jueves, 30 de abril de 2015

Ramón Germinal Bernal Soto




Hoy es 1º de mayo, fiesta o penuria del mundo del trabajo y veinticuatro horas antes de tal fecha se nos ha ido Ramón Germinal Bernal Soto, auténtico sindicalista de la UGT que exiliado de España llevó el espíritu de este sindicato por tierras de Francia y Brasil, y que regresó a España para presentarse por Málaga en las primeras elecciones democráticas, tan cascadas hoy por tirios y troyanos, Podemos y Ciudadanos.

         Ramón volvió a España para presentarse a las primeras elecciones democráticas, las que llaman peyorativamente “del candado del 78”, y que desembocaron en la Constitución que hoy tenemos y gozamos, aunque les pese a algunos, de forma activa como Diputado constituyente.

         La verdad es que si un servidor, compañero de constitucionalidad de Ramón, al tiempo que adversario político -él del PSOE y el menda de UCD-, fuese preguntando uno por uno o una por una al conjunto de ciudadanos de esta ciudad, Málaga, que todo lo acoge y todo lo silencia, quién fue ramón Germinal muy poco de los malagueños existentes podrían dar fe de su existencia política, ciudadana o vecindaria; Ramón, al igual que otros luchadores de la democracia y por ella, ha pasado en este funesto conglomerado de malagueños al mayor de los anonimatos en contra, por ejemplo, de los pros y favores de Bandera, Soler, Alcántara, Teodoro y tantos otros.

         Pero un servidor, cronista contumaz e incansable de aquellos que dieron todo por España, además de una sonrisa rebuscada al calor del canto del Novio de la Muerte, una novela de pseudoadolescencia, de la maestría de escribir una columna de ayer y hoy o del juego de palabras sin sentido, no tiene más remedio, aunque sea por el amor propio de uno mismo, que abanderar a aquellos que, dando un paso adelante, dieron ejemplo de estar en la vanguardia de presentar sus cuerpos, nada sé de sus almas ni me importa, para decir en aquellos tiempos de incertidumbre, cuando el franquismo daba sus últimos estertores, aquí estamos.

         Se nos fueron en el más ingrato de los olvidos por parte de las autoridades presentes y pasadas  los parlamentarios constituyentes Antonio García Duarte, Ignacio Huelin, Francisco Villodres, Tomás García, Ramón Germinal Bernal, Francisco Román y Braulio Muriel sin que nadie, a excepción, de los más próximos dijese algo.

         Reivindico, hoy que todo lo de aquel tiempo se encuentra en entredicho, su honor y en ello y por ello me reivindico.

No hay comentarios:

Publicar un comentario