domingo, 31 de agosto de 2014

Pues sí, septiembre




Si me gusta septiembre es por el aroma a alcanfor que comienza a desprender en sus últimos días, o sea, cuando a la vuelta de una esquina, esencialmente las situadas en los aledaños de la Acera de la Marina malagueña, la brisa da paso a un estornudo que nos comunica que la canícula ha terminado y que hay que echar mano a una ropa de más abrigo y que algunos conservadores la tienen alcanforada.

            El estornudo es fuente de virus y, lo que son las cosas, cada vez que yo suelto tres o cuatro de ellos seguidos me quedo en la gloria porque mi torpe mollera se despeja; ahora bien, como mis estornudos aparecen de forma acelerada no me da tiempo a colocarme el pañuelo, más aún, si me lo colocara y abortara el estallido del atchís tengo la sensación de que me estallarían la sesera.

 Nos dicen los expertos en estornudos que hay que efectuarlo a una distancia mayor de un metro de la persona que tenemos frente a nosotros, por lo que sería conveniente que a partir de hoy llevemos una cinta métrica para situar al otro u otra en esa distancia preventiva por la que el virus, y más con el brote de ébola  que dicen existe en “la ciudad que todo lo acoge y todo lo silencia”, Málaga, pueda pasar de largo o perder parte de su virulencia.

Y aunque todavía nos queda pasar el veranillo del membrillo y de la llamada mosca cojonera, esa que te trinca a la vuelta de la primera esquina y no te deja hasta bien entrada la tardenoche, estamos deseando que el calor dé paso a la suave brisa y al leve fresco, acompañantes majestuosos para tomar un rico pampero y hablar de temas trascendentales, entendiendo por trascendencia ese estadio de la vida que desconoces, pero que intuyes puede encontrarse en la plaza de asombro, a poco que permitas que el asombro, el amor, sea tu señor y acompañante.

Si pudieras acompañarme te señalaría uno de los lugares donde el asombro asoma su milagro.


sábado, 30 de agosto de 2014

Un cuento de verdad


Caí en la cuenta que mis canarios Limón y cleopatra no tenían una concha de calamar con la que afilar su pico. En no más de una hora el sol iniciaría su ocaso camino de Ayamonte, así que con cierta rapidez, impropia de mis años, inicié la búsqueda de la concha.

Llegado al borde donde arena y mar se besan entre rizos de espumas, giré a levante, a Nueva Umbría, y caminé sabiendo que lo hacía. La bajamar había iniciado su avance mar adentro, y en su conquista iba dejando tras ella archipiélagos de minúsculas islas, conchitas que el inicio del ocaso las doraba mientras el silencio, roto por mis pisadas que hacían crujir vainas de navajas y coquinas, gemía de dolor.

Volví a percibir que el suave viento de poniente silbaba nácar; sentí un cierto extrañamiento por ser de nuevo yo, o sea, el mismo que recogió unas extrañas sílabas de marzo durmiendo en el interior de una caracola y a las que di vida en un viejo cuaderno de notas que, ajado ya, debe seguir existiendo en el oxidado bidón que se encuentra al pie de la gran duna roja donde celebrara mis auténticas eucaristías de amor.

Sabía que el milagro estaba cerca; todo era cuestión de espera, de esperanza que se fabrica caminado hacia la manifestación de lo sagrado. Ya tenía en mi poder el juguete de mis canarios con salitre incorporado, siendo importante era lo de menos en aquel instante mágico al que asistía a mi propia transfiguración.

El día estaba a punto de finalizar. Detuve mi caminar y encendí un pitillo mirando a poniente. Fumé plácidamente observando como se encendían las primeras luces del firmamento, y suavemente giré a poniente y contemplé que una gaviota volaba dentro de las entrañas del rey sol que jugaba a evadirse por los pinares que bordean la casita azul de La Redondela.

Un suave soplo, algo así como un beso, se posó en mi pie; y todo mi rico pasado se convirtió en presente. Y volví a vivir  el amor cuando éste anidó en mí.

www.josegarciaperez.es 

ALBORADA









Cede la noche azul, de madrugada
ando por entre arenas que dormitan,
todos los juncos de las dunas gritan
siseos de presencia alborozada.

La mar siente cercana la alborada,
sus ramas plateadas no se agitan
y de su espacio las gaviotas quitan
los negros velos de la noche ajada.

