viernes, 28 de febrero de 2014

Culpable: el Debate del Estado de la Nación



          Llevo varios días en los que no me encuentro “muy católico” debido, creo, a una obstrucción intestinal o vulgarmente estreñimiento; fuera alarmas pues la “cosa” parece que va teniendo salida.

            Lo achaco, además de a los años, a los nervios; y el detalle es que no tengo causa alguna para estar nervioso, sencillamente es que lo soy. Cualquier cosa, fuera del territorio conocido, mi hogar, me perturba y comienzo a trabajar como el mejor de los actores; y así ese tránsito lo paso realizando distintos roles o papeles según quién sea la juntera, y como las tengo de todas las leches no doy abasto.

            Creo que los nervios influyen en ese estado casi catatónico para mí; voy preguntando a unos y otras sobre el tema y me dan diferentes soluciones, ya saben; que si beber mucha agua, fibra al canto, ensaladas a toda pastilla, té la barraca, ciruelas y kiwis, nada de alcohol, etc.; va haciendo su efecto, pero no el deseado por lo que, de tarde en tarde, echo mano de los laxantes. Entre ellos, el que uso para el desatasque es la zenina, tal vez porque, entre otros elementos, contiene cáscara sagrada y a uno todavía le quedan rescoldos del nacional catolicismo.

            Me imagino que alguna vez les habrá ocurrido algo parecido; pues bien, para mí el gran problema es la salida a la calle no sea que en cualquier momento se produzca una ciclogénesis explosiva en mis intestinos y embadurne al personal.

            Antonio, el propietario de mi querido Gran Vía, con esto del rollo de la semana blanca se ha tomado unas vacaciones que me han venido estupendamente pues no bajo de casa, no bebo pelotazos y, de paso, ahorro algo de calderilla; así que bien, porque a falta de algún trago en condiciones me he tragado enterito el Debate del Estado de la Nación.

            Pero claro, llegó el día en que los “merengues” jugaban contra los alemanes y me dije: el que se la va a jugar soy yo y marché al bar de la esquina; pasé revista al excusado aunque yo iba provisto de material suficiente ante una posible avalancha no apetecida; tomé asiento en las cercanías del antiguo retrete.

            Apareció un buen amigo, Paco para más detalle, me preguntó cómo estaba, le contesté lo ya contado anteriormente y, como todos, prometió darme el nombre de un producto que se vende en parafarmacias y que da resultado, pero a continuación me dio el gran consejo al decirme: “Pepe no sigas más el Debate del Estado de la Nación porque no ha dios que sea capaz de digerirlo

            Y creo que lleva razón el bueno de Paco; no sé qué piensan ustedes sobre el tema, aunque si me gustaría saber sus opiniones al respecto.



           

              

Elegía andaluza


La de los cantes de siempre,
Andalucía: la fiesta.
La de míseros jornales,
Andalucía, la pena.
La que te vendes por nada,
Andalucía, ramera.
La que muere y resucita,
Andalucía, grandeza.

Quiero clavarte un puñal
en el centro de tu esencia,
quiero que derrames sangre
que se acabe tu leyenda,
quiero que muerdas tu risa
que silencien castañuelas,
quiero decirte llorando
que no aguanto tu vergüenza.

¿Dónde tu orgullo de pueblo
dormido con las promesas?
¿Dónde tu estirpe de casta
dormida, sin garra y quieta?
¿Para qué la blanca y verde
si en tu corazón no ondea?
¿Por dónde los andaluces
que presumen de poetas?

Despierta de este letargo
con que cubren tu miseria.
Despierta de la limosna
que para callar te entregan.
Despierta de la injusticia
con que han regado tu siembra.
Bebe el néctar de tu historia,
despierta madre despierta:
que tus hombres se te mueren
buscando firmas sin fecha,
que tus mujeres se tronchan
por los campos de la siega,
que existen niños yunteros
en tu ciudades y aldeas.

Me duele la voz extraña
que de lejos te gobierna,
me duele que mis hermanos
en su destierro te quieran,
me duele tu libertad
muerta por cuatro monedas,
me duele verte de esclava
cando pudieras ser reina.

Perdona si te molesto
cuando canto con soberbia,
perdona la desnudez
con la que muestro mi queja,
perdona toda palabra
que te suene como a ofensa,
perdona, Madre, perdona
y estrecha mi mano abierta
que deseo verte libre
como gritó a las estrellas
la noche de los infiernos
el Padre de nuestra tierra.

