lunes, 29 de septiembre de 2014

Dos viejo juglares




Desde luego que un recital poético no es una gala o espectáculo preparado hasta el ínfimo detalle para que se realice en todo su esplendor; creo que en la actualidad viene a ser como una reunión clandestina donde unos pocos amantes de la poesía y algún que otro amigo que, sin posibilidad de ver un buen partido de fútbol, acuden a escuchar algún bucle suelto en forma de verso de aquello que Elias Canetti definía como: “las intuiciones de los poetas son las aventuras olvidadas de Dios”.

            Sabiendo eso, el maestro de columnistas Manuel Alcántara y el que escribe estas líneas vamos a leer unos poemas en Alhaurín de la Torre, ese pueblo de Málaga donde el Valle del Azahar se adelgaza poco antes de que el Mediterráneo mezcle su aroma con el del salitre.

            Aparece hoy la noticia de este evento casi familiar en el Diario Alhaurin (www.diariolatorre.es) como la conjunción de dos personas que suman entre ambos más de 23.000 columnas de opinión escritas, quince mil de ellas del maestro de maestros del columnismo español y el resto, ya saben.

            Si cada columna viene a tener unas 350 palabras, cantidad que multiplicamos por 23.000 escritos nos sale un número de unas dimensiones parecidas a las pesetas que algunos de nuestros corruptos atesoran en los paraísos fiscales; vamos que, según los datos que aporta Javier de Molina, la monserga escrita por ambos ancianos y padecidas por ustedes ha sido la nada envidiable cantidad de 8.060.000 palabras que en letras se lee como ocho millones sesenta mil palabras que, la verdad sea dicha, es una barbaridad de tiempo prestado a ustedes y que bien podría catalogarse como un solidario humanismo.

            Pues bien, yo no he hablado con Manuel del tema, pero estoy seguro que un poema o si quieren un verso escrito en condiciones, y algunos debemos tener, puede ser más punzante que toda la colección de tomos que puedan crearse con los ocho millones de palabras.

            Y es que “la poesía, como dijera Octavio Paz, es conocimiento, salvación, poder y abandono. Operación capaz de cambiar al mundo, la actividad poética es revolucionaria por naturaleza; ejercicio espiritual, es un método de liberación interior

            Es por ello que tanto a Alcántara como a mí mismo, nos gustaría ser recordados más que como escritores, como poetas.



domingo, 28 de septiembre de 2014

Y tus palabras




Y tus palabras,
escritas para todos,
las guardo bajo llave
y las lacro en secreto.

Sé que escribes pensando en otro,
pero me da igual
porque te robo
el amor con el que juegas conmigo.

Tú lo sabes, y ríes
con ello, yo lo sé y te sueño en tu risa fresca
de niña atrevida.
Te entretienes y pasas
el tiempo jugando a que sufra,
pero soy yo el que
lo hace contigo
amándote en silencio.

Soy más feliz que tú
porque te amo en palabras
que, aunque lejanas en tiempo y lugar,
me llegan frescas
con aromas a dulces membrillos en almíbar.

Tal vez, algún día anudaré con
mi amor tu limpia
caricia de palabras,
y entonces, bailando
al son de ellas,
nos poseeremos mutuamente
y el mundo girará
en torno a nuestro juego de amoríos
imposibles, ya lo verás.

(José Garcia Pérez)

Lo que nos faltaba



A los males que padecemos con cierto estoicismo no exento de algún que otro cabreo, se nos suman dos grandes problemas a los que ya veremos las formas de hacerles frente.

            El primero de ellos en importancia y posible tragedia es la reivindicación del llamado Estado Islámico (parte de Siria e Irak) sobre la conquista de España, conquista que nada tiene que ver con una guerra, digamos de corte convencional sino con la aplicación de posibles actos terroristas a los que son tan aficionados estos sujetos que degüellan al tiempo que filman la carnicería y nos la restriegan por nuestras propias narices.

            Parece que nos vamos acostumbrando, al tiempo que almorzamos o cenamos, a visualizar a un sujeto inhumano, en nombre de un Dios vengativo, que da un tajo perfecto a la cabeza de un inocente hombre o mujer que nada tiene que ver con esa guerra religiosa que se traen entre manos unos miles de asesinos monstruosos.

            Como la vemos de lejos, a través de un televisor, no llegamos a creernos que el lobo puede merodear por nuestros alrededores hasta que cualquier día la metralla de una explosión eleve las tripas de muchos hasta el paraíso de las huríes; confiemos en que no ocurra, pero el Estado, el nuestro, debe estar ojo avizor por lo que pueda ocurrir.

            Una discusión da lugar a un disgusto en la pareja, el altercado da paso a una situación insostenible y esta, sin saber bien la causa, puede traer aparejada una separación que hace tambalear los cimientos de una familia.