Eucaristía rosa, sacramento,
manifiesto del Dios que yo presiento
por levante levanta su grandeza

y los cielos se colman de armonía.
Azul y blanco nace el nuevo día.
¡Qué lejana la noche, qué tristeza!

(De José García Pérez)

viernes, 29 de agosto de 2014

El doctor Llamazares




Gaspar Llamazares, además de un mal político que en sus tiempos de Coordinador de Izquierda Unida dejó a esta coalición con una representación de dos diputados -él y otro-, es médico de profesión aunque no sé si ha ejercido como tal y, como buen comunista, realizó una Máster de Salud Pública en la Cuba del eterno Fidel y su dulce hermano Rául.

            En la actualidad, cómo no, sigue calentando un escaño en el Congreso de los Diputados y es asiduo a algunas tertulias radiofónicas o televisivas por las que cobra unos dividendos, exactamente que un servidor lo hacía en Canal Sur Radio hace un porrón de años cuando compartía palabras con Carlos Carnicero, Javier Pérez Royo y otros y otras más.

            También es Jefe Supremo de “Izquierda Abierta”, partido cuyos miembros caben en un microbús y que está adscrito a Izquierda Unida, aunque, dicho sea de paso, se encuentra haciendo pinitos con los adversarios de Joaquín Sabina, a saber: la partida de Pablo Iglesias que, ya saben, lleva por nombre “Podemos”.

            Los señores y señoras de “Izquierda Abierta” andan cabreados con los y las de Izquierda Unida de la Andalucía de Susana, oh Susana la mujer que seguía a Jesús de Nazaret, porque la tribu de don Diego y Maíllo se niega a solicitar un pleno para discutir o echar un rato sobre los EREs fraudulentos, los cursos de formación y la presunta exoneración de las cantidades de euros del primo del consejero Luciano Alonso, el hombre que según unos antiguos míos solicitó mi cabeza con Presidente de la Asociación Colegial de Escritores de Andalucía porque un servidor era crítico, o cítrico, con algunas actuaciones de los hijos de Griñan y Chaves, chorla que le fue concedida aunque yo creo que Luciano jamás pidió el lugar donde se sujeta mi coletilla, sino que fue una artimaña urdida para que otro u otra, siempre mandará la otra, ajustara el pelotilleo con el puto poder.

            Pues bien, el doctor Llamazares ha enviado a través de las redes sociales un mensaje en el que el médico-diputado afirma que: “el Ébola ha sido una operación de marketing humanitario del gobierno que evidencia las flaquezas de la salud pública”; parte del personal español le ha armado la marimorena, y ha rectificado enviando otra misiva en la que afirma: “el Ébola es una realidad de consecuencias trágicas. La gestión del gobierno español ha sido puro marketing”.

            Cuando un profesional de la medicina confunde churras con merinas, salud con política de caspa, debe dimitir; pero en este país que padecemos el diagnóstico médico político del doctor Llamazares ha pasado desapercibido o al menos esa es mi sensación.

            Lo único que tengo claro es que jamás me pondría médicamente “en manos” de tal inútil galeno.


Vagaré por las playas




Cuando el viento que silba sea brisa
y la noche la cubra con su manto,
cuando el alma suspire en su quebranto
y deslice en su adiós una sonrisa,

cuando el tiempo transcurra ya sin prisa
y detenga su blanco el amaranto,
cuando a nadie moleste con mi canto
y celebren por mi alma santa misa:

vagaré por las playas entre mares
con tus besos cual rutas estelares
y salpiques de plata enamorada,

entre cantos de libres aventuras
en espacios de vida consagrada
sin los hilos de vieja atadura.

(De José García Pérez)

Pues eso



Pues eso, que mientras uno no sufre en sus carnes el zarpazo del hambre se habla del humanismo, solidaridad, justicia y demás actos que puedan solucionar la miseria, pero que ahí queda la cosa, en hablar y punto o en escribir y punto aparte.

            Pues eso es lo que hago yo, escribir y escribir, hablar y hablar pero de construir una revolución que ponga a la sociedad a punto de estallar, nada de nada.

            Pues eso, que los próximos a uno y uno mismo es lo que en realidad nos importa de verdad; el resto pues sí, que mira que pena, que no hay derecho a que unos atesoran euros y otros miserias; pero ahí queda la cosa, a saber: en el consabido blablablá.

