martes, 31 de marzo de 2015

Una semana distinta




         En esta ciudad, Málaga, que todo lo acoge y todo lo silencia la Semana de Pasión no se parece a ningún otro espacio de siete días. Y no porque todos tengan fe en el hecho que se expone a la multitud, sino por la mezcolanza de conductas que concurren en ella.

         Los hay, y han tenido suerte a espuertas, que vienen a tostarse bajo el radiante sol de estos días y han tenido potra pues se han encontrado con un tiempo magnífico del que van a disfrutar de lo lindo por todos los vericuetos de la Costa del Sol sin importarles un pimiento las cornetas, tambores y tronos que recorren las calles de “la ciudad del paraíso” que dijera Aleixandre y que otros llaman del “precipicio”.

         Otros, unos pocos, olvidan durante este tránsito el medio conflicto que parece emerger en las filas de “Podemos” entre su sanedrín nacional y los círculos populares por el posible pacto, o no, entre dicha formación y la de Susana Díaz; algunos hay, de esta última, que les ha sentado muy mal que Zapatero, siempre Zapatero, haya definido a Pablo Iglesias y demás como auténticos socialdemócratas, mientras algunos “polemistas” que fueron hombres de confianza con Bono, que ya es valor, en Castilla la Mancha o en el Ministerio de Defensa se hayan incorporado a Podemos.

         Pero mientras todo eso ocurre y a la espera de lo que acontezca, la muchacha de los ojos verdes, la que anima con el garbo de su paso el rocío marchito de los jubilados que hablan y hablan en los bancos del parque, desempolva la mantilla que paseará en la tarde del Jueves Santo.

         Raúl, el mozo que baja de la Cártama del Valle del Azahar, amontona con pulcritud los limones en su puesto del Puente de la Aurora.

         Buarfa no entiende mucho de estas cosas de cristianos y judíos, pero ha preparado una buena cantidad de distintas cajetillas de tabaco para obtener una semana de pago en una pensión de calle Camas.

         Los representantes de todas las clases de poder tienen ya las invitaciones para la gran tribuna farisaica de la Plaza de la Constitución; mientras otros, representando una minoría de la otra Málaga, espera en las inmediaciones del Puente de la Aurora buscar un buen sitio en la tribuna de los Pobres (escalinatas) para ver pasar La Sangre.

         El legionario saca brillo a todos, el general a las condecoraciones, Buarfa mira al cielo no sea que llueva, el obispo busca con lupa eso que llaman fe, los políticos dejan la caza del voto a la espera del Resucitado.

         Es Semana Santa o de Pecado según se contemple. Días de fe evangélica para unos pocos. Días de religiosidad para muchos. Días de bulla insoportable para otros. Momentos donde el arte cobra vida. Espectáculo fusionado de pueblo y religión.

lunes, 30 de marzo de 2015

Los andaluces, los euros y la religión





         Cáritas Española publicó, no hace mucho, los datos de creencia oficial religiosa en España; la inmensa mayoría de la ciudadanía, alrededor de un 80%, se declaraba católica. Como del dicho al hecho hay mucho trecho, los encuestadores concretaron esta religiosidad en el cumplimiento del precepto dominical en lugar de realizarlo en el “amor”.

         A la hora de cocinar este dato, la media de católicos que cumplen con el precepto dominical asciende a un 35%; es en las regiones del centro y del norte donde se da el mayor índice de asistencia, a saber el 40%. Estos datos coinciden con el espíritu ahorrativo, donde la especie más ahorradora se da por los fueros de Navarra.

         Los andaluces, gracias a Dios, se llevan la palma entre los que no creen en el infierno, y mucho menos que a él conduce el hecho de no ir a misa los domingos y fiestas de guardar; cifra que coincide con la cuestión de introducir los benditos euros en la “hucha”, aunque tal vez sea debida semejante cuestión a que la Junta de Andalucía arrambla con un 20% de lo ahorrado en la Ley de Sucesiones.

         El desapego a las cosas terrenales, aquello de que no se puede servir a dos señores: a Dios y al dinero, el olvido de la brujería institucionalizada que nos salva o nos mete de patitas en las brasas de lo eterno, las velas que acompañan al Cautivo durante el lunes santo y la saeta que cruza, mística y sin intermediarios, el espacio que conduce al misterio con mayúsculas me hace pensar que los andaluces somos gente de fe, aunque no de demasiada religión.

         (Es algo parecido a cuando vienen los nuevos profetas y poetas a hablarnos del éxito y el fracaso. Tal vez algún día habrá que hablar sobre el “fracaso del éxito”, aunque de esto casi siempre se encarga el paso del tiempo, la historia, que pone a cada uno en su verdadero lugar)

         Todos estos datos, digo yo, será por la letra que se lee en el Primer Cancionero de Coplas Flamencas Populares (“Antología de la Poesía Flamenca de Alfredo Arrebola, Agora, 1993, de Manuel Balsameda que dice así: “Todos los sabios del mundo,/ vienen a “aprendé” de mí,/ y aprovechan la ocasión,/ cuando me sienten dormir”.´

         Pues eso, que habría que hacer lo que escribe Manuel Alcántara:

“Cuando termine la muerte,
 si dicen: “¡A levantarse!”
 a mí que no me despierten.

Que por mucho que lo piense
yo no sé lo que me espera
cuando termine la muerte.