            Este es el otro problema, el catalán o el catalanismo llevado a extrema locura; vamos que la ley se las pasa por el forro de donde ustedes suponen y ponen al gobierno legítimo, guste o no al lector, en el umbral de tomar decisiones legales que si no son respetadas por los hijos de don Arturo pueden acarrearnos serios disgustos.

            Y de repente, desde las cloacas del País Vasco, me estoy refiriendo a los de la serpiente y el hacha, léase ETA, se insta a las instituciones vascas a que sigan los pasos de Cataluña.

            Me conformo con que el Gobierno del PP me suba dos euros al mes en los nuevos Presupuestos Generales, pero le exijo que esa cerveza a la que parece invitarme me la beba con cierta tranquilidad.



viernes, 26 de septiembre de 2014

Pedro Aparicio



Cuando ayer andaba camino del gimnasio cayó fulminado por un maldito infarto el que fuese primer Alcalde democrático de esta ciudad, Málaga, que todo lo acoge y todo lo silencia, Pedro Aparicio, a la edad de 71 años.

            Este médico madrileño fue candidato a la alcaldía malagueña en 1979, fecha en la que obtuvo bastón y mando de la misma con un pacto entre PSOE, PCE y PSA. En las siguientes legislaturas todas fueron de mayoría absoluta de Pedro, también del PSOE, hasta que en 1995 decidió no presentarse a los comicios locales; ejerció, pues durante 16 años el compromiso de servir a los ciudadanos.

            Llegó a ser Presidente de la Federación Española de Municipios y también logró acta de europarlamentario; terminada su vida política, durante años escribió semanalmente en las páginas del decano de la prensa malacitana un artículo de opinión que era seguido con interés por los lectores; en ellos se apreciaba un distanciamiento con su partido.

            Amante de la música al máximo, supo dotarse de un ritmo para dirigir la orquesta del Ayuntamiento sin que pareciera gozar de esa mayoría a la que se le conoce como “rodillo”; con sus claros y oscuros se puede considerar como un Alcalde que ha dejado huella en Málaga, más en concreto en los populosos barrios que heredó del franquismo y a los que dotó de los servicios mínimos para que se pudieran considerar dignos.

            Cuando la gran crisis del PSA, el comité nacional decidió y yo acepté ser candidato a la alcaldía de Málaga, sabiendo que no me comería una rosca, como así fue, exceptuando Jerez, en toda Andalucía; créanme que la crisis por el desierto andalucista la pasamos con el camello encima de los hombros, pero bueno aquella campaña me otorgó la posibilidad de conocerlo mejor.

            A Pedro Aparicio siempre le estaré agradecido porque en aquella fatídica tardenoche del 23 de febrero de 1981, cuando Tejero secuestró el Congreso, hizo aquello que debía hacer, pero que otros no realizaron.
           
            Cuando regresé el día 24 a mi casa le pregunté a Rosi cuántos amigos la habían llamado para darle ánimo; resultó que ninguno, tan sólo Pedro Aparicio se puso en comunicación con ella para enviar a mi domicilio y alrededores cuatro policías municipales; la “pastora”, más valiente que nadie, se negó a ello, pero yo siempre le estuve y estaré eternamente agradecido por el detalle, que aunque institucional, fue un detallazo que él supo, y lo supo bien, nunca he olvidado u olvidaré.

            Descansa en paz, buen amigo


jueves, 25 de septiembre de 2014

¿No puede "Podemos"?




Tras la irrupción de “Podemos” en la política española con un millón trescientos mil votos en las pasadas elecciones europeas y sus cinco europarlamentarios, comienzan a surgir los primeros problemas en la incipiente formación que todavía no podemos considerar partido político a la antigua usanza, sino una especie de revolución ciudadana que busca una forma específica de organizarse.

            Líder y cúpula (pequeño sanedrín) ya tienen, y todos ellos bailan alrededor del mediático y buen comunicador Pablo Iglesias; su plana mayor está formada por Monederos, Errejón, Carolina Bescansa y Luis Alegre que son, unos más y otros menos, los encargados de ir de oca en oca, de tele en tele, ofreciendo su programa máximo, realizando críticas a los políticos de la “casta”, solicitando debates con Pedro Sánchez del PSOE, respetando algo a Izquierda Unida, enalteciendo al diputado Garzón y olvidándose o menospreciando al PP.

            Su principal objetivo, como cualquier partido político, es hacerse con las riendas del poder absoluto y para conseguirlo saben muy bien que el “enemigo” a abatir no se encuentra en la derecha -eso vendrá después- sino en el espacio de la izquierda, sea ésta la socialdemocracia del PSOE o Izquierda Unida, llamada hace un par de años la izquierda real.