(De José García Pérez)

jueves, 27 de febrero de 2014

Andalucía en su día



    Transcribo el último terceto de un soneto de Borges dedicado a Andalucía. Dice así: “… Las naves, los aceros, las adargas./ Cuántas voces y cuánta bizarría./ Y una sola palabra: Andalucía.”
Andalucía, sí, una sola palabra, pero una sola palabra en la que tiene cabida todo un universo, porque esta tierra dio al mundo emperadores de Roma como Adriano y Trajano; pensadores desde Séneca a María Zambrano, pasando por Maimónides, Averroes, Ángel Ganivet, Giner de los Ríos entre otros; en el mundo de las letras, España debe a Andalucía gracias a Elio Antonio de Nebrija (Lebrija) que en el año 1492 creara la “Primera Gramática Castellana; de este milagro de nuestra tierra es Luis de Góngora, máximo exponente del culteranismo español, hasta desembocar en nuestro Premio Nobel Juan Ramón Jiménez, pasando por cientos de poetas que marcan la lírica española como Federico García Lorca, Luis Rosales, Antonio y Manuel Machado, Rafael, Alberti y tantos otros imposible de nombrar; pero mal servicio haríamos a nuestra tierra si olvidáramos a aquellos poetas hispano-árabes que escribieron en dialecto andalusí, nacidos en el territorio actual andaluz, como Abentofail o Al-Mutamid entre otros.
      Andalucía, sí, una sola palabra, pero todo un mundo porque desde tierras onubenses, y con marineros de la tierra donde se venera a la Virgen del Rocío, zarparon aquellas tres carabelas La Pinta, La Niña y La Santamaría que descubrieron un nuevo Mundo para sorpresa de muchos.
     Andalucía, sí, una sola palabra, que encierra en esas nueves letras toda la policromía de un lienzo imposible de igualar en todo el territorio hispano y más allá de él; pues ahí quedan los pintores Julio Romero de Torre, Zurbarán, Velázquez, Murillo o el genio adorado en los museos de pintura de París, Barcelona y Málaga, lógicamente me refiero al nacido en la Plaza de la Merced, la plaza de la libertad contra el poder absoluto, Pablo Ruiz Picasso.
        Andalucía, sí, una sola palabra, pero en la que está contenida la Mezquita de Córdoba, la Alhambra de Granada, la Giralda de Sevilla y todas las catedrales andaluzas.
     Andalucía, sí, una sola palabra que encierra un universo. Andalucía el paraíso añorado, Andalucía conquistada -nunca colonizada- por iberos, fenicios, cartagineses, griegos, romanos, musulmanes y cristianos castellanos-leoneses. Andalucía, la permisiva, la que consigue que convivan tres religiones: la musulmana, la judía y la cristiana. Andalucía, la codiciada por todos por su rico comercio, por su apertura al mar, por el carácter de sus habitantes, por la paz inseparable e insuperable. Andalucía, la que se convierte en el centro comercial con el Nuevo Mundo… y Andalucía, la que va cayendo poco a poco, como árbol deshojado y marchitado por las avaricias de unos y la sumisión de otros. Andalucía, sí, una  sola palabra que se va esquilmando del poderoso mundo para irse convirtiendo en estudio de los románticos ingleses por su surrealismo, la pandereta y las historias de bandoleros, toreros y castañuelas. Andalucía, la que se convierte en pasto del norte. Andalucía la que vive el peor de los desastres que una tierra puede imaginar: la emigración, pero la emigración de los mejores, la de nuestros trabajadores y políticos, la Andalucía que poco a poco pasa de la alegría al quejío, de la riqueza a la pobreza, del poder de la tierra fétil al palo de golf que llega desde otros países; la Andalucía que vive esencialmente del turismo, pero donde los señores de las cadenas hoteleras facturan más allá de nuestras fronteras.
      Andalucía, sí, una palabra que para Blas Infante tiene un sentido diferente al actual cuando va cubriendo nuestra tierra de los llamados Centros Andaluces, donde intelectuales y trabajadores estudian los auténticos cimientos del concepto de Andalucía como Patria, y donde se va forjando el Estatuto de Andalucía cuyo referéndum estaba previsto celebrar en septiembre de 1936, pero que no llega a producirse porque el estallido de la incivil y fraticida guerra española, estallada en julio de ese año, lo impide.
      Guerra que entre los cientos de miles de muertos de hermanos, se va a llevar por delante el 10 de agosto de 1936 la vida de Blas Infante en el kilómetro 4 de la carretera Carmona-Madrid asesinado por los sublevados y que según cuenta la leyenda cayó al suelo gritando ¡Viva Andalucía Libre!
Libre de parásitos, de paro, de emigración, de caciques de insumisos, de políticos que no luchan por su tierra.
Oh, ¡Andalucía!, una palabra, pero un universo.






miércoles, 26 de febrero de 2014

Paco de Lucía



Lo viví en plenitud y escuché la melodía que brotaba del rasgar sus dedos con más atención que al silbo de Dios en la madrugada de la marisma que besa la orilla del Río Piedras.

Fue una noche de agosto en una playa del sudeste andaluz cuando el sol se marchó a dormir entre pinos verdes y la luna se ponía llena cuando era cuarto creciente.

La guitarra y las manos de Paco de Lucía hicieron el milagro. La divinidad se puso más cercana. Júpiter, en el cenit de aquella noche de agosto, sintió envidia de nosotros por estar tan cerca del nacido en Isla Verde. Vivimos la noche “entre dos aguas: la que besa complacida la ribera de la lengua de La Antilla y la que brotaba de los dedos encallecidos de Paco de Lucía.

