martes, 27 de octubre de 2015

¡Viva la República Catalana!


         Carmen Forcadell es, no sé si lo sigue siendo, militante de Esquerra Republicana y Presidenta electa del Parlamento de la República de Cataluña, según ella y la pila de parlamentarios catalanes que, puestos en pie, aplaudieron el grito que la tal Forcadell soltó, a través de su garganta, una vez investida segunda autoridad del territorio catalán ante el asombroso ridículo de populares, socialistas, gentes del partido de Rivera y la mitad del grupito de “Podemos” que, dicho sea de paso, se retrató como un montoncito de niños y niñas díscolos que juegan a ser y no ser.

         Y así, sin más, con más de cuatro mil euros mensuales que cobrará la Forcadell a costa de hacer el primo todos los integrantes del Reino de España, incluido un servidor y el gripazo que tiene encima, plaf, soltó la escandalera del siglo sin que una pareja de la Guardia Civil, con tricornios incorporados, le dijese: “identifíquese”. Y sin que ningún político de la España formal, incluido el gigantón de Albiols le dijese a Forcadell, puesto en pie desde su escaño: “eso no me lo dice usted en la puta calle”.

         Todo esto ocurría cuando Rajoy convocaba Elecciones Generales en el Reino de España, incluida la República de Cataluña, según Carmen Focadell, y sin que Rajoy, Pedro Sánchez, Alberto Garzón, Albert Rivera, Pablo Iglesias se hayan enterado de este desaguisado y la policía municipal sigue poniendo multas de seiscientos euros a la abuelita que le da migajitas de pan a las palomas del parque, de cualquier parque.

         Mientras escribo, con los cascos incorporados escucho lo que dicen desde la 1, 2, 3, 4, 5 y 6 de televisión, y nadie dice nada, sí es cierto que se sigue hablando de la Púnica, del 3% catalán y de los EREs andaluces, pero del golpe de estado oral que se ha dado por las Ramblas de Barcelona; ni siquiera ayer el señor Rajoy, el hombre que ha prometido no bailar durante la campaña electoral, que ya es prometer, ha dicho un pío, con acento, de pío pa pío pa pío, sobre la jeta de la Forcadell, el aplauso de los del proceso y el parlante silencio de la oposición, jajaja, catalana.

         Nos salva que esto todo el mundo se lo toma a broma y que no ha pasado como el 14 de octubre de 1931 cuando el pueblo español, tras las elecciones municipales, se echó a la calle al grito de ¡Viva la República! y el Rey Alfonso XIII se las piró.

         Ahora nadie le da importancia a que la Forcadell, desde una Institución del Estado-Reino de España vociferarse: ¡Viva la República Catalana!; yo sí, yo afirmo que eso es una bofetada a la dignidad de un pueblo que no se merece que unos mentecatos, también mentecatas, nos gobiernen.


No hay comentarios:

Publicar un comentario