miércoles, 21 de octubre de 2015

Se van los diputados: se van, se van, se van




         Punto final a la actual legislatura y los diputados, ellas también, se marchan para volver o no; cuestión esta que, a excepción de los gurús y de Irene Lozano, estará pendiente de los comités de listas -cuestión importante es no salir a hacer pipí mientras se discutan nombres y puestos porque puedes perderte el chollo, abstenerse los que padezcan problemas de próstata- y de orondos pelotilleos llevados a cabo durante el cuatrienio.

         Ahora esto de ser diputado deber ser cualquier cosa menos apasionante, pues aunque el dinero o el éxito puedan volver tarumba a cualquiera, esto ya no es lo de antes y te pueden llamar de todo, desde miembro de la casta hasta un vividor sin escrúpulos; la principal tarea de sus señorías es votar diciendo amén a lo que digan los respectivos sanedrines.

         Se van los diputados para volver a la vida normal, a veces boba, que vivimos la mayoría de la ciudadanía; algunos son sabedores de que no volverán a sus escaños, otros lucharán por conseguir convencer a sus jefes y otros que estarán en la contienda verán como los “coletas morados” y “los naranjitos” se harán con lo que creían suyo y es del pueblo.

         Un servidor de usted y la verdad ha vivido en sus carnes en dos ocasiones ese momento crucial entre parecer y ser, y aunque siempre fui no puedo negar que a veces aparenté; a pesar de ello me cabe la honra de haber vivido a tope las dos legislaturas más cortas e intensas de la vida política española, de haber conocido y estrechado las manos de la gran casta, a saber, Suárez, Felipe, Carrillo, la Pasionaria, Mellado, Guerra, Abril, Roca, Tura, etc., etc., etc.; de haber contribuido con mi voto a la construcción de la Constitución Española, denominada hoy, especialmente, por la tribu de los “coletas morados” como el “Candado del 78” y, finalizado el fiasco, la vuelta a casa, para volver a vivir otra Legislatura de excepción, que puede definirse como la del “golpe”, en alusión al intento de Golpe de Estado del 23-F para abrir el ya famoso “Candado del 78”.

         Esta legislatura que se avecina, digamos en broma “la de los que alguna vez ha pagado o cobrado en negro”, defraudadores pues, se presenta apasionante por los melifluos cantos de sirena que escuchan por unos y otros para cambiar el sistema de convivencia que nos dimos.

         Se van los diputados, se van…

www.josegarciaperez.es

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