Viví un instante de eternidad que saboreé en plenitud, pues el embrujo de la noche se había introducido en la guitarra de Paco de Lucía y salpiques de sagradas notas penetraron la marisma despertando a las bellas florecillas de la mar.

Faenaban los barcos blanquiazules del Puerto del Terrón, los amantes de la duna roja detuvieron por un instante su pasión, las bailas saltaban una y otra vez como delfines para escuchar aquella extraña melodía que procedía de tierra y yo vi, desde luego que la vi, posarse una roja gaviota en la barca varada por la bajamar.

Una nueva melodía se esparcía por toda la arena blanca, eran susurros como de Dios que procedían de una guitarra, y se hizo la madrugada.

Estuve allí, con Paco de Lucía. Tan sólo dijo: “buenas noches” y presentó a los suyos. El resto fue cosa de dioses, es por eso que ellos, los dioses, se lo han llevado para siempre. Sí, ya sé que nos deja su música, su temple, su toque mágico… pero no es lo mismo.


martes, 25 de febrero de 2014

Chócala



            Antes de que los notarios existieran, los hombres sellaban un pacto con un apretón de manos, era suficiente e iba a misa. Existen muchas formas de darse las manos, siempre recordaré en una visita de un inspector de enseñanza al Centro Escolar que un servidor dirigía, que el alto funcionario al darme la suya tuve la sensación de tener entre la mía un objeto fofo y casi repulsivo que consiguió el que yo no supiera qué hacer con ella, y quiero recordar que también la dejé pendulona; tampoco hay que pasarse, pues aquí en Málaga, esta ciudad que todo lo acoge y todo lo silencia, tengo un amigo que cuando me la da lo hace con tal fuerza que procuro que dos lágrimas no resbalen por mi cara.

            Me ha llamado la atención que el señor Fenoll, emprendedor catalán e independentista, negara estrechar la mano del príncipe Felipe, cuando este se la tendió en una visita que giraba a una feria de informática que se celebraba en Barcelona, por no permitir, decía el tal Fenoll, que el marido de Leticia aprobase la consulta soberanista catalana.

            Creo que semejante postura es, además de ineducada, una sandez preparada de antemano para ser protagonista porque sí, más aún cuando el Príncipe de Asturias volvió sobre sus pasos para intentar de nuevo arreglar el desaguisado con un “chócala, amigo”, mientras el desaforado independentista siguió en sus trece negando apretar una mano tendida.

            Eso no se hace buen hombre, no ya porque el otro fuese Borbón en ejercicio sino porque es de muy mala educación dejar a alguien con la mano tendida sin apoyo de ninguna clase.

            Lo malo de la película es que los señores Homs y Mas, que acompañaban al Príncipe en el recorrido, no es que no reprendieran al maleducado Fenoll, sino que tras sendas sonrisas de oreja a oreja tendieran las suyas al discípulo de Laporta, demostrando una salida de tono y tino sin precedente.

            He hecho un alto en el debate de la Nación, aunque me he tragado el rifirrafe entre Rajoy y Rubalcaba, para narrar este hecho que retrata fielmente el momento que vivimos en esta España sin sentido, pues creo que estas torpes líneas conforman una foto más nítida que la que han presentado R y R.

            Negar un estrechón de manos por dos veces seguidas es un acto vergonzante sea quien sea el que la tiende.

lunes, 24 de febrero de 2014

El otro Tejerazo



         Desde la primera secuencia de “Operación Palace” rodada por el Orson Welles español, señor Évole, supe que estaba ante una broma de muy mal gusto, pero no les engaño si les digo que me la tragué entera.

            Yo sé bien, pero que muy bien, que la ironía es el máximo de los humores concebido para personas de inteligencia y formación; por ello al instante recordé a conocidos míos que podían tragarse la bola de tan lamentable suceso, el retransmitido por la “sexta”.

            Puede ser, y es lo más seguro, que ello se deba a que fui testigo directo del intento de Golpe de Estado del 23-F y que durante unos minutos lo pasé tirado por el suelo cuando la balacera comenzó a tropezar con la bóveda sagrada de la democracia.

            Al contemplar tranquilamente la payasada creada por “el follonero” sentí vergüenza de los míos, y llamo míos a los que conmigo participaron en aquella I Legislatura y pasaron dieciocho horas con Tejero y compañía, besaron el santo suelo, y pusieron su jeta para tan lamentable espectáculo que, aunque original, bien pudiera tildarse como otro “tejerazo” para esta España tan discutida como discutible, tal como dijera el bobalicón de Zapatero que a la misma hora, pero en otra cadena, mentía como un bellaco al afirmar que él nunca había negado la crisis económica.

            Que los Alcaraz, Leguina, Mayor Zaragoza, Anasagasti, oh Anasagasti, y algún diputado más que no recuerde, se prestaran al juego de ridiculizar, no ya la historia, sino a hombres como Adolfo Suárez y Gutiérrez Mellado, este último fallecido y el primero hundido en ese mundo que no conocemos, me parece una especie de crimen de lesa humanidad.