            Pues eso, que exceptuando a algunas Teresas de Calcuta, religio@s o laic@s la sociedad anónima que conformamos se ha convertido en un basurero donde caben el encogimiento de hombros o el ese no es mi problema, aunque lo disfrazamos con sonoras palabras y un terrible silencio de hechos.

            Pues eso, que todos hablan, yo más que ninguno, de amor y saltamos de problema en problema con el trampolín del egoísmo sin pararnos en ningunos de ellos.

            Pues eso, que todos los partidos y colectivos políticos, sin excepción alguna, buscan y rebuscan la manera de engañarnos para acumula poder con el trasiego de votos, y nosotros, tú también, pequeño o pequeña incaut@ caes, a sabiendas, en la trampa del sectarismo.

            Pues eso que hoy, ya de madrugada, cuando los grillos asoman su negrura por las dunas y un chaval y su chavala juegan ser felices, los de siempre, los de siempre, los de siempre andan buscando la forma de hacer el mal sin que a nadie le importe un bledo.

            Pues eso, que esta noche haciendo un triste engaño a mí mismo me siento revolucionario pero en el fondo soy un mísero hombre que nada más piensa en sí mismo, me atrevería a decir que igual que usted, maldito o maldita lect@r.

            Pues eso, que a pesar de la hora y del cansancio acumulado, no he hecho hoy nada por nadie a excepción de los que están juntitos a mí; es por ello que reniego de mí mismo; saben por qué: pues por eso.


jueves, 28 de agosto de 2014

Que te busquen sin descanso


Que te busquen sin descanso
cuando amanezca mi estepa,
que te traigan al galope
para oler tu brisa fresca.
Un suspiro nunca acaba,
cuando termina comienza
cuando se exhala camina
y descansa en las estrellas.

Que te busquen entre diosas
y te traigan como sea.
No te importe que esté frío,
el alma mía te espera.
Nuestro beso nos recubre
junto al brote de la niebla,
le da fragancia a la vida
y es ya siempre vida eterna.

Que me busquen sin descanso
y me llamen cuando mueras,
la distancia yo andaré
de la muerte y de tu néctar.
Volaré por los luceros
como atrevido cometa,
haré posada en la luna
esperando ver tu esencia.
Saltaré de gozo al verte
reflejado en tu grandeza
donde el fuego de mis labios
será luz que a ti te encienda.

Que me encuentren, que me busquen
que yo apagaré la vela
con un suspiro de beso
y estarás entre pavesas.

(De José García Pérez)

miércoles, 27 de agosto de 2014

El Jamón, la "Pastora", la cajera y seis mecheros



Hace un par de días que “la pastora” se cayó de la cama y se fastidió el brazo de mala forma; sin pensarlo fuimos a urgencias y un galeno nos dijo que estimaba que no había fractura y que el golpe había sido limpio, aunque yo veía que tenía el color de la mora.

            Esta noche la “pobre” lo ha pasado mal, muy mal, por lo que decidí llevarla otra vez a urgencias de La Antilla. Dicho y hecho, subimos al viejo Toledo y aparqué el coche al lado de un supermercado de la famosa cadena “El Jamón” que se encuentra a la vera del Centro de Salud.

Hasta ahí normal; nos atendió amablemente la doctora Marina de la Casa que nos aconsejó que para mayor tranquilidad la “pastora” debía hacerse una radiografía A.P. del hombro izquierdo, hecho que intentaremos realizar mañana en el pueblo de Lepe.

            Al salir fuimos a coger el desvencijado Toledo y caí en la cuenta en había un funesto papelito en el limpiaparabrisas, o sea: multa al canto por haber aparcado en zona azul. En la papelina había escritas unas instrucciones para que, bajo un precio módico, no existieran más tarde problemas de multas que, por despiste de uno, puedan llevar a un embargo. Me aproximé correctamente, no como la Aguirre, al encargado de poner orden en la zona de aparcamiento y me recomendó anularla, para ello solamente era necesario conseguir ocho euros en monedas.

            En una misma mañana encontrarse con dos personas amables no deja de ser un auténtico milagro, la “pastora” se quedó con Juan, así se llamaba el buen hombre, mientras yo encaminé como pude mis torpes pasos hacia “El Jamón”.

