domingo, 12 de abril de 2015

Miguelito "El cariñoso" y el Alcalde




         Si usted aparca en Málaga, una obligación existencial, debe acudir a la Playa de las Acacias y visitar el merendero “Miguelito el Cariñoso” para probar, además de los famosos pescaítos malagueños, una paella de rechupete; lo que sí es cierto es que no podrá echar un rato con la persona que daba nombre al chiringuito en cuestión porque hace ya unos pocos de años que nos dejó para siempre.

         Recuerdo que un verano que me encontraba en el lugar “donde el viento silba nácar” sonó el móvil a media mañana y resultó que la llamada era de Francisco de la Torre, Alcalde de Málaga; quedé sorprendido gratamente y me explicó que el motivo de su llamada era debido a que había prometido a “Miguelito el Cariñoso”, en una visita que había realizado a la barriada donde vivía el bueno de Miguel, darme recuerdos de su parte para decirme que se encontraba algo mejor.

         Así es Paco de la Torre y por eso lo vota el malagueño; comentamos ambos la singular figura de Miguel, un hombre que lo dio todo por los más necesitados y, especialmente, por los llamados “alcohólicos anónimos” del que él fue uno de los fundadores en Málaga de la Asociación que lleva dicho nombre, que responde al lema “Sólo por hoy” y cuya oración, llamada de la Serenidad es la siguiente: “Señor, concédenos serenidad para aceptar las cosas que no podemos cambiar, valor para cambiar las que si podemos y sabiduría para discernir la diferencia”.

         Cuando murió Miguel, ya hace años, inicié, junto con otros amigos y amigas, una recogida de firmas para que una calle malagueña, si fuese posible de la barriada de El Palo, llevase el nombre de “Miguelito el Cariñoso”; tuvimos que poner fin a la recogida de firmas por la avalancha que hubo y presentamos al Ayuntamiento la solicitud, hecho que fue aprobado por el organismo competente.

         Dicha aprobación duerme, nunca mejor dicho, el sueño de los justos y he estimado oportuno remover las conciencias y, especialmente, las memorias de nuestras autoridades.

         Así es también Francisco de la Torre, Alcalde, capaz de crear una Málaga nueva y dejar lo clásico, porque Miguelito era y es un clásico en el mayor de los olvidos; aunque todavía, creo, estamos a tiempo de hacer justicia con él.

         Ello espero y confío, porque también Francisco de la Torre, Alcalde, es todavía capaz de enmendar este entuerto.

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