            Y tras la farsa, una tertulia de verdad para ver la forma, en especial un par de tertulian@s con el follonero agitando el soplillo para intentar convencernos de que la Transición del franquismo a la democracia fue un “pegote” y sin entender que la Constitución es la ley de leyes, leyes que deberían poner en marcha los que gobiernan o han gobernado este país desde Felipe a Rajoy.

            Bien montado, el teatrillo tendrá los que lo aplaudan o pataleen; por estas letras comprenderán que me encuentro entre los últimos: y a mucha honra.



           

            

jueves, 20 de febrero de 2014

Ánimo pequeñines



             Del aburrimiento, a aquellos que ya bordeamos el tránsito hacia lo ignoto, nos salva el fútbol si es de nuestro gusto y algunas otras cosillas sin importancia como pueden ser un “pelotazo” bien bebido, o sea, bien acompañado, una buena película de las de antes y los vicios correspondientes, en mi caso, tabaco y poesía.

            Pero lo de los veintidós, sin contar árbitros y jueces de líneas, en paños menores corriendo tras la pelota para hacer gol se está convirtiendo en una guarrada a poco que se piense en ello.

            Nada más ver lo que pasó el otro día en el campo del “submarino amarillo”, Villareal, con el lanzamiento de un artefacto propio de las calles de Kiev o el mechero que le lanzaron, e hizo bingo, al guapo y antes triste Ronaldo, nos hace tomar la decisión que lo mejor es quedarse en casa bien enguatado y ver, plácidamente, algún que otro encuentro o desencuentro de fútbol.

            Hoy, la “pastora”, esa compañera de más de medio siglo, no había cocinado por lo que nos vimos obligados a engullir una virutas fuera del hogar; me encontraba enfangado en dar cuenta de una buena merluza cuando, cómo no, una de las cadenas televisivas, la de los Manolos, daba una noticia sobre cuestiones peloteras.

            Resulta que un jugador del Jaén, de nombre creo que Jona, se enfundó el pasado domingo una camiseta con una leyenda con motivo del “Día del cáncer infantil” en la que se leía: “Animo pequeñines”. El tieso futbolista, no se puede esperar que sea un adinerado alguien que juega en el Jaén, tuvo la fortuna o desgracia, vaya usted a saber, de meter un gol y, pleno de euforia, se subió la camiseta oficial para mostrar el graffiti en el que daba ánimo a los pequeños señalados para sufrir un maldito cáncer.

            Pues bien, no se quiénes, pero deben ser unos mamones de no sé qué rollo de competición, lo han purgado con 2.000 euros de multa por ser solidario, buena persona y amante de la chavalería que padece lo indecible.

            El de la “bomba al submarino” todavía no ha sido descubierto, por el mecherazo a Cristiano el Atlético de Diego Costa ha sido multado con seiscientos machacantes, y a Jona por dar la cara y ánimo a los niños que sufren le han buscado una ruina.

            Moraleja: a partir de hoy el menda se convierte en hincha del Real Jaén, y no hago comentarios de El País.

El ocaso desvanece



Me pesa nuestro ocaso,
tu aliento desvanece
y tu risa se muere en las esquinas.
Yo camino tus pasos en mis versos.
Voy solo, con mi alforja vacía de caricias,
arañando a la hojas su verdor.
Me detengo un instante
y me besa la sombra de noviembre.
La fuerza del deseo vacía su lujuria
y río por la noche mi impotencia.
Los sonidos silencian mi quejido
y mi grito retorna a las entrañas.
Un pájaro de negro vuelo
me cubre con sus alas.
Los ojos de la muerte me miran complacidos.

(Inédito de José García Pérez)

miércoles, 19 de febrero de 2014

El "enchufe" de la UGT



         Que la UGT se ha puesto de moda en estos últimos tiempos no hay quien lo dude. Cada par de días aparece una gran noticia y/o un fogonazo que cortocircuitan o ponen en duda el hecho de ser un sindicato de la clase trabajadora para convertirse en un complejo mundo de vivales en su cúpula, sin que el angelillo de ella, Cándido Méndez, se dé por aludido o el más suave de los sonrojos se pose en sus mejillas.

            Es cierto que su campo de acción o patio de vecinos en el que se siente a gusto es en esta tierra de promisión llamada Andalucía, pues es aquí donde algunos astutos ugetistas han instalado, a través de los EREs, sus tiendas de campaña para hacer alguna que otra barrabasada que les puede llevar, junto a algunos altos mandos de la Junta de Susana, oh Susana, y otros delicados pillos, a pasar una temporada en el trullo si es que la juez Alaya termina de una puñetera vez el expediente que parece no tener fin.

            Mientras Cándido trabaja por Europa la futura proyección social que el sindicalismo tendrá en la zona euro, van saltando chispas del deterioro de la UGT por otros puntos de la madre patria española, clara enemiga del imperio catalán que Artur sigue empecinado en forjar a golpe del derecho a decidir.

