sábado, 4 de julio de 2015

Revilla, presidente




El señor Revilla ha vuelto a auparse con la Presidencia de Cantabria gracias al apoyo del PSOE, la abstención de Podemos y los votos en contra de PP y Ciudadanos.

         De nuevo las anchoas de Santoña, riquísimas por cierto, volverán a florecer en las idas y venidas de este viejo camarada en visitas a los poderosos, que no “casposos”, pues para caspa la suya, para sacar algún que otro beneficio a repartir entre los cántabros.

         Revilla se ha ganado a pulso, como se ganan las elecciones, manejando tiza y pizarra en “Las Mañanas de la Cuatro” como un perfecto maestro escuela de los antiguos, pero con un poquito de demagogia que aquellos maestros de entonces nunca aplicaban en las nostálgicas “unitarias”  en las que enseñaban las cuatro reglas a un alumnado diverso y superior en número a cincuenta chavales; qué tiempos, Dios; en su pizarra verde iba vertiendo toda clase de tejemanejes en los que demostraba a los viciosos telespectadores, entre los que este manojo de desperdicios se encontraba, que don Mariano Rajoy nos engañaba como a griegos, ya no vale lo de los chinos, y que la verdad absoluta se encontraba en él y nada más que en su teoría de las anchoas y los taxis, o sea, el ahorro, la familia, el municipio y el sindicato vertical franquista porque él, el camarada Miguel Ángel Revilla, fue un muy destacado miembro; tal vez por ese pequeño detalle contó con los votos favorables de los socialistas y de la abstención de “podemistas”.

         Por su poder de seducción, su claridad de ideas y ese cierto “salero” que destella de su sonrisa y ojos despabilados ha sido rifado por diferentes cadenas de televisión en variados programas, hasta que un día, tal vez gracias al invicto que sigue preocupándose desde el más allá por el bien de España, fue fichado, un día sí y al otro también, por Jesús Cintora, presentador de Las Mañanas de la Cuatro, al que debe, según mi particular punto de observar este rico mundo de sorpresas, el golpe de fuerza que ha dado en Cantabria.

         Aunque sé que nadie me hará puñetero caso, lógico se mire como se mire, creo que el ex camarada Miguel Ángel Revilla debería nombrar Asesor de Imagen en el gobierno cántabro al citado señor Cintora, sin olvidar hacer otro tanto con Sor Lucía para la Consejería de Economía; si llevara a feliz término estos pequeños consejos, el personal le quedaría muy agradecido.

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