            Guardé cola y cuando me tocó el turno, con la cara más amable que puedan ustedes suponer, le dije a la linda cajera: “por favor, señorita, me podría cambiar este billetillo de diez euros en monedas de un euro”; “NO, contestó”.

            Mire…”, intenté explicarle; pero no me dio tiempo porque de sopetón me contestó: está usted interrumpiendo el desenvolvimiento normal de mi trabajo”. Ni me inmuté, miré a la izquierda de la fea cajera, ese lugar donde cuelgan pilas y otras cosillas, y tomé, sin perder el turno, un paquetillo de tres mecheros por el precio de 1,75 euros.
           
            Cobre, por favor”. Así lo hizo, pero la vuelta que me dio fue 3,25 euros y un billete de 5 euros; por favor, la comenté, no sea usted traviesa y concédame el privilegio de cambiarme el billetillo en monedas. Nada de nada, la muy ladilla se negó; alargué otra vez el brazo y tomé otro paquete de tres encendedores.

            - ¿Y ahora?

Ahora, sí”, dijo la bruja ladilla. El público reinante rompió en aplausos a mi persona, a los que correspondí inclinando la cabeza.

            El bueno de Juan arregló el asunto de la multa, la “pastora” irá mañana a hacerse su bella radiografía y yo, durante el día de hoy, prometo por Dios, escribir un romance de la maldita musa cajera para regocijo de ella que lleva camino de convertirse en Directora General de Supermercados “El Jamón”.

            Romance que, para honor de Supermercados “El Jamón”, lo haré llegar al máximo responsable.



martes, 26 de agosto de 2014

¿Huele Pedro Sánchez a demagogo?

Aunque a Pablo Iglesias comienzan a brotarle algunos problemas por lo que llaman su “derechización”, brotes que le llegan de Izquierda Anticapitalista y del procastrista Willy Toledo, el PSOE en IU saben que para conseguir un subidón de votos en las próximas municipales tienen que contar con el apoyo del famoso “coleta”, apodo que no digo en plan peyorativo porque quien suscribe estas líneas posee una, pero de ridículas dimensiones.

            Creo, tal vez sea una posible equivocación, que el Secretario General del PSOE, Pedro Sánchez, está iniciando un desvío hacia la demagogia, arma política, para que “Podemos” no se quede con la exclusiva de dicho armamento, y podría ocurrir que se equivocase por ello.

            Si entendemos por demagogia que es ir pregonando lo que la ciudadanía desea escuchar, aunque sea imposible su realización, podríamos inferir que está iniciando un camino equivocado.

            Todo lo anterior viene a cuento por la frase que ha pronunciado, a saber: “Rajoy debería preocuparse de buscar trabajo a los parados en lugar de hacerlo con Guindos y Cañete”, lógicamente se está refiriendo a las gestiones que está llevando a cabo el Presidente Mariano Rajoy, para que los anteriormente citados se conviertan en auténticas autoridades, especialmente, el primero en la Unión Europea.

            Si Pedro sigue con esa política nítidamente antiespañola está prestando un mal servicio a su partido, y lo que es más lamentable a España; no recuerdo, lo que no quiere decir que no se realizaran, declaraciones de ese tipo cuando Joaquín Almunia ocupó el puesto que sigue ostentando como Comisario Europeo o cuando Magdalena Álvarez fue aupada al puesto de Vicepresidenta del Banco Europeo, otra cosa es lo que le sobrevino por el sumario de la juez Alaya, por cierto que esta misma tarde se ha producido un pequeño incendio en su lugar de trabajo, la cosa parece oler a chamusquina.

            No se debe “jugar” a Podemos, eso es terreno exclusivo de Iglesias, Monederos y compañía. El Secretario General del PSOE y muy posiblemente candidato a ejercer de Presidente de España no debe acomplejarse por el mal momento que pasa su partido, sino al contrario trabajar para que consiga una fértil remontada electoral; para demagogos ya tenemos bastante con los inventores de los “circulos”.



lunes, 25 de agosto de 2014

Como muñeco de trapo

Silba el viento en esta extraña noche, y su lamento es el lamento de todos los quejidos de las almas tristes.

         Silba el alma que destroza mi cuerpo y se inicia un intento de escape de todas mis aflicciones que se conjugan en un ¡ay! de dolor inconmensurable.

         Noches extrañas las noches de este extraño tiempo que transcurren con amarga lentitud.