            El último chispazo ugetista, ocurrido en Alicante, tiene mucho de pícaro y muy poco de vergüenza. El hecho, con la importancia que cada quisque desee otorgarle, ha ocurrido en Elda.

            Se ha descubierto, ni más ni menos, que durante dieciocho años, el comité eldense del sindicato que creara Pablo Iglesias, ha estado sin pagar la luz de su local. Bien mirado, por aquello de lo carísimo que se está poniendo el complicado recibo de Endesa, habría que “alegrarse” de que alguien pueda torear a los espabilados empresarios eléctricos; ahora bien, lo que no es de recibo, y nunca mejor dicho, es que algún espabilado electricista de no sé que sector del sindicato haya enchufado su cable correspondiente al contador de la comunidad de vecinos donde está ubicada la sede ugetista, y hayan sido los pobres vecinos los paganinis del coste de luz de los “iluminados” seres que luchan por la libertad, la igualdad y la fraternidad.

            Eso es tener cara, y lo demás son tonterías.

martes, 18 de febrero de 2014

A mi admirado Manuel Alcántara



Retrataba el maestro Manuel Alcántara, hace cuarenta y ocho horas, que el personal laico se convertía  hace tiempo a través de los Cursillos de Cristiandad, y no tengo más remedio que  darle la razón no ya porque fui presidente de dicho Movimiento por nombramiento del entonces obispo de Málaga Ramón Buxarrais, sino porque viví en mis propias carnes la metanoia, palabrota griega que viene a significar “cambio de mentalidad, o en romance paladino “darle la vuelta al calcetín”.

            Y ello porque en aquellos tiempos del nacional catolicismo, ya saben, los que acudimos a vivir uno de esos Cursillos de Cristiandad dados de laicos para laicos, con la inclusión de un cura, descanse en paz, llamado Ángel Rodríguez Vega, merecedor civilmente de ser nombrado Hijo Adoptivo de esta ciudad, Málaga, que todo lo acoge y todo lo silencia, santo que pasó de ser Consiliario de Cursillos de Cristiandad a Delegado de Cáritas, hombre-cura que trabajó en el Mercado de Mayorista, hoy reconvertido en una pieza esencial del Arte Contemporáneo, aunque nunca ha existido un fabricante de ilusiones como él, para pasar a ser cura párroco del Rincón de la Victoria y ser denostado por los despojos del franquismo más recalcitrante, para terminar siendo “el cura de Carranque”, o sea, el que daba y otorgaba carta de ciudadanía a cientos de inmigrantes, ilusionaban al personal con un cristianismo donde había que deshojar de novenas, triduos y quinarios impuestos por la Santa Madre Iglesia para ver el cogollo esencial del cristianismo, o sea, la figura del Gran Judío Jesús de Nazaret.

            Porque no otra cosa era Cursillos sino ver a un Cristo debajo de los tronos de Semana Santa o en las puertas de los templos con la mano tendida o en los enfermos de cuerpo y espíritu o en todos aquellos que luchaban por una sociedad justa y libre.

            No me extraña, pues, que los que acudían a no sé qué se topaban con santos como Benito Mingorance, encarcelado por “rojo” y fugado de la cárcel de Málaga o Juan Petesa, el santo de los ancianos de los que todavía beben los politicastros de hoy en el Real de la Feria de Málaga, o tantos y tantos hombres que, sin una formación intelectual y religiosa a punta de caramelo, se presentaban ante los demás como fugaces perseidas escapadas del cielo a la tierra diciendo: “es posible”.

            Sí, los Cursillos de Cristiandad, en palabras del nada sospechoso Papa Pablo VI, “recorren hoy los caminos del mundo con carta de ciudadanía”. Lo digo y lo repito: nunca me sentí más feliz que cuando me creí hijo de Dios, hermano de Cristo y templo vivo del Espíritu Santo; algo que debo al hecho de haber vivido un Cursillo de Cristiandad, aunque hoy un servidor esté algo descuidado.




sábado, 15 de febrero de 2014



Tú que tienes semillas donde escondes prudente
aquello que pensamos. Tú que tienes callada
en tu manto de noche las olas del amor
descubre al mundo tu palabra.

La palabra se muere sin la gruta del eco
y marchita a la sombra. Tú que tienes el agua
del embalse celeste de los sueños de estrellas
abre la puerta de sus almas.

No guardes cautelosa la tormenta de soles
en el alma que tienes, tú que mueves al alba
la seda de los hilos que mecen los cimientos
donde las pasiones descansan.

(Inédito de José García Pérez

viernes, 14 de febrero de 2014

En la noche



En la noche del alma, cuando calla
la ola que rompe en madrugada, cuando
el llanto de la niña acaba amando
y la noche la cubre cual muralla,

cuando todo se teje en densa malla
y la luna se quiebra iluminando,
cuando oculta la muerte va matando
y a la luna convierte en fría talla,

cuando muero agazapado en mi umbría
resucito en tu ser amada mía.
Eres filtro esperanzado que besa

el frío de mis noches de locura
y lienzo con calores de pavesa
que destella fulgores de ternura.

