sábado, 14 de marzo de 2015

Elecciones y derby




Digamos que escribir es hoy día uno de mi grandes vicios no dañinos; le siguen la política y el fútbol. Cuando menciono la palabra “política” me estoy refiriendo a tertulias donde analizamos, con algún vidrio de por medio, aspectos concretos de ella ya sean locales, regionales o nacionales, pero esencialmente cuando disfruto de lo lindo es durante las noches electorales estudiando los diagramas y saltando de emisora en emisora para escuchar los puntos de vista de las distintas cuadras periodísticas; en cuanto a fútbol, aparte del juego en sí, me encanta la pasión con la que puede vivirse si uno es fans de algún equipo, hecho que le ocurre a un servidor con mi Sevilla FC del alma, y mira que es difícil la cosa viviendo y latiendo con esta ciudad, Málaga, que  todo lo acoge y todo lo silencia; lógicamente el derby entre los todopoderosos Real Madrid y Barça es que me pone, especialmente porque disfruto como las hinchadas de ambos se chinchan la una a la otra.

         Pues bien, hoy he caído en la cuenta que el próximo día 22 de marzo coinciden dos de los hechos anteriormente relatados, a saber: los resultados de las elecciones andaluzas y el derby Madrid-Barça.

         Qué hacer, pues resulta que la paga de jubilado no me da para gozar del encuentro entre merengues y culés al no poder pagar Canal +, que si no la cosa sería fácil, a saber: ir saltando de canal en canal y enterarme al cien por cien de todo.

         Es por ello que si me inclino por el derby tendré que llevarme al Gran Vía una pequeña radio y el móvil para estar en misa y repicando. La culpable de todo este desaguisado lo tiene Susana “la bética” que, sabedora de la fecha en la que Messi va a bordar el fútbol, tuvo la mala “uva” de fijar el día de los comicios en semejante fecha.

         En fin, queda un montón de días para que esa dualidad de pasiones confluya y no hay pues que adelantarse a los acontecimientos.

         Quede una cosa clara: si yo viese revolotear durante esa fecha aquella gaviota roja que un día posó su vuelo en mi sandalia, no duden por un momento que mi único objetivo sería mi paciente búsqueda y su ansiada captura.


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