            “Podemos”, a través de su hábil avanzadilla, cuyos miembros ya he avanzado anteriormente, ha decidido no presentarse a las próximas elecciones municipales, aunque es probable que si lo haga a los comicios autonómicos; no descarta apoyar algunas plataformas cívicas en las municipales, caso de “Guanyem Barcelona” que lidera la activista social Ada Colau a la que no se le conoce ninguna relación con PSOE e IU y cuyo protagonismo en la “guerra” contra los desahucios ha sido altamente positiva.

            No ve con claridad apoyar otras plataformas que, bajo el paraguas de “Ganemos” parecen germinar en algunas grandes capitales, caso de Madrid, porque bajo ese nombre se encuentra Izquierda Unida o al vez la “Izquierda Abierta” que lidera Gaspar Llamazares al que consideran otro viejo político de la “casta”.

            Temen también, y hacen muy bien en temerlo, que al amparo de la buena acogida que ha tenido “Podemos”, los arribistas, mogollón que existe desde la izquierda a la derecha, aparezcan en sus deseadas y pulcras listas electorales.

            Todo es cuestión de esperar para saber si no quieren o no pueden presentarse por imposibilidad de abarcar tantos miles de municipios.

miércoles, 24 de septiembre de 2014

Venturas y desventuras de un escritor y poeta. Política II



De manera que con los antecedentes que comentaba en la última “Ventura…”, a mediados de mayo de 1977, el actual alcalde de Málaga, Francisco de la Torre, al que no conocía de nada, llamó por teléfono a casa sobre las 22:00 horas para hablar con él sobre un asunto de cierta importancia.

            Dirección y taxi al canto y en un santiamén me coloqué en su domicilio. Lo que me comentó fue su deseo para que fuese en las listas de UCD; me quedé de piedra.

            En aquellos tiempos era un servidor presidente del Movimiento de Cursillos de Cristiandad por nombramiento del santo obispo Ramón Buxarrais (primer obispo en dejar su sede episcopal, hace poco lo hizo el de Roma, ya saben: Benedicto XVI).

            La “olla” comenzó a carburar sobre el por qué de dicha petición y barajé varias posibilidades: mi compromiso temporal, el hecho de presidir el MCC o de ser también  presidente de la Asociación Provincial de Directores Escolares (algún día hablaremos del tema de las presidencias) o vaya usted a saber la causa.

            Años más tarde me enteré,  que todo se lo debía a un amigo y compañero, José Sánchez Blanco, que declinó la propuesta que le hizo De la Torre y que éste le pidió al amigo en cuestión un nombre de alguien de “confianza” relacionado con la enseñanza y algo conocido, y Pepe le dio el mío.

            Así de fácil y por pura carambola entré en la vida política oficial, aunque hay que tener en cuenta que UCD no tenía militancia alguna, comité, secretario o presidente, sino que todo era una nebulosa alrededor de un hombre y un nombre: Adolfo Suárez.

            El día 15 de junio de 1977, con el número 3 en la candidatura de UCD por Málaga, se celebraron las primeras elecciones democráticas en España tras 40 años de dictadura. Mi vida, a partir de ese día, cambió; no sé si para bien o mal, pero cambió.

(continuará)




           

"Gallardonazo" y más




Cualquiera es el guapo o la guapa que habla con conocimiento de causa del por qué y para qué de la retirada de la Ley, llamémosla del Aborto, aunque el nombre es otro, por parte del Presidente Rajoy y su gobierno que ha provocado la dimisión de Ministro de Justicia, señor Gallardón, tras una muy mala gestión en lo referente a todo lo que ha pisado en su terreno, no olvidar la Ley de Tasas tan denostada por todo quisque.

            Ya se hablan de otras causas, y no del asesor Arriola, sobre este asunto, y de nuevo vuelve a la palestra de ciertas cadenas de televisión el siempre eterno Pedro J. Ramírez, ex director de El Mundo, que afirma que todo esto ha sido una válvula de escape para no hablar, investigar y actuar sobre el caso Bárcenas, su propio destronamiento y la actuación de parte del poder judicial, incluido el ex ministro, para seguir dejando en punto muerto el feo asunto de los suculentos sueldos de algunos jefazos del Parido Popular.

            La distancia de información que existe entre los pequeños grandes sanedrines de los aparatos de los partidos y sus militantes, no digamos ya sus votantes, es mayor que la que hay entre el Elche y el Real Madrid.

            Lo que se sabe, lo del aborto, tema del que nunca hablo ni me defino, parece ser la punta del iceberg de otro asunto de fuerte calado que puede llevar al PP a vivir, llorar y morir a la vida pública si es cierto lo que han dejado caer en las Mañanas de Cuatro los tertuliano, ad intra, juez Silva y el cántabro del taxi que regalaba anchoas de Santoña a Zapatero, y el ad extra Pedrojota, es una bomba de relojería que, si es cierta su teoría, puede hacer saltar por los aires a la reformada Alianza Popular.