(De “Donde el viento silba nácar” de José García Pérez)

Navarra



          Navarra es la fruta apetecida por la parte más radical del independentismo vasco, me refiero a ETA y sus múltiples franquicias, entre ella la denominada Bildu. La Constitución en su disposición transitoria cuarta prevé que Navarra pueda incorporarse al régimen autonómico vasco y que dicha iniciativa corresponde al Órgano Foral -Parlamento-, el cual adoptará su decisión por mayoría de los miembros que lo componen; sigue diciendo la Constitución que para que dicha iniciativa sea válida será preciso, además, que la decisión del Órgano Foral sea ratificada por referéndum expresamente convocado al efecto, y aprobado por la mayoría de los votos emitidos. Esta disposición transitoria, refrendada más tarde, en el Estatuto de Garnica llevó al diputado de UCD, Pedro Pegenaute, a abandonar las filas del partido centrista.

            Mientras se discute con mayor o menor acaloramiento sobre el ya famoso “derecho a decidir” de los ciudadanos catalanes, se abre en la actualidad una contrapuerta para que en Navarra, aquello que parecía imposible, alcance visos reales de poder llevarse a cabo; estoy refiriendo a la anexión de Navarra al País Vasco. Lógicamente es sólo una premonición que lleva visos de realizarse en un par de legislaturas como mucho; no sería por tanto una locura que los partidos mayoritarios se presten a cambiar la Constitución en este aspecto concreto.

            Y es que por razones de una presunta corrupción en la Hacienda Foral, el PSN solicita de la presidencia que dimita o convoque elecciones, en caso contrario presentarían una moción de censura contra la presidenta Barcina que solamente podría prosperar con los votos de Bildu, o sea, con los amiguetes de ETA.

            El nerviosismo ha cundido en las filas del PSOE, de tal forma que su candidata a las Elecciones Europeas ha afirmado que: “El PSOE -PSN- no irá con Bildu ni a la vuelta de la esquina”, entre otras cosas por temor a perder una buena parte de sus posibles votantes; a lo que el secretario general de los socialistas navarros ha declarado que el PSOE en Navarra es él, y no Elena Valenciano.

            El lío está servido, desde el escondite que no sé dónde tienen los del hacha y la serpiente existe, según presiento, un frotar de manos.



jueves, 13 de febrero de 2014

Que se besen, que se besen



Por aquello que se dice que hoy es el “día de los enamorados”, a saber, una fecha impuesta por los Grandes Almacenes para que el vecindario se sienta obligado, según edad, a regalar algo a la inquilina o inquilino con quien comparte colchón, bien sea un frasquito de perfume, unos calcetines de lana o un móvil en condiciones, me siento obligado a mi modo y manera de pedir que los antagonistas se besen; bien entendido que por antagonistas conceptúo como tales a los que no comparten rulos, palominos, calamares o la posibilidad de hacer algo por la madre patria, llámese, con perdón de los posibles lectores, España.

            Que dos personas se amen y se besen es algo lógico, pero que se besen hasta el frenesí de la locura es rancho aparte porque forma parte de la locura de amor. Oh locura, divina locura que tan sólo saborean los idos de la lógica para encontrarse en los parámetros del desvarío.

            Por ello, a vosotros políticos y políticas de todas las leches habidas y por haber, léase por orden de importancia en la actualidad los clásicos del PP, los incombustibles del PSOE, los designados por la divinidad de Izquierda Unida, los iluminados de UPyD, los vampiros y vampiras de los clásicos nacionalismo de CiU, PNV, proetarras, canarios y navarros, os pido que os beséis hasta el hartazgo por el bien de España, la única, la incomprendida, la indefinible según ZP, el dios del viento y de Bibiana.

            Besaros los adversarios, pues tal vez en el contacto del depósito e intercambio de vuestros microbios lleguéis a comprender el misterio del amor y entonces la convulsión se apoderará de vosotros y vosotras y otro mundo anidará en los espíritus de los humildes, o sea, en aquellos en los que un beso es un remanso de paz o de cotidianeidad.

            Eres tú Notario grande de España el que tiene que rebuscar en la boca del Químico de las primarias, o tu, oh Cayo, el que tienes que bucear en la comisura labial de Rosa de España, oh vosotros, vampiritos insaciables de euros e independencia los que tenéis que abrazaros, sin codos de por medio, con las dos Soraya de España.

            Está escrito. “amaos como yo os he amado”, pues será entonces cuando ese santo enamoradizo al que llaman Valentín tenga su razón de ser.

            Mientras, y a falta de que el milagro se consume, beso a todas mis amadas porque mi corazón es tan grande que en él cabéis todas, y también ellos, mis amigos, aunque no me comprendan.



