jueves, 26 de marzo de 2015

Elecciones Andaluzas 2015: PP (IV)




En las elecciones andaluzas celebradas en 2008, el PSOE venció con mayoría absoluta  con la no despreciable cantidad de más de dos millones cien mil votos, venciendo al PP por más de cuatrocientos mil. La mayoría absoluta, como tantas veces, fue absoluta.

         En 2012, año de los recortes del gobierno de Zapatero, el PP obtuvo más de un millón y medio de votos, ganando las elecciones andaluzas por vez primera al PSOE por más de cuarenta mil votos, pero sin llegar a obtener la mayoría absoluta necesaria para gobernar.

         En las celebradas el pasado 22 de marzo, año de los recortes de Rajoy, sin llegar a los votos obtenidos por el PP en 2012, el PSOE ha vencido, sin obtener la mayoría absoluta, por más de un millón de cuatrocientos mil papeletas.

         Estos primeros datos, que no figuraciones del autor de este “copo”, testifican que en años de bonanza nacional, el PSOE-A “barre” en Andalucía bien sea porque empatiza mejor con la ciudadanía, porque la mayoría de los andaluces son de izquierdas o porque la derecha sigue pagando en las urnas aquel lejano NO a la autonomía plena de Andalucía, pero que en años de carestía económica castiga a los que, tomando las tijeras, recortan estados de bienestar social; este trienio le ha tocado al PP.

         A lo anterior, los tijeretazos, hay que unirle la campaña, la designación del candidato Juan Manuel Moreno Bonilla y las múltiples bajadas a Andalucía del presidente Mariano Rajoy, de tal forma que Susana, con buen olfato popular, ha desviado el objetivo de su balacera apuntando al Registrador en vez de a Moreno Bonilla, al que no le niego que es, o aparenta serlo, buena persona; tal vez demasiado buena para este fragor de descalificaciones en que se convierten las campañas electorales.

         Creo que el hecho de su designación como candidato a la Presidencia de la Junta de Andalucía se debe a una doble influencia, a saber: a la de Celia Villalobos sobre Pedro Arriola y a la de éste sobre Mariano Rajoy.

         Frente al desparpajo de Susana, Bonilla ha colocado sus formas de niño bueno e inmaculado; de haber estado un servidor en las bambalinas del PP hubiese colocado a una mujer frente a la futura madre, sirva de ejemplo Esperanza Oña, la ex alcaldesa de Fuengirola, capacitada para dar caña que es lo que se estila por estos lugares.

         En fin, el PP ha perdido cuatrocientos mil votos que no es que se hayan ido al talego de Susana sino que se han repartido entre la futura mamá, Podemos y Ciudadanos.

         Y lo que les espera para Mayo si no espabilan será la rehostia.

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