         No existen luces en el horizonte para iluminar todo el torrente de oscuridad viviente que se presenta ante mí.

No existe ni el más suave soplo que pueda germinar felicidad.

         Todo es rincón oscuro, cerrojo enmohecido, arista cortante, negro candado cerrado y sin llave que impide a la libertad ser puerta batiente.

         Nada espero: ni tan siquiera quietud; es una tristeza dinámica que va abarcando todo mi ser.

         Y cuando el negro monstruo intenta oprimir al amor, a la sonrisa naciente o a la libertad que emerge, todo se rasga y rompe.

         La quiebra es total. Me rompe en dos y tritura la parte que camina hacia el abrazo y fortifica la debilidad de que nada es posible.

         Sin fuerza, como “muñeco” de trapo con corazón de hombre, voy siendo comprimido hasta que cualquier día de una noche del ya cercano otoño, el débil corazón estalle y cubra de rojo el trapo que lo envuelve.



El otro verano



El sol desploma con su ardiente velo,
la seca fuente yace desolada,
el obrero deja caer su azada
y moja el negro pan en el cazuelo.

La vieja perra busca sin consuelo
la frescura penumbra de la fachada,
la casa del pastor, plata encalada,
es lienzo, cisne azul del rojo cielo

y los cuerpos desnudos sudorosos
resbalan entre amores fatigados.
Una campana dobla en el estío,

alzan vuelos mil pájaros hermosos
entre bellos colores salpicados
que dan luces de amor al desvarío.

(De José García Pérez)


domingo, 24 de agosto de 2014

¿Reforma electoral?



El asunto de la posible ley de Reforma Electoral ha sido más que una “serpiente de verano” lanzada por el Partido Popular, y que ha ocupado buena parte del tiempo de la canícula.

            Creo que Mariano Rajoy aunque desee realizarla no tendrá tiempo para hacerlo ya que son unos siete meses los que tiene de plazo y buena parte de ellos los ocupará el debate de los Presupuestos Generales, pero si es posible que con su legítima mayoría absoluta y mediante un procedimiento de urgencia pueda lograrlo, aunque para ello se salte a la torera las recomendaciones de la Unión Europea en el sentido de que no se modifique la normativa reguladora de los procesos electorales al menos un año antes de que estos se convoquen, pero no es ley sino, como decía, una recomendación.

            Haciendo abstracción de todo lo anterior, creo que al igual que ocurre en numerosas democracias occidentales es aconsejable, según mi particular punto de vista, que el Alcalde o Alcaldesa sea el candidato de la lista más votada, siempre que su porcentaje de votos no sea inferior al 40% de los votos emitidos; y en el caso de que no llegase a dicho tanto por ciento se estableciese una segunda vuelta entre los dos candidatos de los partidos más votados.

            Reconozco que esta opinión es contraria al pensamiento de numerosos ciudadanos y especialmente partidos políticos, pero no es menos cierto que sería bien vista por otro grupo numeroso de la ciudadanía que ve el pasteleo que se da en numerosos municipios del país.

            Tal vez en un tiempo no muy lejano haya que aplicar una posible reforma en las elecciones de las Comunidades Autónomas y, porqué no, a nivel nacional en las Elecciones Generales; sé que todo este debate es complicado y que se debe a la incrustación del colectivo “Podemos” en la política tras su éxito en las pasadas elecciones europeas.

            Exceptuando a los hasta hora dos grandes partidos, PP y PSOE, y alguno como UPyD, así como los grandes colectivos nacionalistas como CiU, Esquerra Republicana y PNV, el resto, incluidos Podemos e Izquierda Unida, queda conformado por una sopa de letras como Anova, Izquierda Anticapitalista, Amaiur, Bildu, Izquierda Abierta, SAT, Compromís, Los Verdes de aquí y de allí, todo ello sin olvidar a los famosos independientes que se ven en ciertas localidades, etc., que difícilmente hacen creíble que una política de pactos consigan hacer más habitable y democrática la política actual.

            Cuestión discutible, lo sé.

             

Nanas de "la casa verde"



Casa verde, recuerdos
de cuando niño,
de locos saltamontes
entre los pinos.

Casa verde, mi madre
desde la casa
mira por los visillos
de la ventana.

Casa verde, pequeña,
sin grandes salas,
lugar donde los ángeles
toman sus alas.