Romance blanco



Besó el suelo tu vestido
y amaneciste alba y fresca,
diosa ardiente en el espacio,
yo, navegante sin rumbo,
Recogidos tus cabellos,
desanudé el terciopelo
de la cinta color malva
y cayeron desplomados
sobre tus hombros turgentes.
Temblaban tus frescos labios
compases entremezclados
de temores y deseos,
y un hálito suave cálido
quebrantó nuestra distancia
y sucumbiste en el beso.
Navegué en tu limpio cuerpo
-dulce baqueo de amor-
el periplo de los dioses
alrededor de tu brújula.
Tomé el sol de tus estrellas
punteadas de pezones
y lloré lágrimas blancas.

(Inédito de José García Pérez)

miércoles, 12 de febrero de 2014

Moreno Bonilla



          El PP ya ha encontrado al aspirante a pelear por la Presidencia de la Junta de Andalucía frente a Susana, oh Susana; sus apellidos son Moreno Bonilla y llega avalado, dicen, por Mariano Rajoy.

            Un tal Mario, el hombre duro del PSOE-A, ha comenzado a talar su proyección política tildándolo de vicario del señor Registrador Presidente de España, y el PP calla y, por tanto, otorga. Los populares son incapaces de mantener una comunicación didáctica y rompedora contra sus adversarios socialistas pues se achantan a la primera de turno.

            Haría falta que el PP-A fichara a alguna persona parecida a mi amigo Luis Bravo, vecino del lugar donde el Valle del Azahar se adelgaza, para que les impartiera unas clases particulares y enseñarles la manera de cantarles las cuarenta a los adictos a Susana, oh Susana; por ejemplo decirles que para vicaria, aunque haya sido catequista de Triana, nadie como ella, la asunta al poder por el dedo, tal vez inmaculado, no se sabe por ahora, del ex presidente Griñán, ya saben, el que tomó las de villa diego para encerrarse en la Cámara Alta, léase Senado.

            Como uno es un ex de todo, tomen nota: de la Presidencia de la Asociación Colegial de Escritores de Andalucía, de la Presidencia del Movimiento de Cursillos de Cristiandad, de la Vocalía Adjunta a la Presidencia de Críticos Literarios de Andalucía o del acta de Diputado ganada en dos ocasiones históricas, entre otros carguillos de mera representación, tiene posibilidad, por el último “ex” reseñado de entrar al Congreso de los Diputados.

            Pues bien, un día no sé la causa, penetré sus puertas y almorcé con la “dama roja” del PP, léase Celia Villalobos, y con Moreno Bonilla; aunque el menú lo pagó un servidor, la verdad es que pasé un rato delicioso con las salidas de Celia y el sonrojo de Moreno. Se llevan bien, pues no hay que olvidar que la trayectoria política del posible candidato a presidir la Junta debe su carrera política a la que hoy ostenta, guste o no, la Vicepresidencia 1ª del Congreso, así como tampoco es baladí que su esposo, para lo bueno o malo, es Pedro Arriola asesor de las campañas electorales de Aznar y Mariano.

            No me extraña nada que en un momento de desvarío de amor, Celia susurrara en el eficaz oído de Arriola el nombre de Moreno Bonilla, y el marido de la ex alcaldesa de Málaga se lo soplara a Rajoy.

            Quiero decir, por si no se me entiende bien, que la asunción de Moreno Bonilla al estrellato andaluz, sea estrellado o no, se debe a Celia Villalobos y no al zombi de Javier Arenas.

            Toma ya.


Nos amamos



ENTRE CUATRO PAREDES

Nos amamos con prisas entre cuatro paredes.
Aún recuerdo el ocaso del cigarro encendido,
de la copa vacía, del silencio presente,
sin embargo amor mío: nos quisimos.

Cuando tú me contabas travesuras de niña
en la cama sentada, yo veía en tus manos
las arrugas del tiempo como leves caricias,
a pesar de los años: nos amamos.

Entre cuatro paredes detuvimos el tiempo,
la ventana asombrada percibía el prodigio:
el invierno por fuera, primavera por dentro
y en la cama, en silencio: nos sentimos.

Cuando tú me decías que querías salir
por la orilla de la mar, un cigarro encendía
y en las cuatro paredes te mimaba yo a ti
y entre olas de amor: vimos la orilla.

Hoy paseo lugares de radiante fulgor,
pero aquellas paredes con sus almas desnudas
y el visillo pendiente de la entrada del sol,
aunque muertas al tiempo: nos alumbra.

(Inédito de José García Pérez)








martes, 11 de febrero de 2014

Domingo F. Faílde



            Malditos meses estos últimos que estoy pasando donde veo y sufro porque poetas amigos míos de aventuras, Manuel Urbano, Félix Grande y hoy, horrible este día de febrero, se ha ido hacia lo ignoto mi amigo e imprescindible poeta en el entorno de lo ético Domingo F. Faílde.

            Oh Domingo¡ nos has hecho una auténtica putada en este devenir hacia no sé dónde cuando tanta falta nos hacía en este panorama donde la literatura, la poesía en concreto, está a la venta del mejor postor o del máximo poder, sea éste la Consejería de Cultura de tu amada Andalucía o de aquellas Asociaciones, esencialmente la de Críticos Literarios de esta tierra de María Santísima y de poderes políticos en la que eras pieza fundamental maciza y roqueña de la ética literaria.