Que yo me conformo siempre,
y una vez acostumbrado
a mí que no me despierten.”

domingo, 29 de marzo de 2015

Atado mi corazón




         De todas las imágenes que se procesionan en Málaga, el Cautivo es, sin lugar a duda, la que más fieles e infieles congrega bajo su túnica; debe ser el nombre o la talla o su blanca túnica o los tres conceptos lo que consigue que el Cautivo del barrio de la Trinidad sea el más claro concepto de ese fenómeno conocido por los teólogos como “religiosidad popular”, nominación inventada por la religiosidad de élite para distanciarse del pueblo llano y marcar diferencias.

         Por el barrio ubicado del río para acá, hoy, lunes blanco del Cautivo, se congregarán miles de malagueños de allá, de acá y de todas partes y a todas horas. El Cautivo nuclea la plenitud de este lunes de la Semana Santa malagueña; podría ser que todo se debiera a su nombre lo que hace congregar a tantos seguidores cautivos con ansias de liberación.

         Una tarde noche en una esquina de la calle Carril, escuché al cantaor Pepe “el de Campillos, una saeta con pellizco: “Atadas tienes tus manos/ y yo tengo mi castigo/ atado mi corazón,/ sálvame Señor cautivo”. Esto de la saeta, para que conste, no es canto gregoriano, sino cante del “bueno”, o sea, algo que duele y conmociona; una forma de sentir, algo andaluz. Demasiado.

         Pues bien, la saeta en cuestión nos introduce en la teoría de aquello que hablábamos al principio: la religiosidad popular. El protagonista de la saeta se siente cautivo y atado; acude al Cautivo con mayúsculas, al hombre-dios con el que se iguala en la condición de esclavo; no le interesan otros ritos, ni siquiera la Resurrección. Él va al encuentro de igual, y con él va a establecer un diálogo de tú a tú sin magos o intermediarios, o sea, sin sacerdotes.

         Así nace la religiosidad popular; después los poderosos la prostituyen y la compran, y el pueblo, ejerciendo de esclavo, lo permite. Y lo que se inició bajo la luz del diálogo, de la intimidad, casi del secreto, los de siempre la convierten en espectáculo, es entonces cuando comienzan a aparecer los Nuevos Sanedrines, los que marcan el camino de una religiosidad reglada por normas y dogmas.

         El Cautivo, y eso lo salva de manipulaciones, sostiene en toda su pureza el diálogo del pueblo consigo mismo. Y no es el nombre ni la talla ni la blanca túnica; por encima de todo es el silencio de los miles de cautivos que lo acompañan en su recorrido de Lunes Santo. El pueblo es su guardia pretoriana, la que certifica la fe, la que no rinde culto al poder ni a la tribuna.

         El Cautivo, al menos en Málaga, es la fe de un pueblo, la que no rinde culto al poder o a la tribuna, es la auténtica y única garantía que nos encontramos ante un auténtico hecho religioso.

viernes, 27 de marzo de 2015

El mundillo literario: ¿Dimisiones en ACE-A?




ACE-A es la Asociación Colegial de Escritores de Andalucía que agrupa a un buen número de escritores de esta tierra; durante cuatro años tuve la inmensa suerte de ser su Presidente y en una mañana aciaga, cuestión de segundos, fui apartado de ella y algún día lo explicaré.

         Con motivo de la Plataforma “Antonio Hernández: Hijo Predilecto de Andalucía”, el suplemento Papel Literario que coordino desde hace veinticinco años contra viento y marea y el boicot de muchos, inició una recogida de firmas de personas apoyando la idea de que el poeta de Arcos de la Frontera fuese nombrado Hijo Predilecto de Andalucía o, en su defecto, Medalla de Andalucía, hecho este último que se produjo el pasado 28 de febrero gracias a los méritos del último Premio Nacional de Poesía, Antonio Hernández.

         Papel Literario no se puede atribuir tal mérito concedido al autor de “Sagrada Forma” (Premio Nacional de la Crítica), pero sí el de poner un muy pequeño granito de arena que sirviera de pequeño impulso a tal fin.

         Desde la ACE-A actual, y a través de su Secretario General José Sarria, recibí un par de mensajes en la que se me aconsejaba retirase tal Plataforma por lo que podía significar de confrontación con las autoridades de la Junta, respondí que no veía ninguna confrontación y seguimos, los amigos de Papel Literario, con dicha aventura a la que se sumaron los que así lo desearon, entre ellos la gran mayoría de los componentes de la Junta Directiva de la citada Asociación.

         Sin embargo no lo hicieron sus máximos representantes, a saber: Manuel Gahete (Presidente), el citado José Sarria (Secretario General), Remedios Sánchez (Vicepresidenta 1ª) y Rosa Díaz (Vocal destacada).

         Este pequeño detalle, por muchos y variados homenajes que rindan los nombrados a Antonio Hernández, sería motivo suficiente, en buena y pura democracia, para dimitir de sus cargos; pero seguro que no lo harán porque se consideran por encima del bien y del mal.

Elecciones Andaluzas 2015: PSOE-A (y V)





         El PSOE-A de Susana Díaz, Griñán, Chaves, etc., ha obtenido en las pasadas elecciones celebradas el 22 de marzo la nada despreciable cantidad de un millón cuatrocientos mil votos, cerca de trescientos sesenta mil más que su inmediato seguidor, el PP-A.