Casa verde hogareña,
mi casa mata,
la del arroz con leche
y la tisana.

Casa, la casa verde
del barrio obrero,
cuadrada y pequeñita
cuánto te quiero.

Casa verde sagrada,
eres mi templo,
nacimiento del Dios
que llevo dentro.

Casa verde, tan verde
como las ramas
de los altos cipreses
que nunca bajan.

Casa verde, sin cosas
ni objetos tibios,
fuiste lugar de encuentro
jardín de lirios.
Brotaban risas
desde tus manos, madre,
con tus caricias.

(José García Pérez)

sábado, 23 de agosto de 2014

La madre de la niña



Hoy es la onomástica de mi “pastora”, esa mujer con la que ya cumplí, hace años, la llamada boda de oro, uf.

            Hemos pasado del amor al cariño, y entre ambos conceptos la tolerancia y el respeto a la intimidad del otro han hecho posible seguir remando en la misma barca que, para no mentir, a veces pareció ir a pique.

            Tenía un amigo con el que la noche antes de morir pasé un buen rato en la Peña Malaguista de esa ciudad que todo lo acoge y todo lo silencia, Málaga, hablando entre copillas y coplillas de lo divino y lo humano, y digo bien porque nos  encantaba conversar de lo primero mezclándolo con lo segundo.

            En un momento dado, no habíamos llegado al cuarto Tío Pepe, con la simpatía agitanada que poseía, me decía que él -un año mayor que yo- cuando se “acostaba” con su esposa cometía incesto porque, al mismo tiempo, lo hacía con su madre, hijas y hermanas ya que toda su vida se encerraba en la que eligió como compañera; y no le faltaba razón a mi amigo Alberto, ¡ ay Alberto, cuánto te quise!

            Un servidor dejó ya de cometer incestos hace años, bien por la edad bien por un maldito cáncer; pero tal castigo me ha llevado a observarla como mi nuevo cordón umbilical del que dependo y ella del mío.

            Y así, entrelazados pero sin nudos que nos impidan pensar por sí mismos vivimos la soledad acompañada con la alegría propia de saber que ella está ahí y yo aquí.

            Hay días que la observo con un cariño muy especial, pues en su rostro, marcado ya por surcos de la vida -l@s atontad@s le llaman arrugas- se encuentra toda nuestra existencia que, por cierto, ha sido muy bien laboreada y ha dado excelentes frutos pues, juntos, hemos asistido al último suspiro de nuestros padres, al advenimiento glorioso de nuestra hija, al milagro de nuestras nietas y, de aquí a nada, limpiaremos recíprocamente nuestros esfínteres que, hoy por hoy, todavía funcionan admirablemente.

            Yo la miro y ella me contempla y ya no hace falta hablar porque sabemos perfectamente lo que queremos uno del otro; nuestros gustos y aficiones son bien diferentes, pero nuestro deseo de respetarnos es exactamente el mismo.

            Puedo decir que he pasado de aquel amor quinceañero a un te quiero septuagenario, y en él me complazco.

            Un beso en la frente ha sido mi felicitación, aparte de algún objeto sin valor sentimental.


viernes, 22 de agosto de 2014

La niña

“¿Y para qué expresarse?
Lo poco que se dice
mejor sería que se quedara sin decir.”
Fernando Pessoa

            Clint Eastwood, en la película “Gran Torino”, realiza una extraña confesión de tres pecadillos sin importancia: haber dado un beso a una mujer que no era la suya, defraudar una vez al fisco y no conocer o comprender a sus dos hijos.

            Los hijos únicos, creo, se diferencian del resto de otros en que siempre son el niño o la niña. Pueden pasar años, lustros o decenios que nuestra única hija, Rosamary, siempre será la niña a secas. Ella tiene dos hijas, pero para nosotros, por muy niñas que sean nuestras nietas, ella seguirá siendo la niña.

            No sé si al igual que Clint algún día me confesaré, pero si lo hiciera ese error de no conocer a Rosamary creo que no se encuentra en el saco de mi escombrera.