            Y todo ello, lo de la dimisión de don Alberto, cuando Rajoy tenía un pie camino de China, el Rey Felipe VI de paseo por la ONU y don Arturo, señor Mas, afilándole la punta al lápiz para ver cuándo es el mejor momento para dar la puntilla al sistema.

            Mientras tanto, la Santa Iglesia Católica enarbola triduos, quinarios, novenas y manifestaciones para ir, junto a los antiabortistas, a por todas, donde quedan incluid@s Jaime y Ana que, a buen seguro, estarán hasta en los ya antiguos rosarios de la aurora.




martes, 23 de septiembre de 2014

Otoño



Ya es otoño, que por cierto no es poca cosa al menos para mí, pues el invierno es frío, el verano caluroso, la primavera la dejo para los cursis y yo me acurruco, ves que me gusta la palabrilla, en el columpiar de las hojas de los ficus por el Paseo de los Tilos.

         Una estación para andar con mimo y cuidado por entre ese crujir de lágrimas de árboles que nos acarician en el columpio de la contemplación. Fíjense si no es para volverse loco: el PP se raja ante su proyecto de Ley del aborto, “Podemos” anuncia que  no se presenta como tal a las elecciones municipales, el PSOE apuesta por una nueva Constitución, Izquierda Unida busca acomodo en una alianza no se sabe con quién, UPyD más Ciudadanos buscan una alianza que les haga asomar la cabeza, mientras Arturo, el catalán venido a menos, no sabe qué coño hacer.

         Eso en política, porque en poesía, el Grupo Málaga que fue concebido como un flagelo para endiñar verdades al poder institucional, asoma su nuevo careto en los dominios de la misma, o sea, en el Centro Andaluz del Libro, sede de vates pelotilleros que buscan una migaja de poder, ¡ay Dios! en que se ha convertido el nuevo grupillo.

         Sin embargo, otoño en el amor es una vorágine a tener en cuenta; ahí tienen, por ejemplo, a una poeta que va por libre y cuyas iniciales son A. V. M. que escribe: “De una noche contigo/ hago yo un amor para toda la vida”, y se queda tan tranquila y segura sabiendo lo que escribe.

         Otoño es el alcanfor llevado a su más bella expresión: la búsqueda sin límite de aquello que teníamos encerrado bajo llave y candado, ya saben: el celeste jersey, la negra gabardina de los grises días, la puesta en marcha de un nuevo proyecto y el redescubrimiento del amor, porque el amor es el único milagro que se recicla y se redescubre en los labios del otro o la otra.

         Desde mi corta modestia les invito a deambular por la Plaza del Asombro, ese lugar donde las fogatas de antaño se convierten en apacibles chispas de estrellas de aquello que creíamos fenecido.

         No lo duden: vivan el otoño en todo su amarillento esplendor.

lunes, 22 de septiembre de 2014

Por los mismísimos




El Gobierno Vasco del señor Urkullu se ha pasado la llamada Ley Wert por los “mismísimos”, expresión sé que machista al máximo, pero no tenga otra que responda mejor al desprecio que este gobernante tiene por España, cosa que me importa un rábano, pero que sí me preocupa para las futuras generaciones que se educarán en el olvido a España e ignoro sí en el odio a ella, pues para eso tendría que leer algunos textos del programa que la Consejería de Educación vasca va a poner en ejercicio en este y sucesivos cursos escolares.

            Esta es, al menos en lo concerniente a Educación, la nación sin ley; cada Comunidad Autónoma o Reino de Taifa hace lo que le da la real (somos una monarquía) gana y lo peor es que no existe posibilidad de marcha atrás.

            Es cierto que el bilingüismo bien llevado enriquece a toda la ciudadanía, pero mucho más a los que por nacimiento tienen la gran posibilidad de hablar dos lenguas, caso de Cataluña, País Vasco y Galicia; enhorabuena, a ellos.

            Cosa bien distinta es que por ser bilingües piensen tan sólo en una forma de ser y excluyan, mediante el adoctrinamiento, a otros ciudadanos que, por diversas circunstancias, vivan en esos territorios.

            Silenciar la Constitución Española, omitir los símbolos nacionales y, tal vez, presentar lo español como el demonio pinchaúvas que se come a niños y niñas que se sientan españoles es, de momento, una aberración educativa.

            Al final tengo la sensación que habrá que dar la razón a los que, desde siempre, argumentaron que las transferencias en educación a las Comunidades Autónomas, sin un perfecto control legal, no ficticio, podría convertirse en el servicio más funesto que la Administración Central podía hacer para que España se convirtiese en un puzzle de pueblos, regiones, nacionalidades y naciones que empobrecieran la visión general de la más antigua nación de la Unión Europea.