         Y siendo el ganador, y además de los recortes de Mariano Rajoy y también de la propia Junta de Andalucía, ha obtenido menos de cien mil votos que en las pasadas elecciones, y 47 escaños que lo alejan bastante de la mayoría absoluta.

         Al participar más partidos en la contienda electoral, los restos al aplicar la Ley D’Hont se aminoran y es por ello que ha obtenido 6 de sus escaños en último lugar y a pocos votos de otras fuerzas políticas.

         Por otro lado, la entrada en escena de “Podemos” y “Ciudadanos”, ha tenido como consecuencia la citada pérdida de votos que si se nos ocurriera comparar los resultados con los obtenidos en 2008 nos llevaríamos la sorpresa de haberse dejado en el camino cerca de ochocientos mil votos.

         Pero ha ganado y eso es lo que importa, ha ganado a pesar de todo y contra todos; Susana ha sabido, dentro de lo posible, sintonizar muy bien con gran parte de su electorado tanto en lo que llaman la Andalucía profunda como en la del cosmopolitismo del litoral abriendo, según resultados tal vez no extrapolables, o sí, una gran batalla electoral en las próximas municipales a celebrar en Mayo.

         Antes de dar a luz a su bebé, Susana tendrá que encender y apagar otra clase de luces todas ellas difíciles, las rojas de los imputados Chaves y Griñán y otros que podrían convertirse en verdes si le echa valor y coloca su bastón electoral de mandos por encima de las declaraciones de Pedro Sánchez, y las luces cambiantes de color ámbar para saber con quién debe pactar puntualmente para que Andalucía, aunque renqueando, pueda salir del atolladero actual.

         Es ahora cuando se verá de verdad si nos encontramos ante una posible estadista necesaria en estos momentos de incertidumbre o no es más que una aparición fugaz en un mundo político de mediocres.

         A la espera estamos los andaluces, como siempre.

jueves, 26 de marzo de 2015

Elecciones Andaluzas 2015: PP (IV)




En las elecciones andaluzas celebradas en 2008, el PSOE venció con mayoría absoluta  con la no despreciable cantidad de más de dos millones cien mil votos, venciendo al PP por más de cuatrocientos mil. La mayoría absoluta, como tantas veces, fue absoluta.

         En 2012, año de los recortes del gobierno de Zapatero, el PP obtuvo más de un millón y medio de votos, ganando las elecciones andaluzas por vez primera al PSOE por más de cuarenta mil votos, pero sin llegar a obtener la mayoría absoluta necesaria para gobernar.

         En las celebradas el pasado 22 de marzo, año de los recortes de Rajoy, sin llegar a los votos obtenidos por el PP en 2012, el PSOE ha vencido, sin obtener la mayoría absoluta, por más de un millón de cuatrocientos mil papeletas.

         Estos primeros datos, que no figuraciones del autor de este “copo”, testifican que en años de bonanza nacional, el PSOE-A “barre” en Andalucía bien sea porque empatiza mejor con la ciudadanía, porque la mayoría de los andaluces son de izquierdas o porque la derecha sigue pagando en las urnas aquel lejano NO a la autonomía plena de Andalucía, pero que en años de carestía económica castiga a los que, tomando las tijeras, recortan estados de bienestar social; este trienio le ha tocado al PP.

         A lo anterior, los tijeretazos, hay que unirle la campaña, la designación del candidato Juan Manuel Moreno Bonilla y las múltiples bajadas a Andalucía del presidente Mariano Rajoy, de tal forma que Susana, con buen olfato popular, ha desviado el objetivo de su balacera apuntando al Registrador en vez de a Moreno Bonilla, al que no le niego que es, o aparenta serlo, buena persona; tal vez demasiado buena para este fragor de descalificaciones en que se convierten las campañas electorales.

         Creo que el hecho de su designación como candidato a la Presidencia de la Junta de Andalucía se debe a una doble influencia, a saber: a la de Celia Villalobos sobre Pedro Arriola y a la de éste sobre Mariano Rajoy.

         Frente al desparpajo de Susana, Bonilla ha colocado sus formas de niño bueno e inmaculado; de haber estado un servidor en las bambalinas del PP hubiese colocado a una mujer frente a la futura madre, sirva de ejemplo Esperanza Oña, la ex alcaldesa de Fuengirola, capacitada para dar caña que es lo que se estila por estos lugares.

         En fin, el PP ha perdido cuatrocientos mil votos que no es que se hayan ido al talego de Susana sino que se han repartido entre la futura mamá, Podemos y Ciudadanos.

         Y lo que les espera para Mayo si no espabilan será la rehostia.

miércoles, 25 de marzo de 2015

Elecciones Andaluzas: Ciudadanos y Podemos (III)




“Ciudadanos” y “Podemos” han sido los dos partidos nuevos que han conseguido, y creo que conseguirán, que el bipartidismo camine renqueando con prótesis incorporadas en Andalucía; no han llegado a machacarlo, pero sí a herirlo y bien a la primera de cambio.

