonía de los últimos meses de su mandato aprobó algo así como la Ley de Calidad Educativa que tampoco entró en vigor porque con la llegada de Zapatero al gobierno abolió la misma y se continuó con todo el sistema educativo heredado de Felipe, pero con algunas variantes, para qué nombrarlas, que lo enturbiaron más.

         En 2011 llega a la Moncloa el señor Rajoy que encarga al ex ministro Wert que comience a preparar la LOMCE, la termina, se larga a casarse y la mayoría de las autonomías le dicen que naranjas de la china, o sea, que dicha ley se la va a comer el PP; ¿y qué ocurre?, pues ya lo saben nada de nada. El señor Sánchez, propietario en la actualidad del PSOE, afirma que si ganan las elecciones generales, derogará la Ley que es discutida y discutible al igual que Zapatero dijera de España.

         Y así estamos: soportando por un lado la vagancia legislativa en materia educativa del PP, de nuevo el aviso de que Sánchez derogará la LOMCE que, por cierto, aún no ha estrenado, y el partido “naranja” que juega a realizar, si toca moqueta de poder, a conformar una pacto por la educación.

         En resumen, el PP en materia educativa no ha hecho ni el huevo, el PSOE mejor no haberlo hecho, catalanes y vascos hicieron y siguen haciendo lo que les sale de los huevos y a UCD no le dio tiempo a rascarse los mismos, por lo que podemos inferir que lo mejor que en educación y enseñanza se ha vivido en democracia fue el legado que durante cuatro años, los de UCD, nos dejara la Ley General de Educación de 1970 del ministro franquista Villar Palasí.

         Y que conste que nunca fui franquista.






martes, 28 de julio de 2015

"Me duelo yo"



La indiferencia reina en mí, y con ella el dolor que no sé si es corporal o de eso que los más atrevidos llaman alma. Una mosca descansa en la pantalla del ordenador, soplo aire desvanecido sobre ella y abate por un instante sus alas, pero persiste en acompañarme.

         He despertado temprano, casi al alba, y me hubiese gustado regodearme en la cama, pero no puedo por más que insisto en ello. Y desvanecido, a la espera de lo me pueda deparar este luminoso día, he incorporado mi cuerpo para hacerle frente al día; pero ya, antes de que “el Coro” abra la pescadería y exponga las bailas y doradas me sé derrotado de antemano porque no podré conseguir que cambie nada.

         Tengo todo eso que se conoce por Atlántico a casi un tiro de piedra, no más de ochenta metros, pero sé de antemano que no pisaré la blanca arena ni mis tobillos recibirán las salpicaduras de la espuma que besa la orilla en ese ir y venir constante y eterno.

         Cambia lo externo a mí, pero mi interior -esa cueva que nunca he transitado en su totalidad- permanecerá en estado de quietud permanente; nada mutará mi estado anímico porque presiento con más claridad el fin que el nacimiento de una posible felicidad.

         Y yo, insensato de mí, creí que el cambiar de aires y de quiosquero me iba a traer una cierta ilusión por el corto o largo futuro que me queda de existencia; sin embargo nada cambia aunque todo sea diferente, porque yo permanezco en la certeza de que el final de la carrera está próximo, tanto o más que hace tres días cuando visitaba el Gran Vía para tomarme un par de güisquis y olvidarme del futuro para “vivir” tan sólo el presente en compañía de vidrios y amigos de mostrador.

         “Me duelo yo” era y sigue siendo el nombre de un poema que escribí hace años y que hoy, aunque entonces fuese verdad, se convierte en un dogma absoluto; pero bueno, como no soy muy creyente ya buscaré las artimañas necesarias para pasar este trance que ahora mismo me atenaza.

         La mosca, como entendiendo este mensaje, ha volado hacia otros parajes más alegres; pero ignoro si ha virado a levante o poniente.