            Y lo malo no es eso, sino que el asuntillo tiene arreglo pues no existe posibilidad de poner en marcha la moviola, ya que cada vez que alguien insinúa algo no hay nadie capaz de quitarle el sambenito de “facha”.

domingo, 21 de septiembre de 2014

Maniatado


“Diario-Málaga” fue el primer periódico donde deposité mis primeras columnas bajo el nombre genérico de “El Copo”, ya saben: ese arte de pesca malagueña en el que unos hombreas colocan de forma manual una red mar adentro, pero cercana a la orilla, que después es arrastrada por ellos hasta la ribera y donde se recogen toda clase de pequeños peces, en especial boquerones, arte que se puede afirmar ha desaparecido.

            Con tal nombre intentaba hacer ver al posible lector de “el copo” que serían variados los temas que “tocaría” en su redacción. A Julián Romaguera, director del medio, le pareció bien la idea y desde entonces son miles de copos los lanzados a la opinión de no sé qué cuántos lectores.

            El periódico en cuestión cerró por razones que no vienen ahora al cuento, y es ahora la prensa digital la encargada de recoger estas columnas. Romaguera me comentó, como buen profesional del periodismo, que la misión de un periódico era la de crear, gota a gota, editorial a editorial y columna a columna, opinión en los lectores.

            Un día, en uno de esos lapsus de no encontrar medio de comunicación, un familiar me construyó un blog que bauticé con el nombre de “el copo de pepe”, cuyo contenido además de recoger las columnas en cuestión incluye otros “pececillos”: poesía, pensamientos, historias, vivencias etc., y me siento feliz, dentro de lo que cabe, con ese entretenimiento que publico a diario y se encuentra colgado en las redes sociales, esencialmente en Facebook.

            Y me entretengo, tarea ésta importante cuando el paso del tiempo va limando las esperanzas de vida. Hay días en que me planteo seguir escribiendo columnas que, por cierto, se cuentan ya por algunas miles, porque aquello que me dijera Romaguera no da resultado alguno, ya que la el mundo, la sociedad, no tiene arreglo pues, según mi punto de vista va a peor.

            Es por ello que hay día en que me siento maniatado a la hora de teclear la columna, pues tengo la impresión que es tiempo perdido el que me lleva a arrastrar un copo hasta ustedes, queridos lectores, y pienso que tal vez sea mejor dedicar este espacio de tiempo a escribir sobre temas menos importantes que la manida política, esos temas de andar por la vida, ya saben: la copa, el menú, el amor, la poesía, el fútbol, los hijos y cosas por el estilo, o sea, normales.



sábado, 20 de septiembre de 2014

Aquellas palabras




De tus palabras escritas, hice una ceremonia; la más bella jamás realizada por mí. Las leí con prisas y cierto desasosiego, como los niños cuando se copian en los exámenes. Eso que denominan alma crecía al tocar las mismas palabras que tú habías escrito.

            Me fui a mi lugar preferido y allí, cercano a la mar, releí tus cosas, versos en la complicidad del silencio; con todo ello osé introducirme mar adentro y el mensaje lo rompí en mil trozos, y cada uno de ellos lo sumergí en las aguas, pero volvían a emerger en tonos blanquiazules que a mí alrededor, como buscándome, flotaban.

            Después lancé al espacio, con toda la energía de que son capaces mis manos, miles de gotas de mar en cuyo interior se asentaba el sol y así se convertían en infinitas estrellas que, a modo de burbujas, reposaban sobre los pequeños trozos blanquiazules que, con amorosa parsimonia, iban trasladándose a la orilla.

            Sin embargo, el sobre, con tu nombre escrito en rojo, fue devuelto a las arenas, y de ellas salvé tu nombre y con mimo, con el gesto más exquisito que criatura humana pueda imaginar lo deposité en el mar de mares y, dentro de la plaza de las sorpresas que este mundo es, tu nombre, en blanco y rojo, flotaba entre las aguas y con dulzura  iba reintegrándose hacia el lugar donde tienen cabida todos los símbolos, o sea: derivó hacia el cabo Xunion, lugar donde los dioses viven y se aman en los esplendentes ocasos que allí tienen lugar.

            Ya no deseo más palabras tuyas en forma de mensajes furtivos; con estas que he relatado me sobran para saltar de regocijo por saber de ti, del silencio impuesto y de la complicidad del amor.

            Lo nuestro será para siempre el silencio, pues este es anterior a todo: a Dios, al diálogo, a la vida, a ti y a mí. El silencio es lo más parecido a la quietud de la nada; en él, permaneceremos siempre.

viernes, 19 de septiembre de 2014

De gaitas y sardanas




Ni chispa de ganas tengo de escribir sobre lo sucedido en Escocia donde los amantes de su independencia han sido vapuleados por los unionistas en un día histórico para todos ellos, portadores de gaitas.