         Cualquiera de ellos podría convertirse en la muleta que ayude a Susana Díaz a obtener la mayoría absoluta en la próxima sesión de investidura, pero me imagino que se lo pensarán dada la trastada que la nacida en Triana hizo con Izquierda Unida; pero las moquetas del poder son las moquetas, y a pesar de las primeras declaraciones de los pseudos líderes andaluces de ambas formaciones ya veremos en que queda el sortilegio del poder.

         En el caso de “Ciudadanos”, los andaluces conversos a tal formación han votado la “marca mediática” del guapera de Albert Rivera, porque no me dirán ustedes que han prestado su voluntad a Juan Marín, su candidato a la Presidencia, hombre conocido en su entorno familiar y poco más.

         Albert Rivera, por ahora, viene a ser lo que fue Suárez en su segunda etapa, me refiero cuando la aventura del CDS y que pudo convertirse en un auténtico partido bisagra si Felipe no hubiese obtenido sus mayorías absolutas; el futuro de Ciudadanos y el de Albert Ribera es incierto, y de él se sabrá en las elecciones municipales y autonómicas del próximo mayo cuando, según resultado, su líder tenga que deshojar la margarita entre presentarse a presidente de la Generalitat o de España. Hasta entonces se aconseja tranquilidad para la inmensa mayoría de sus 380.000 votantes que saltaron del PP a Ciudadanos obteniendo nueve escaños.

         Teresa Rodríguez, presidenciable de Podemos en Andalucía, ha irrumpido en el Parlamento de Andalucía con quince escaños, cantidad nada desdeñable a pesar de las prisas de Susana, dicen los expertos, para que no llegara a consolidarse; no creo que acaricie ni remotamente la idea de alumbrar el nacimiento de Susana como Presidenta de la Junta pues se le acabaría toda su teoría sobre la casta y apertura del candado del régimen del 78 como asegura el que fuese novio de Tania Sánchez y que rompió con ella, con Tania, la noche electoral del pasado 22 de marzo haciéndolo público en Fb.

         Todos están a la espera de mayo, pero con Podemos se puede asegurar que hoy es una realidad -mañana cualquiera sabe- más urbana que rural (cuidado con las mayorías de De la Torre y Villanova) y que Teresa Rodríguez ha vencido en Cádiz capital, feudo de Teófila Martínez.

         De una forma o de otra estas dos nuevas formaciones van a conseguir que el bipartidismo actual se ponga las pilas porque muchos silloncitos que se creían en propiedad van a correr bastante peligro.

         Parece cercana la auténtica hora de los pactos, otra forma de vivir la democracia pero con más valium y diálogo de por medio.





martes, 24 de marzo de 2015

Elecciones andaluzas: UPyD e IU (II)




Las elecciones al Parlamento de Andalucía celebradas el pasado día 22 se han cebado principalmente sobre UPyD e Izquierda Unida.

         La formación de Rosa Díaz no ha logrado entrar en el antiguo Hospital sevillano de las Cinco Llagas, hoy sede del Parlamento Andaluz, pero sí en una UVI de cualquier hospital público herida de muerte y con poca posibilidad de sobrevivir.

         La ex dirigente socialista poco tiene que hacer en la política nacional y nada en la autonómica, ya ven que procede ella del País Vasco donde no se come una rosca y en Andalucía la han vapuleado. Tan veterana como es en esto de la política no supo, o no quiso, darse cuenta que su futuro se encontraba en una alianza con “Ciudadanos” y perdió una gran oportunidad que sus militantes y dirigentes, pocos y mal avenidos, no le perdonarán, aunque ella política de pura casta no dará su brazo a torcer y volverá a presentarse a nivel nacional donde, si no tiene una miaja de suerte en Madrid, puede desaparecer del mapa político.

         Izquierda Unida Convocatoria por Andalucía ha sufrido un injusto traspié quedando su representación a un grupo parlamentario de cinco diputados, lo menos que se da por estos lugares. Ni la buena campaña de su líder Maíllo ha sido capaz de frenar la marcha de sus votantes hacia lugares más confusos políticamente y tampoco se ha beneficiado de la maniobra torticera que Susana Díaz le ha endosado al romper el pacto de gobierno al que gustosamente accedió don Diego.

         Pero muy especialmente su descalabro electoral se debe, cree el que estas líneas teclea, a ese juego mortal de intentar por parte de algunos de sus más importantes líderes, especialmente Alberto Garzón y Julio Anguita, formalizar un noviazgo con los de “arriba y abajo” o los “chavistas” o los “socialdemócratas” del norte de Europa, lógicamente me estoy refiriendo a “Podemos”, perdiendo su principal seña de identidad, que no es otra el que el comunismo con sus defectos y virtudes, pero su auténtico certificado de nacimiento del que parecen querer desertar muchos de ellos.

         Tal vez, lo ignoro porque no soy profeta, todo ello y la fuerte irrupción de “Podemos” en el escenario político pudiera ser su certificado de defunción en las próximas “Elecciones Generales”.



lunes, 23 de marzo de 2015

Elecciones andaluzas 2015: La corrupción (I)




Si algo ha quedado claro en las Elecciones al Parlamento de Andalucía es que la corrupción parece no haber influido en el resultado electoral; lo digo, con todo el temor a equivocarme, porque todos esos miles de folios de la juez Alaya con los presuntos EREs fraudulentos, el caso de Mercasevilla, la trincalina de los fantasmagóricos Cursos de Formación para parados, la supuesta huida del e-presidente Griñán al Senado, anterior a la marcha del otro ex presidente Chaves, imputados ambos por el Tribunal Supremo de Justicia por ser aforados, etc., han influido poco, por no decir nada, en el llamado triunfo del PSOE-A en esta tierra de María Santísima.