            Desde el día, hace ahora quince años, en que dejó de ejercer como profesora de EEMM para dedicarse a ser madre y esposa o compañera comprendí que me encontraba ante un ser extraño y excepcional. Hoy, cuando estos valores, aunque sigan siendo valorados por la actual sociedad no son comparables ante el de la autonomía económica “por lo que pueda pasar”. Ella, mi niña, nuestra niña, ha vivido a tope la infancia de sus hijas, ha saboreado hasta la totalidad esa conexión que se establece entre el pezón y el bebé, ha sabido ser madre las veinticuatro horas del día, ha cambiado la verde pizarra donde explicaba logaritmos por la narración de cuentos infantiles y ha comprendido que la auténtica autonomía es la de servir, reinar diría yo; y todo ello sabiendo ser esposa que prepara un puchero en condiciones o unos ricos filetes empanados y, tal vez, nunca se sabe, pueda ser el regazo donde sus ancianos padres reclinen el último suspiro.

            Es tan niña la niña que durante años ha rodeado la terraza de este viejo apartamento de pájaros de todos colores, desde Kiwi a Almíbar y este año el ladrido del chihuahua Rambo es el alborozo de la chiquillería de la vecindad; y es que Rosamary siendo una mujer de fuste es más niña que sus hijas, más madre que la “pastora” y menos crítica que su padre.

            Este es mi regalo para mañana que será su santo, aunque para santa con ella me basta.

PENTAGRAMA










Se aposentan los cantos gregorianos
en resquicios de mi alma dolorida,
es vuelo de palabra conmovida
que asienta su volar entre mis manos.

Es arada de surcos para granos,
tierra abierta que gime por su herida,
agua viva que busca su salida
de la muerte apresada por pantanos.

Nada sana mi pena lacerada,
nadie tiende su mano como amigo
en la fisura abierta por tu ausencia.

Pentagrama de música sagrada
se confunde como único testigo
con el último soplo de tu ausencia.

(José García Pérez)

jueves, 21 de agosto de 2014

José Antonio Viera



José Antonio Viera es Profesor de Secundaria y uno de los modelos a seguir para caminar por el sendero de la política, ya ven: inició su fulminante carrera siendo concejal de Tocina, de ahí saltó a ser Delegado Provincial de Educación y Ciencia, y brincó a la Delegación de Gobernación de la “ciudad que se basta a sí misma”, o sea, Sevilla, fue nombrado por la Junta Andaluza como Coordinador General para arreglar el desastre de la Balsa de Aznalcóllar y, debido a su buena gestión, fue designado Consejero de Empleo e Innovación de la Junta de Andalucía al tiempo que Secretario Provincial del PSOE sevillano, también fue Diputado andaluz y ahora lo es Nacional, donde calienta el sillón de su escaño desde el año 2011; pero mira por donde es uno de los doscientos preimputados por la juez Alaya en el tristemente famoso casos de los EREs fraudulentos de Andalucía.

Presuntamente, lo último es una mácula en tan brillante historial que puede servir de modelo para los cachorrillos que se dediquen a escalar y escalar puestos en la infame política que nos sacude de lo lindo y de lo feo en la rabiosa actualidad que nos embarga.

Pero no es esa la causa por la que lo arrastro en este copo nuestro de cada día (deben saber que “el copo” es un arte de pesca malagueño que consiste en lanzar una red a poca distancia de la orilla y que es recogida a mano por hombres de la mar; en su arrastre hacia la ribera van esencialmente boquerones victorianos, mojarrillas y toda clase de peces), sino las declaraciones que la mojarrila de Viera ha realizado en una emisora de radio.

Ha venido a decir su señoría Viera que ha pasado tres años muy malos porque no ha podido defenderse de las acusaciones de la señora juez por retener el sumario, pero que ahora que se encuentra en el Tribunal Supremo de Justicia, ya saben: el que se encarga de juzgar a los aforados, especie a la que pertenece el que fuese concejal de Tocina.

Ustedes, queridos lectores, pueden pensar o decir lo que crean oportuno, pero yo me pregunto que porqué el buen profesor que hubiese sido el señor Viera no dejó su escaño en el Congreso de los Diputados para montarle un pollo a la belleza hermética de Alaya, sino que el muy ladilla ha permanecido en la casta que llama Pablo Iglesias para verlas venir, darles media verónica y dejarlas pasar como Chaves o Griñán.

No lo veo esto muy claro, no sé ustedes.



Noche del Carmen





Los pinos plenos de envidia
cuando nos vieron de lejos
robarnos entre los sauces
el alma con nuestros besos.
Suave semilla de lumbre
agazapada en tu cuerpo
esperando un soplo anciano
para convertirse en fuego.
Puso la noche el rocío
y yo en nuca mi aliento
y una ráfaga de estrellas
desató tu pelo negro.

