viernes, 27 de marzo de 2015

El mundillo literario: ¿Dimisiones en ACE-A?




ACE-A es la Asociación Colegial de Escritores de Andalucía que agrupa a un buen número de escritores de esta tierra; durante cuatro años tuve la inmensa suerte de ser su Presidente y en una mañana aciaga, cuestión de segundos, fui apartado de ella y algún día lo explicaré.

         Con motivo de la Plataforma “Antonio Hernández: Hijo Predilecto de Andalucía”, el suplemento Papel Literario que coordino desde hace veinticinco años contra viento y marea y el boicot de muchos, inició una recogida de firmas de personas apoyando la idea de que el poeta de Arcos de la Frontera fuese nombrado Hijo Predilecto de Andalucía o, en su defecto, Medalla de Andalucía, hecho este último que se produjo el pasado 28 de febrero gracias a los méritos del último Premio Nacional de Poesía, Antonio Hernández.

         Papel Literario no se puede atribuir tal mérito concedido al autor de “Sagrada Forma” (Premio Nacional de la Crítica), pero sí el de poner un muy pequeño granito de arena que sirviera de pequeño impulso a tal fin.

         Desde la ACE-A actual, y a través de su Secretario General José Sarria, recibí un par de mensajes en la que se me aconsejaba retirase tal Plataforma por lo que podía significar de confrontación con las autoridades de la Junta, respondí que no veía ninguna confrontación y seguimos, los amigos de Papel Literario, con dicha aventura a la que se sumaron los que así lo desearon, entre ellos la gran mayoría de los componentes de la Junta Directiva de la citada Asociación.

         Sin embargo no lo hicieron sus máximos representantes, a saber: Manuel Gahete (Presidente), el citado José Sarria (Secretario General), Remedios Sánchez (Vicepresidenta 1ª) y Rosa Díaz (Vocal destacada).

         Este pequeño detalle, por muchos y variados homenajes que rindan los nombrados a Antonio Hernández, sería motivo suficiente, en buena y pura democracia, para dimitir de sus cargos; pero seguro que no lo harán porque se consideran por encima del bien y del mal.

2 comentarios:

  1. ¡Que pena! ¿verdad maestro? No entender el bien del mal. Ahora no dimite nadie, se está muy bien en el silloncito dando ordenes ¿Qué ordenes me pregunto? A veces me siento como un papel de fumar bailando en el aire. Bailando al son de cuatro que no saben por dónde empezar. Me entristece que la cultura, la raíz del pueblo, la poesía el grito ahogado de ese pueblo, la prosa que es el don que además hemos trabajado para dejar un idioma, unas ideas altas y como bandera, no quieran entender unos pocos que solo saben sacar el ego absurdo de la vida.
    Me gusta este copo, me gusta pasar por aquí dónde puedo sacar el verdadero jugo de ese idioma maravilloso que hablo.
    Gracias don José, gracias maestro mal que le pese tal nombramiento.
    Higorca

    ResponderEliminar
  2. Gracias, Higorca por tu comentarios.
    Besos.

    ResponderEliminar