         Esto que parece una mala noticia particularmente para el PP y esencialmente para la democracia, por el arte del birlibirloque, que ignoro qué arte pueda ser, se puede convertir en una bendición de la política para el ejército de Mariano Rajoy en los casos de Bárcenas, Gürtel, Púnica y todo el tinglado que ha existido presuntamente en Madrid y Valencia. Y por la misma razón puede venirle muy requetebién a CiU por el caso de la familia Puyol y allegados a la misma.

         Y no hay por qué preocuparse pues por estos lugares malagueños se sabe desde hace un montón de años, o sea: cuando don Jesús Gil revalidaba sus mayorías absolutas en las elecciones municipales de Marbella donde era bien conocido, y él mismo lo decía, que se había metido en política para ganar dinero y no para perder el tiempo.

         Cosa bien distinta es que la corrupción la hagan sobre uno mismo, o sea, que la Administración, en este caso la andaluza, legalmente, pero con mala uva, se lleve el 25% de la casita que pueda dejar en herencia a mi hija, que la pobre, si la Ley de Sucesión de Andalucía no cambia, tendrá que abjurar de la herencia ante la posible ruina que se le viene encima.

         Ahora bien, si la corrupción es sobre dinero público no pasa nada de nada, pues como dijera la “economista” y ministra socialista Carmencita Calvo: “el dinero público no es de nadie”.

         Y así nos va.


sábado, 21 de marzo de 2015

Reflexión, voto y amor




Verás, amor, las autoridades nos piden que reflexionemos hoy para votar mañana a cualquiera de las formaciones políticas que se presentan en esta tierra donde nos amamos en aquel julio eterno.

         Pero si yo me pongo a reflexionar es seguro que el cielo ya no tiene aquel color naranja que un día, por vez primera, descubrí en el precipicio del sol hacia su cueva; es como si una nube grisácea se hubiese introducido en las retinas con las que gocé visionándote como alfa y omega de mi vida.

         Y es que una legión de cuervos, llamados partidos políticos, ha nublado mi deseo de volver a ti; en aquellos tiempos veía a las olas romper al revés y era capaz de penetrar con mirada delirante la eucaristía diaria entre existencia y vida, y sabía conjugar el verbo amar y todo un reino de polen de rosa perfumaba la terraza de la locura donde tú y yo éramos los únicos habitantes.

         Pero ellos, lo sanedrines políticos del Estado, de la Junta, de los Infiernos, siguen empeñados en que reflexione para mañana elegir entre este o aquel o entre esa y aquella; cuando lo único que deseo es realizar un estiramiento general de mi cuerpo al universo para comprobar si todavía vuelas con tus rojas alas las sendas de Misterio.

         Lo demás me importa un rábano, ya sabes: eso de las derechas y las izquierdas, los de arribas y los de abajo. No puedo reflexionar, amor, porque desde que tu visión se nubló todo lo veo chato, rastrero y mis cables de la lógica y la responsabilidad ya no echan chispas porque no los tengo cruzados.

         Todos ellos y ellas, los que me invitan a reflexionar, desean y me piden un voto para conseguir una mayoría suficiente, dicen que para gobernar; y yo, ya sabes como soy, pienso cuando tú y yo, sin nadie más, consolidábamos una mayoría absoluta con la que gozábamos plenamente de la felicidad.

         Las demás mayorías no me interesan en absoluto, pues tan sólo los dos llegamos a contar hasta el infinito.


jueves, 19 de marzo de 2015

Popurrí andaluz




A veinticuatro horas de la jornada de reflexión andaluz -necesaria en esta ocasión por el vendaval político que sopla en Andalucía-  se hace necesario poner algo de lógica ante la locura política desatada en estas últimas horas.

         La única fórmula válida, al menos para mí, para poder reflexionar es volar con mi querida “gaviota roja”, aquella que se posó en una de mis sandalias en una noche de perseidas fugaces en julio, y amarla a reventar hasta que mi mente quede en blanco, solamente así podría asistir al imperio de las urnas con cierta tranquilidad de cuerpo y espíritu; porque si en vez de amar se dedica uno a repasar las noticias que se vierten en la prensa escrita y digital, nunca mejor que aplicar la famosa fórmula de “apaga y vámonos”.

         Si, como dicen los malditos expertos, Andalucía es el test por que se regirán más adelante los principios democráticos de España, apañados vamos; entre otras cosas porque esta tierra es, y eso nos salva del ahorcamiento merecido, diferente al resto.

         Juanma Moreno Bonilla va de bueno por estos pagos llevando a cuesta una mochila repleta de marianistas que, creo yo, en vez de aportarle votos introducen piedras en la misma.

         Susana Díaz abjura de la mochila de Pedro Sánchez y juega a cubrirse con la bandera andaluza ante cualquier crítica que le hagan o puedan hacerle; ahora, veinticuatro o cuarenta y ocho horas de que las urnas se traguen la voluntad de los andaluces, emerge un no sé qué lío de ambulancias mal gestionadas durante su mandato y que comienza a ser investigado por un juez, no jueza.

