domingo, 18 de enero de 2015

Sin "pecado original"





         Antes de entrar en materia política intentaré clarificar, lo más brevemente posible, el sentido religioso que, para un servidor, tiene el llamado pecado original que, digamos ya de entrada, no creo que exista y si existiese sería un pecado original de nacimiento, o sea, nacer en el sur en lugar de hacerlo en el norte.

         Por pecado original se entiende religiosamente el que proviene del “mordisco” que Adán y Eva le pegaron a la manzana prohibida y que la Iglesia, por desobediencia a Jehová, conoce como original o dicho de otra forma que los benditos bebés nacen con él a cuestas y tan sólo puede ser perdonado por el sacramento del bautismo, sacramento que sólo posee la Iglesia Católica o en quien delegue ella.

         Pues bien, dando una pirueta en los conceptos se podría argumentar que “Podemos” ha nacido sin pecado original como partido político y que será ahora, o ya desde sus entrañables cinco eurodiputados, cuando pueda cometer “pecado” de corrupción; lo anterior no quiere decir que sus fundadores, antes de convertirse en colectivo oficial, no hayan errado en más de una ocasión, puede servir de ejemplo que se financiaban, eso dicen afiladas lenguas, a título personal de don Hugo, del señor Maduro o del régimen de Irán; lo de la beca de Errejón -pues ya era partido político- si podría tildarse de un pecadillo venial si lo comparamos con la trama Gürtel, los fraudulentos EREs andaluces, las tarjetas usadas por personal del PP, PSOE, IU y algún sindicalista, el asunto de Tania de IU, los pujolazos, la causa del embargo de la de sede de CiU, etc.

         Así que podríamos afirmar, sin amor u odio, que “Podemos” se presenta a los próximos comicios libres del pecado original, sin conocimiento de pecados mortales y con algún desliz como el de la beca del citado señor Errejón.

         Es por ello que se le podrá acusar de no tener un programa económico y político consolidado, de encogerse de hombros ante la deseada independencia a la que opta el señor Junqueras, de no saber si son izquierda o derecha, de desear abrir el candado de la Constitución o de meter la pata con lo de la semana santa sevillana, entre otras cuestiones.

         Sin embargo, como fuerza política llegan impolutos, sacando pecho, dando la cara y acusando, no sin razón, de corrupción a buena parte del gentío involucrado en política.

         Y también es cierto que aunque temido por el PP, causa auténtico terror en el PSOE mientras IU le anda tirando los tejos desde hace tiempo.

         Habrá que esperar acontecimientos, pero creo que todo lo anteriormente escrito se podría tomar como cierto, aunque con las dudas que ustedes aporten a un posible debate.

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