domingo, 22 de noviembre de 2015

Lunes con Paco Vélez




Mañana lunes, algo fastidiado de salud, echaré un rato de poesía con Paco Vélez Nieto en Sevilla y seguro que él me reconfortará con su bonhomía y sus decires líricos.

         Hace tiempo, algo así como un par de años, unos cuatro o cinco amigos con los que compartía mesa, vino y poesía me situaron en la ladera que conduce a la soledad por la que, deseándolo o no, me he deslizado y en ella me encuentro; tan sólo con otro amigo, de nombre Ignacio, converso algo de endecasílabos y heptasílabos entrelazados con algún que otro güisqui, por cierto que hoy he recibido de él un mensaje en el que me desea una pronta recuperación de esta infernal tos que me agobia, mensaje que, por cierto, iba acompañado de un link que me ha transportado a “gloriosos años” de los tiempos de la casta cuando esta tenía la edad de los que nos han colocado tal calificativo; Ignacio, gracias, muchas gracias.

         Quedo yo, algunos parroquianos del Gran Vía, los viernes del póker con dos matrimonios amigos de vida, la “pastora”, la buena gente de Fb, y algún recital de Fundación Unicaja en los que me sumerjo nuevamente en el mundo de la poesía.

         Para este lunes he pensado en compartir ese buen rato con Paco Vélez, Premio Mecenas de Andalucía otorgado por ACE de Andalucía, crítico literario, poeta y hombre de bien.

         Este premio concedido a Paco es de todos los que conozco el más merecido; no ya porque haya podido otorgar alguna que otra ayuda a escritores noveles o porque sus consejos siempre han sido afortunados, sino por SE ha dado en vida a la literatura sin buscar honores, fama o el agradecimiento de otros; y con todo su saber ha establecido canales de comunicación para con jóvenes escritores a los que ha ido surtiendo de su sabiduría.

         Pienso pasar el lunes con Paco Vélez en estado de paz espiritual, porque eso es lo trasmite este buen escritor y amigo; y voy a él como esponja porosa capacitada para absorber todo su manantío y que me haga olvidar traiciones que no puedo por más que me empeñe en ello.

         Y poco más, aunque lo anteriormente es de tal riqueza humana que solamente los verdaderamente humanos podrán comprenderlo.


No hay comentarios:

Publicar un comentario