            Lo importante es que han votado, o sea, decidido sobre su futuro sin grandes algarabías de vencedores y mayores cabreos de perdedores; los escoceses, al menos en esta ocasión que yo sepa, no han ganado todos como ocurre por estos páramos ibéricos en que nadie pierde cuando hay elecciones.

            Al tiempo que intento escribir estas líneas, los diputados catalanes discuten en su Parlament la aprobación de la Ley de Consultas, una especie de trampilla a la que agarrarse para poder convocar en noviembre un referéndum sobre la independencia de Cataluña.

            Saben que tal hecho, me refiero al de noviembre, es imposible de realizar porque nuestra Constitución habla sobre la unidad indivisible de España y que la soberanía reside en el pueblo español; por lo tanto, en el mismito instante en que convoquen el cambalache el Gobierno lo recurrirá al Constitucional, y punto final sin gaitas que soplar de por medio.

            Esta es una de las grandes diferencias entre el Reino Unido y España, a saber: que ellos no tienen Constitución escrita y nosotros, para bien o para mal, gozamos o padecemos de ella.

            Más cosas, el líder nacionalista escocés, señor Salmond, ya ha presentado su dimisión y por aquí, no es necesario que señale lugar alguno, no existe criatura política capacitada para ello.

            Sobre la ley que están debatiendo, tan sólo un apunte, mientras el guapera de Pedro Sánchez, secretario general del PSOE está en contra de la ilegalidad, sus primos hermanos del PSC votarán a favor de la propuesta del rey Arturo.

            No son por estas causas por las que decía al principio de este “copo” que no tenía ganas de tratar asuntos como éste, sino porque por Florida un cabroncete con mala leche, de nombre Don, ha asesinado de una tacada a su hija y seis nietos.

            Eso sí que es una tragedia y no las gaitas de Escocia o las sardanas de Cataluña o que el Betis esté en segunda.

Venturas y desventuras de un escritor y poeta. Política (I)



Seguro que fue por mi compromiso temporal como cristiano de base, la causa por la que rodé, como una bola de billar camino de hacer carambola, hacia la vida política.

            Desde los años de 1970 a 1977, con la muerte de Franco en el 75, hubo personas y colectivos que realizaron una oposición, más o menos descarada a la Dictadura. Lógicamente el Partido Comunista fue quien se llevó la palma y con él, aunque con menos intensidad, algunos grupos universitarios y cristianos, así como Comisiones Obreras y colectivos católicos como Hermandad Obrera de Acción Católica, propulsora del diálogo marxismo-cristianismo.

            Eran tiempos de los “curas obreros” en plena ebullición -aunque su nacimiento había surgido en Cataluña alrededor de 1965-, de reuniones clandestinas con auténtico aroma a aventuras y estudios de la realidad bajo el prisma de “ver, juzgar y actuar” sobre el momento histórico que se vivía y hacer las primeras huelgas contra el régimen establecido.

            Formé parte de un “grupo cristiano de base” en el que desarrollé, deseo creer, un cierto espíritu de crítica que consiguió no ser “bien visto” por las autoridades locales (téngase en cuenta que mi trabajo era el de dirigir un Colegio Público en pleno corazón del Valle del Guadalhorce).

            Todo ello me llevó, no sé si por afán de protagonismo, pudiera ser, a ser amigo de sacerdotes “rojos” (la mayoría ya fallecidos) y conseguir que mi casa fuese habitáculo para algunos de ellos cuando corrían tiempos difíciles, pero apasionantes.

            Estamos hablando de tiempos en que cuando un alcalde decía a un modesto funcionario: “me parece que usted es algo político”, estaba manifestando una amenaza velada para que no siguiera avanzando por la senda del “mal camino”.

            Por publicar un sencillo, que no simple, artículo sobre el gran libro (fotocopiado en aquellos tiempos) “Pedagogía del oprimido” de Paulo Freire me fue abierto expediente disciplinario y “fichado” por las autoridades.

            En gran parte, todo lo anterior fue causa de mi entrada en la política activa y democrática a partir de 1977.

(continuará)


           

jueves, 18 de septiembre de 2014

Sálvame: Jorge Javier




Pues yo no me creo que el guapera de Pedro Sánchez estuviese viendo el programa que dicen se llama “Sálvame” y que conduce un tal Jorge Javier, y ese “que dicen se llama” o el “tal Jorge” no lo he escrito en plan despectivo sino por la única razón de que jamás he visto dicho programa ni sabía que existía J.J.

            De las respectivas cadenas de televisión veo algún telediario y siempre rotando para pasar un buen rato, los buenos partidos de fútbol, o sea, cuando juega el Sevilla y cine, en especial los dramas que consiguen que alguna que otra lágrima se deslice por mis mejillas, caso de “Los puentes de Madison”.