         La candidata de “Podemos” arrastra con ella al becario e investigado Errejón, al mal imitador de Alfonso Guerra, me refiero a Monedero que fustiga a izquierda y derecha diciendo que se muera un alto cargo de Europa o llama sinvergüenza a la ministra Fátima, mientras la Giralda contempla su propio debate y Pablo Iglesias parece, dicen, rebaja el aforo del famoso velódromo de Dos Hermanas.

         Izquierda Unida posa su mano amiga a “Podemos” y éste se la muerde o desprecia, mientras nadie habla de UPyD y emerge por la derecha, gracias al lavado de los medios de comunicación, el guapera de Albert para poner paz en Andalucía y sin saber si se va a presentar a Presidente del Gobierno de España o al de la Generalitat.

         Ah! y el Partido Andalucista sigue que te sigue atravesando el desierto de Andalucía con el camello a cuesta sin importarle nada a los andaluces.

         Y nadie, dicen, pacta con nadie; ya veremos cuando vean las moquetas del poder. Tal vez, perdonen, se corran de gusto.


miércoles, 18 de marzo de 2015

Pequeñas historias (I): Por esto me llamo Pepe




Mi madre, la señora Antonia, tenía una hermana que se llamaba Virtudes.

         Eran dos hermanas únicas. La tía Virtudes tuvo tres hijos: Mariquiqui, Pepe y Virtudes; ellos nos llevaban tres meses a mis hermanos Fernando, Nati y a un servidor de ustedes y de la verdad.

         Sin embargo, mi madre a su primer hijo que murió con un añito le puso de nombre Antonio; en buena lógica yo me debería llamar Antonio.

         Pues no fue así porque cuando mi tía Virtudes tuvo a su hijo Pepe, mi hermano Fernando que tenía tres años le decía a mi madre, embarazada de mí, que él quería tener un Pepe como el de la tía Virtudes.

         Así que al nacer el menda, la señora Antonia, mi santa madre, claudicó ante el pesado de mi hermano y en la pila bautismal fui taladrado con el nombre de José, aunque en realidad soy un Pepe cualquiera. Todos sabrán que los Santos Padres de la Iglesia, cansados de escribir José lo reducían a P.P. (Padre putativo de Jesús).

         Pero sigue la saga porque la buena de Nati, mi hermana, a una de mis sobrinas la bautizó con el nombre de María José; por supuesto que soy su padrino de bautismo.

         Así que nací haciendo favores y sigo con esa manía que me ha traído más de un disgusto; aunque para enfado el que me llevé cuando mi hermano Fernando, el culpable de todo, murió hace tres años un veinticuatro de diciembre.

         Sé que esto les importa a todos y todas un bledo, pero estoy tan aburrido que lo mío es escribir y escribir.

         El de la foto soy yo aunque parezca mentira. Jajaja.

         Besos.

Caballero Bonald: la Transición fue un apaño





         El poeta Caballero Bonald ha conseguido en poesía lo posible e imposible, o sea: todo, y en ese todo va la gran riada de premios que todo poeta le gustaría conseguir, a saber desde el Adonais al Cervantes con una cantidad inmensa de ellos en medio del nadir y el cenit; pero como bien dijo el fallecido poeta malagueño Alfonso Canales: “la poesía gusta o no”, vamos, que es puramente subjetiva, es por ello que a un servidor, reconociendo que su lírica está generalmente bien construida y ajustada al canon literario, no le llega a encandilar.

         No hace más de una semana que el jerezano estuvo por esta ciudad, Málaga, que todo lo acoge y todo lo silencia, con motivo de inaugurar unas Jornadas Literarias sobre la “Generación de los 50” con motivo de un homenaje al maestro Manuel Alcántara, que por cierto ha vuelto a dar una inmensa alegría a sus lectores al volver de nuevo, tras una parada de más de un mes, a encontrarse con ellos.

         Pues bien, en unas declaraciones realizadas en Málaga, el poeta Caballero Bonald reconoció que durante esos años le hubiese gustado escribir de la necesaria “poesía social” en contraposición a la dictadura franquista “pero que no le salía”; por regla general, cree un servidor, se escribe, y bien, de lo que uno siente. Punto.

         Ahora, a sus 88 años de edad, ha escrito un nuevo libro de poesía en prosa (?) titulado: “Desaprendizaje”; pues bien, en una entrevista concedida a El País, afirma el Cervantes “que la Transición fue un apaño” y trata de justificarlo con una retahíla de frases.

         Si apaño según el DRA es una treta, un engaño o algo para salir del paso, el poeta lo podía haber dicho hace algunos años y no ahora cuando desde Podemos e Izquierda Unida vienen a decir casi lo mismito.

         Pues no, señor poeta, la Transición, a la que debemos este largo periodo de paz fue un acto de reconciliación mediante el consenso de izquierdas, derechas y centro, para que esta nuestra Nación pudiera vivir en paz y reconciliada, aunque corren vientos de deseos de volver a las andadas; al final todos, todos los presentes en aquellas Cortes Democráticas firmamos la Ley de Amnistía para intentar ser ciudadanos libres de todo lo anterior.