Lloró sangre la columna
donde descansan los tiempos
y una bandada de lámparas
encendió mi ser entero.
Mi pecho entre los tuyos
mis labios besando cielo
la luna roja de asombro
celosa del celo nuestro.
Noche del Carmen ardiente
desde el monte descendieron
limones por la ladera
buscando aromas de sueños.

(José García Pérez)

miércoles, 20 de agosto de 2014

Poveda en La Antilla



Seguro que ha sido porque la luna está en cuarto menguante y ello no gusta a enamorados y poetas o a poetas enamorados, que mi buen amigo Rafa Toscano, joven empresario de Lepe, se ha encargado de deleitarnos el próximo día 23 de agosto, día de las Rosas, con la actuación de Miguel Poveda en este lugar “donde el viento silba nácar”, La Antilla, para que la luna vuelva a su gran esplendor.

            Hace dos años justos que Rafa nos invitó a soñar que la orilla, en plena altamar, nos enternecía con las manos y la guitarra de Paco de Lucía que jugó con la partitura que creaban las caracolas en su encuentro con la mar en aquella noche mágica donde unos verdes ojos fueron mi compañía sin que su poseedora nada supiera de ello.

            Ahora nos trae a Poveda, alquimista del cante, para que las estrellas Spica y Altair se asomen a La Antilla para disfrute de una voz que juega con el fuego que no quema, al estilo de aquella zarza bíblica, pero que nos abrasará de amor ante las distintas tonalidades de su garganta milagrosa.

            Aburridos y aburridas de no hacer nada de este mundo, él, Poveda, se encargará de transportarnos para que consigamos la transfiguración y veamos que otro mundo es posible, un mundo de música, guitarra y pasión imprescindible para que siga intacta la ilusión de vivir.

            Nacido en Barcelona, ciudad de la diversidad cultural aunque algunos deseen achicarla a la pobreza de un solo sentimiento, Miguel nos propone un abanico de música que, aunque va más allá del cante puro, demuestra su arte del brujo quejío que domina en todos los palos o, lo que sería más determinante, lo domina a él.

            Con él, en su interior, conviven sin enfado alguno Caracol y Camarón, Antonio Mairena y la Paquera de Jerez, Farina y Morente, y con tan diversa e íntima compañía saltó a la fama en el Festival del Cante de las Minas de la Unión (Murcia) en 1993, donde se alzó con el premio más preciado, el de la Lámpara Minera, que con toda seguridad le sería entregado por el poeta, flamencólogo y amigo mío Félix Grande, ¡ay Félix que te fuiste ayer mismo!

 

            Pues bien, dentro de dos días, Poveda viene con su “lámpara” a las tierras rojas y mineras de Huelva para alumbrarnos, sin deslumbrar, un par de horas en las que Félix Grande, asomado desde Esmirna, sabrá decir un ole celestial que nos puede estremecer a poco que estemos atentos al milagro.

            Gracias Rafa porque con tu afán nos hace más agradables las noches que pasamos entre dunas, marismas, pleamar y esa bajamar que consigue que el viento silbe nácar.

 

           

             

Romancillo del hoy




Los prados silencian
las hojas se duermen
un soplo me dice:
“mañana se muere”.
Llueve una sonrisa
de nube celeste
que apaga la lágrima
del mensaje inerte.
Destellos de luna
en los campos verdes
y cantan los pájaros
los cantos de siempre.
A solas me digo,
si muero mañana
qué importa si ahora
me regazo al alba
y beso despacio
tus labios de nácar
y bebo en tus pechos
borbotones de agua.
Qué importa mi vida
si mañana es nada
y no veré más
tu mirada clara.

Dónde caminar
cuando se derrumbe
mi día si ti
y quede sin luces.
Vivamos pensando
que a nada conduce
pensar en la muerte
en días azules.
El hoy es eterno,
aviva la lumbre
de nuestros amores
con finos perfumes.

Tomemos el sol
un seno de tierra
la linda amapola,
montemos la yegua
saltemos sin miedo
la verde arboleda
bebamos el agua
que besa la yedra.
Gocemos la vida,
mañana, en la niebla,
las almas que vaguen
senderos de eternas.

(De José García Pérez)