            Y decía que no creo que el Secretario General del PSOE estuviese enganchado a “Sálvame” porque entonces apaga -nunca mejor dicho- y vámonos, pues sin tener nada contra el programa en cuestión creo que un señor que sueña con ser Presidente del Gobierno de España tiene, con la que está cayendo, otra “cosas” en las que entretenerse.

            También podía haber ocurrido que uno de sus asesores, el encargado de vigilar los programas de corazón de plastilina, llamara a Pedro para chivarle que el conductor de Ana Belén y otros personajes del mundo de la parafernalia había dicho en público para una millonada de seres inocentes que él ya no votaría jamás al PSOE por lo del asunto del toro “de la Vega” de Tordesillas, ese que lancean a campo abierto y que nada tiene que ver con las grandes matanzas de cochinos que hacen por los pueblos.

            Puestos a creer, pienso que todo ha sido un montaje entre ambos líderes, Jorge y Pedro, para montar un buen espectáculo del que todos los medios se han ocupado durante el día de hoy.

            Si embargo, lo que son las cosas, tampoco estoy seguro del párrafo anterior porque según Jorge, su amigo Pedro ha prometido no asistir jamás a una corrida de toros bravos con lo que se pierde aprender la forma de torear auténticos “miuras” de la política, caso del líder de “Podemos”, señor Iglesias.

            En resumen: no tengo claro nada.

Venturas y desventuras de un escritor y poeta. La buena nueva




En verdad creo soy una persona vulnerable a cualquier acción que desde el exterior venga hacia mí; digamos que presiento ser una persona frágil aunque el paso del tiempo algo me ha cambiado, creo yo. Para otros, diría que para muchos, soy un ser calculador y frío. Y ni lo uno ni lo otro; soy normal y corriente como la mayoría de personas que transitan por este desierto, poblado por tantos y tantos seres de idénticas características.

            Educado en el nacional catolicismo de la época, salí en estampida de él en cuanto terminó mi estancia en el colegio religioso donde estudié; así que viva la vida y dejémonos de aquellos pecados mortales que durante años, esencialmente los de infancia y adolescencia, creí que me llevaban a las calderas del terrible infierno.

            Un día cualquiera de los muchos que pasaba tomando una copa de más, unos amigos me invitaron a vivir un Cursillo de Cristiandad, una especie de Ejercicios Espirituales dado por laicos para laicos. Accedí a la invitación, y allí escuché verdades que jamás mis oídos habían percibido; creí aquello que me dijeron sobre un hombre nacido en Belén, Jesús, al que la Iglesia intentaba velar su mensaje presentando una sociedad jerárquica que, a modo de lechuga, ocultaba el cogollo mediante novenas, dogmas, miedos y golpes de pecho.

            Creí lo que me dijeron y viví, al menos lo intenté, aceleradamente el credo de Jesús cuyo contenido se encuentra en el llamado “Sermón de la Montaña”, y no el credo que se sigue pregonando por la Iglesia sobre un Dios todopoderoso y justiciero.

            Durante años recorrí pueblos de Málaga y ciudades de España, desde La Coruña a Almería, llevando la buena nueva del Amor, buena nueva que por cierto está por descubrir para algunos y por estrenar para otros.

            Hoy en día, aunque todo parece diluido, sé que llevo clavado el arpón del amor y la tolerancia, de la solidaridad y justicia, de la hermandad y la decencia, que en cualquier momento puede volver a hacer efecto; me refiero al arpón, o sea: a la buena nueva.

(Continuará)

           

miércoles, 17 de septiembre de 2014

Para ti y para mí



Que no sigan leyendo las mujeres
que guardan su pureza
en grietas de aleluyas
y rezos sin sentido
a un Dios que obliga a amarnos porque sí.
Que de este poema se abstengan
los machos que tan sólo ven en ellas
objetos de placer.

Este canto es
para aquellos que saben
del milagro de amar,
de dar y darse
sin saber el por qué.

Estos versos, amada,
son para ti y para mí,
nadie más se merece su lectura.

Tal vez, no lo sé bien,
sirvan  para las nubes
que en esta gris
tarde adornaban el mar
donde soñé tu beso sin testigos
que tal vez enturbiaran mi posible embriaguez.

En el fin del atardecer,
cuando tú paseabas
no sé por dónde,
robé tus labios
y los puse al servicio del placer.

Y nos amamos.