         El poeta Bonald, como tantos otros, no ha creído semejante milagro

martes, 17 de marzo de 2015

El mundillo literario: el silencio (I)




Hace ahora la no despreciable cantidad de veintiún años que en Granada se creó la Asociación de Críticos Literarios de Andalucía; un servidor se encontraba entre aquellos pioneros que dimos vida a esta Asociación que, desde su “bautismo”, intentó bombardear un determinado número de poetas que conformaba lo que se conoce por “Poesía de la nueva sentimentalidad” o “Poesía de la Experiencia”.

         Contra viento y marea, y siempre bajo la presidencia del poeta Antonio Hernández y en la actualidad de Morales Lomas, dicho colectivo de escritores y críticos literarios ha obtenido lo que podríamos definir como “Carta de ciudadanía” por el territorio andaluz y nacional. Durante diecinueve años y siempre como Vocal Adjunto a la Presidencia, tanto con Hernández como con Lomas, he hecho, quiero creer, todo lo que he podido para que dicho Asociación se consolidara como una realidad total sin tener, que yo conozca, alguna disensión con sus Juntas Directivas y Asociados; y durante ese tiempo fui miembro del Jurado de los Premios de la Crítica Andaluza bien en la modalidad de poesía y alguna vez en narrativa.

         Hace algo más de un año se celebraron nueva elecciones y Morales Lomas creyó oportuno que ya no formase parte de dicha Junta Directiva y mi lugar fue ocupado por el buen poeta cordobés Manuel Gahete; en la dos últimas convocatorias, tal vez por razones externas a la Asociación, Morales Lomas creyó oportuno que fuese otra persona la designada para ser Jurado de los Premios.

         Hace unos días he presentado mi dimisión como socio al Presidente, que ha sido aceptada de inmediato. La causa de mi baja ha sido debido al silencio.

         Me explico: en la última Asamblea de socios, celebrada en Málaga hace unos días, pregunté al Presidente cual era la causa por la que ya no contaba conmigo como Jurado, si era por mi avanzada edad o por no tener pajolera idea de lo que era poesía o narrativa, a lo que Lomas, sin faltar a la verdad, me contestó que era porque “mi presencia generaba tensión entre los miembros del Jurado”.

         Por motivos que explicaré en sucesivos “copos” no le faltaba razón para afirmar tal cosa, aunque a continuación debo decir que tal vez, aunque no lo dijo, se refería a los escritores Manuel Gahete, José Sarria y Remedios Sánchez, pero no al resto.

         El silencio de ese “resto” y, por tanto, la aceptación como verdadera de la causa esgrimida es lo que me ha obligado a tomar esta decisión de abandonar la Asociación de Críticos Andaluces, porque vamos, que escritores como Ricardo Bellveser, Carlos Clementson, Rosa Díaz, Paloma Fernández Gomá, Francisco Huelva, Pilar Quirosa o Moreno Ayora, entre otros, achantaran con el silencio cuando ellos y ellas son testigos de mi normal comportamiento durante diecinueve años en todas los Premios de la Crítica concedidos no era de recibo.

         Yo rompo el silencio “porque una herida silenciosa vive dentro de mi pecho” (Virgilio).


Amor y cerebro




El amor, ese gran desconocido para tantos y tantas, ha dado vida a la poesía, la música y a innumerables mitos y leyendas como deseen ustedes; ahora la revista “Frontier in Human Nerosciencie”, a través de investigadores chinos y estadounidenses andan estudiando que una relación amorosa verdadera produce grandes alteraciones en la arquitectura del cerebro, o sea: que el amor nos cambia.
         Queda claro que estos investigadores nunca han estado enamorados, pues si hubiesen vivido la locura del amor lo sabrían por propia experiencia; un hombre o una mujer enamorados ven la realidad cotidiana de forma diferente y, sin embargo, esta es la misma pero lo que cambia la visión de la cotidianidad es el hecho de estar enamorado, o sea: el que se transforma es el ser que ama.
         Pues bien, para llegar a esta conclusión el grupo de científicos han observado los patrones de conexión cerebral en cien estudiantes universitarios; estos se dividieron en tres grupos: los que estaban enamorados, los que dejaron de estarlo y los híbridos.
         Los expertos encontraron en el grupo de los enamorados un gran aumento de la actividad cerebral en reposo en una zona llamada “cortex del cíngulo anterior del hemisferio izquierdo”, lo que les sugirió que esta área está muy relacionada con ese estado que nadie entiende por más que se hable de él si no ha estado enamorado, y aún así ni siquiera los enamorados saben explicarlo, y es por ello que l@s más intentan hacerlo mediante la poesía divinizando a la persona amada.
         Ese aumento de la energía cerebral puede ser, según los expertos, debido al esfuerzo de los enamorados por controlar su estado emocional y aparentar, ante los demás, que son seres vulgares o, si lo desean, normales; y digo normales, porque al enamorado o enamorada nada más hay que darle una bufanda para que comience a hacer cabriolas con ella, acariciarse el cuello con ella y preguntar al viento: ¿no se nota?
         Toda la super actividad que desarrolla el cerebro de un enamorado (o enamorada) es el esfuerzo que se realiza para disimular delante de una sociedad hipócrita el éxtasis que se ha alcanzado, incomprensible para dicho conjunto de personas.

