miércoles, 8 de abril de 2015

¿El fin de UPyD?




Estamos asistiendo al desmoronamiento de UPyD con una pasmosa tranquilidad, propia de pueblos avezados en la vivencia de la llamada democracia. Se cae a pedazos por la tozudez lógica de su líder Rosa Díez y por la irrupción de los partidos mediáticos “Podemos” y “Ciudadanos”.

         Desde los partidos tradicionales PSOE, PP e IU nunca se vio con simpatía el nacimiento del partido de Rosa por lo que tenía de nuevo emisor de la política del pueblo que habla y conversa en tabernas entre amigos sobre algunos aspectos problemáticos, o muy problemáticos, de la política autonómica española y un cierto deseo de volver a centralizar algunas de las competencias transferidas a las comunidades autónomas. Rosa, fina de antenas, recogió este sentir del pueblo y lo trasladó a la doctrina de su nueva formación que obtenía grupo parlamentario en el Congreso de los Diputados gracias a los votos obtenidos en Madrid y Valencia.

         Aunque falto de una clara definición política, UPyD ha jugado y sigue jugando a ser de izquierda, derecha y centralista y, si me apuran algo más, hasta un poquitín demagógico por saber decir, en determinadas ocasiones, lo que algunos desean escuchar; puede desintegrarse o morir en las educadísimas fauces de “Ciudadanos” sin que los expertos lleguen a saber de qué caladeros provienen los votos de Upy D, a saber: si del PSOE, si  del PP o de algún nostálgico de UCD.

         Por cierto esta última, UCD, duró el tiempo que Suárez fue su timonel, en poco tiempo los grandes prohombres de las “famosas” familias del añorado partido fueron engullidos por la fauces del PSOE (Fernández Ordóñez y los suyos) o las de AP (Landelino, Iñigo, Pío, Camuñas y sus pequeños).

UPyD, si como partido no es ahogado antes por los bancos, se irá al garete en cuanto lo deje su fundadora Rosa Díez, o bien lo que quede de él de la mano de Irene Lozano, la mejor publicista de un libro de su autoria y digna parlamentaria, será fagocitado por Ciudadanos, último invento político del marketing mediático.

Yo no le pediría a Rosa que se quede luchando como una espartana de pura cepa; ya fue acusada de abandonar las filas del PSOE en el último instante antes de crear UPyD, no sea que ahora le pase que sea la última en dejar su propio invento.

Sin embargo y a pesar de la ceguera que algunas veces tienen los auténticos líderes, y Rosa lo es, nunca se sabe a ciencia cierta cual será su decisión.

Mi consejo es que le ha llegado la hora de echarse una buena siesta.



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