(De José García Pérez)





Amaiur, ABC y el Gobierno




La oposición controla al Gobierno de distintas formas, una de ellas es mediante preguntas escritas a las que el Ejecutivo tiene obligación de responder.
            Jon Inarritu García, diputado del grupo Amaiur, ha enviado un escrito al gobierno de Rajoy en el que solicita su intervención contra ABC por el contenido de varios artículos publicados en ese medio y pide la actuación de la Abogacía del Estado y la retirada de ayudas y publicidad institucional, ya saben, la que provienen del mismo gobierno.
            La pregunta en cuestión se basa en dos artículos escritos por José Utrera Molina (Ministro franquista) y Agustín Muñoz-Grandes (Militar) en los que hacían mención respectivamente a Francisco Franco y la División Azul, cuyos contenidos no he leído.
            También pregunta el diputado Inarritu, político que por cierto no ha condenado los cerca de mil asesinatos de ETA ni ha pedido la disolución de la banda todavía armada, si ha contemplado retirar la ayuda económica a ABC con arreglo a la Ley de Memoria Histórica o si ha dado instrucciones a la Abogacía del Estado para que actúe o si se está planteando no acudir a las conferencias y eventos organizados por ABC.
            Este último apartado es el menos consistente de los expuestos por el diputado abertzale ya que todos los medios escritos de comunicación detendrían sus rotativas si no existiese publicidad estatal y tuvieran que sobrevivir con la venta del ejemplar y un objeto de regalo; todos ellos, sean de izquierda o derecha, sobreviven gracias a la esplendidez de las instituciones oficiales, sean estas nacionales, regionales o locales.
            Como no he leído los artículos en cuestión no me atrevo a afirmar sin son motivo de delito, pero sí digo que si están firmados son los firmantes, no el medio, a los que les toca apechugar con lo escrito.
            No hay que confundir la línea editorial del periódico, algo que es responsabilidad del medio, con artículos como este copo, por ejemplo, que se publican con el careto y nombre y apellidos del autor en nombre de la libertad de expresión, algo por lo que algunos hemos luchado lo indecible y que, a veces, por la chata y torpe visión de algunos -no precisamente de Amaiur- hemos sido atacados y condenados a vivir en mazmorras de silencio y deshonor viviendo “venturas y desventuras como escritor y poeta.
           

Venturas y desventuras de un escritor y poeta. La enseñanza




En estas pequeñas “Venturas y desventuras” comprobarán ustedes que -hasta llegar al cogollo de la cuestión que da nombre a las mismas- voy “tocando de puntillas” temas que han configurado mi vida para bien o para mal, pero de los que no puedo y debo escabullir el bulto. La enseñanza es uno de esos temas que han sido fundamentales en mi ya dilatada existencia.

            Formé parte de una familia de clase media para aquellos tiempos del “nacional-catolicismo”. En Melilla tan sólo se podía estudiar Magisterio o Comercio, y como Fernando, mi hermano mayor, ¡ay hermano!, marchó a Madrid a estudiar Ayudante de Obras Públicas (uno de los integrantes del Dúo Dinámico fue compañero de él), hoy Ingeniero Técnico de O.P., y no existiendo “posibles” para que los dos hijos varones de Fernando y Antonia, mis padres, ¡ay mis padres!, pudieran estudiar en la Península, a un servidor le tocó hacer Magisterio.

            Aquello fue coser y cantar, facilón hasta el máximo y, además, conocí la libertad y a Rosi “mi pastora”; digo la libertad porque comparado con las estricta disciplina del Colegio de la Salle aquello fue una bicoca, aunque la “pastora” más tarde depositó unas esposas en mis muñecas y con ellas sigo todavía.

            Ejercí la enseñanza en la kabila de Ben-Bu-Ifrur, lugar donde me “pilló” la independencia de Marruecos, hice mis primeras oposiciones y fui destinado a un suburbio de Dos Hermanas, lugar donde descubrí que grandes “cerebros” se perdían en el sueño de la nada. Estoy hablando de tiempos en los que mi sueldo no llegaba a 700 pesetas, o sea, unos 4 euros; ese dato da para una novela y confirmar que pasé más hambre que un maestro escuela, aunque yo, dicho sea de paso, me las buscaba.

            Regresé a Melilla mediante unas oposiciones y, por último, fui destinado a Málaga a través de opositar por tercera vez. No llegué a ser Pestalozzi, pero cumplí con la misión de formar y educar. Me siento bien cuando recuerdo momentos cruciales de esta fase de mi vida; pero no tengo tiempo para deleitarme en la escritura de ellos.

(Continuará)

           


martes, 16 de septiembre de 2014

Cordura y locura




Dos días han pasado del romance
que escribí para ti, pero esta tarde
serán catorce versos sin alarde
que escribirán mi amor sin que te alcance

ni un solo sinsabor de este percance
que guardo para mí. No soy cobarde,
pero me puede el miedo que siento arde
de pronunciar tu nombre, y que este dance

de boca en boca. No ves que someto
mis versos, mi pasión, a este cruel tormento
de guardar nuestro amor en un soneto

sabiendo llegará el feliz momento
en que este cruel silencio de cordura
de paso a un grito de santa locura.

(De José García Pérez)