         Lo mejor, sigan mi consejo de viejo, es comprarse una bufanda o escribir poesía mientras dure el amor, aunque si es amor de verdad le acompañará, como éxtasis o infierno, toda la vida.


domingo, 15 de marzo de 2015

Con pena y nostalgia andaluza




Tal vez por nostalgia y por aquello de que en una semana se sabrá con certeza el resultado de las elecciones autonómicas andaluzas es por lo que estoy recordando el año 1979, año de elecciones generales y municipales.

En las primeras, el PSA, hoy Partido Andalucista, formó grupo parlamentario propio con la presencia de cinco diputados: dos por Cádiz (Alejandro Rojas y Emilio Rubiales), otros dos por Sevilla (Luis Uruñuela y Emilio Pérez) y uno más por Málaga (Miguel Ángel Arredonda); en el transcurso de la legislatura, dos diputados (PSOE y UCD) se “convirtieron” al andalucismo y engrosaron las filas del grupo andalucista, en total fueron siete diputados, o sea, tantos como el PNV; y es que por aquella época existían políticos que se convertían al andalucismo, quizá por lo que tenía de místico o de utópico.

            En las elecciones municipales, la implantación del PSA fue alarmante para el PSOE. En Granada y Huelva, las listas más votadas fueron las andalucistas y, para pudor de socialistas, en Sevilla, cuna de Felipe González y Alfonso Guerra, la candidatura del PSA obtuvo el mismo número de concejales que la del PSOE y se hizo con su alcaldía; en todas las capitales de Andalucía, los andalucistas obtuvieron representación.

            En plena descomposición de UCD, el hecho emergente del andalucismo, reivindicativo y progresista, fue un toque de atención para el PSOE que, girando las baterías contra los andalucistas, y una vez dinamitado el partido centrista encarnado en UCD, fue barrido del mapa político de Andalucía por su propia incapacidad para explicar su pacto con el centrismo de Adolfo Suárez en la sesión de investidura del nacido en Cebreros, y por sus guerras internas y cainitas.

            “Desarmado y cautivo” el Andalucismo Histórico, el PSOE de Felipe ocupó todos los fortines que confiere el poder: Junta, Alcaldías y Diputaciones, o sea, el poder absoluto.

            Queda alguna escombrera suelta de aquel andalucismo, pero nadie sabe quién es su secretario o secretaria general; todo parece, pues, derrumbado o aniquilado para los que creímos un día en ese proyecto.

            ¿Pudiera pensarse que las distintas tribus andalucistas diseminadas por este territorio tienen alguna posibilidad de volver a construir la utopía andaluza o esta ha dejado de existir definitivamente?

         Los sondeos que se han publicado no otorgan la más mínima posibilidad a que el Andalucismo alcance una pingüe representación, mientras otras fuerzas políticas, todas ellas con líderes alejados de Andalucía, a saber: Mariano, Pedro, Pablo, Albert, Rosa y Cayo se sentarán en los escaños andaluces, al tiempo que los andaluces que se sienten en los escaños nacionales no ejercerán de andaluces.

         Los andaluces somos nuestros propios enemigos, enemistad que va a más porque nunca hemos sabido explicar que Andalucía solamente será salvada del ostracismo por los propios andaluces, no por los nacidos en ella, sino por los que ejercen como tales y luchan por su libertad.


sábado, 14 de marzo de 2015

Elecciones y derby




Digamos que escribir es hoy día uno de mi grandes vicios no dañinos; le siguen la política y el fútbol. Cuando menciono la palabra “política” me estoy refiriendo a tertulias donde analizamos, con algún vidrio de por medio, aspectos concretos de ella ya sean locales, regionales o nacionales, pero esencialmente cuando disfruto de lo lindo es durante las noches electorales estudiando los diagramas y saltando de emisora en emisora para escuchar los puntos de vista de las distintas cuadras periodísticas; en cuanto a fútbol, aparte del juego en sí, me encanta la pasión con la que puede vivirse si uno es fans de algún equipo, hecho que le ocurre a un servidor con mi Sevilla FC del alma, y mira que es difícil la cosa viviendo y latiendo con esta ciudad, Málaga, que  todo lo acoge y todo lo silencia; lógicamente el derby entre los todopoderosos Real Madrid y Barça es que me pone, especialmente porque disfruto como las hinchadas de ambos se chinchan la una a la otra.

         Pues bien, hoy he caído en la cuenta que el próximo día 22 de marzo coinciden dos de los hechos anteriormente relatados, a saber: los resultados de las elecciones andaluzas y el derby Madrid-Barça.

         Qué hacer, pues resulta que la paga de jubilado no me da para gozar del encuentro entre merengues y culés al no poder pagar Canal +, que si no la cosa sería fácil, a saber: ir saltando de canal en canal y enterarme al cien por cien de todo.

         Es por ello que si me inclino por el derby tendré que llevarme al Gran Vía una pequeña radio y el móvil para estar en misa y repicando. La culpable de todo este desaguisado lo tiene Susana “la bética” que, sabedora de la fecha en la que Messi va a bordar el fútbol, tuvo la mala “uva” de fijar el día de los comicios en semejante fecha.

         En fin, queda un montón de días para que esa dualidad de pasiones confluya y no hay pues que adelantarse a los acontecimientos.

         Quede una cosa clara: si yo viese revolotear durante esa fecha aquella gaviota roja que un día posó su vuelo en mi sandalia, no duden por un momento que mi único objetivo sería mi paciente búsqueda y su ansiada captura.