            Qué lejos quedan, oh Domingo, aquellos tiempos de enfrentamiento dialéctico entre las corrientes poéticas de la Diferencia, defensora de lo ético, y de la Experiencia, amante del poder, poder que por cierto inclinó su cerviz a ella.

            En tu vida mortal recibiste premios de todas categorías con una poética que llamaría del desgarro, y así, entre otros, quedaron en tu corazón, entre otros, los premios “Juan Alcaide”, “Miguel Hernández”, “Antonio González de Lama”, “Arenal de Sevilla” y muchísimos más que no nombro para no aburrir al posible lector.

            Ya no lo sabes, pero sí me gustaría decirte en el susurro del oído ya inerte que, junto a otros, entre ellos Antonio Hernández, luché lo indecible para que tu maravilloso poemario La mala letrase alzara con el XIX Premio de la Crítica de Andalucía, pero no pudo ser, te quedaste a un voto de ello, pero que conste que fue el mejor de los finalistas.

            Me queda el dulce sabor de afirmar que como antólogo, algunos de tus poemas fueron incrustados en aquella histórica Antología tan discutida por los poderes de la Junta de Andalucía y de sus súbditos poetas, “… y el Sur, antología de la que fui autor y por la que nunca he sido perdonado gracias a mi ADN, del que me siento orgulloso.

            Tan orgulloso como en aquellos tiempos en los que siendo director de algunas colecciones de poesía, te publiqué “Conjunto vacíoen Puerta del Mar o “Las sábanas del mar”  en la desaparecida colección, para vergüenza del PP malagueño, Ancha del Carmen.

            Siempre te admiré por tu gallardía, por tu marcha a contracorriente y por tu excelsa poesía que quedará para que el buen lector sepa saborear y distinguir la paja y el trigo.

            Un abrazo, amigo.

lunes, 10 de febrero de 2014

El numerito de los Goya


Si la sinceridad entre escritor y lector brilla por su ausencia no hay posibilidad de comunicación; es por ello que de principio quería dedicar este “copo” a doña Elena Valenciano, agraciada con el eurobono que la va a convertir de nuevo en europarlamentaria y ¡viva la vida!

            Pero como ya ha dicho la dama que con su designación como primera del listado el PSOE va a echar “toda la carne en el asador” no será un servidor el que eche un trozo de carbón más, no sea que se achicharre el invento.

            Es por ello que me paso al numerito de los Goya sabiendo que puedo abrasarme entre tanto glamour de izquierda y martingala de la llamada intelectualidad del celuloide.

            Al principio de este batiburrillo de palabras, mencionaba la sinceridad, y debo confesar que a mí, salvo raras excepciones, el cine español no me gusta nada; ya sé que ese es mi problema, pero es tan sólo uno más de los muchos que padezco.

            Veo muy requetebién que el denostado ministro Wert no haya asomado sus narices por la gala de la contradicción ideológica insaciable con los euros públicos y cabreada como cualquier hijo de vecino, por ejemplo los poetas provinciales, con un IVA que espachurra parte de la delicada economía de la ciudadanía intelectual, jajaja.

            Ya es de cabrón redomado saber que te van a putear y asistir impasible al regodeo de un mitin cinematográfico pagado por los contribuyentes de derechas e izquierdas en la pantalla de TV1, o sea, la del partido que sustenta al PP.

            Está próxima la hora, aunque todavía falta cierto tiempo, de hablar de las excelencias de la LOMCE, exceptuando que la Religión sea considerada como una asignatura puntuable.

Actores y actrices los hay a porrillo en este páramo de silencio intelectual, pero artista, lo que se dice artista, es el que recibiendo una limosna de 400 o 500 euros es capaz de dar de comer a sus churumbeles; ellos sí que nos están dando una gran lección de vida, aunque demasiado sumisa.

Ese es nuestro verdadero cine: el drama de millones de españoles, pero la parodia de los Goya es una auténtica vergüenza y escándalo para los tiempos que corren.



            

Los pobres poseerán la tierra



-XIX-

Desplegad vuestras alas de carcoma
sobre el último vestigio
donde reside la pureza;
en la rama del almendro anidaré el futuro.

-XX-

Hundid vuestros grilletes
en el fértil útero
donde asoma el estero de la vida;
yo guardo en mi piel
el roce del beso de la madre.

-XXI-

Castrad, si os place,
los estambres y pistilos
que brotaron
durante el invierno de vuestra llegada;
en los labios del pobre
espero el polen de la resurrección.

  y -XXII-

Decretad vuestras normas
con el sílex de lo legal,
lavad vuestras manos
en la aljofaina de la hipocresía;
yo, mientras tanto,
crearé el nuevo poema del Amor
y los pobres poseerán la Tierra.


 (“Impromptu”, de José García Pérez,
es un poema de estructura libre dedicado
a los que aman el poder y se complacen en ello)




domingo, 9 de febrero de 2014

Cables cruzados y ciclogénesis expolsiva


         Existen tres “cables” que posibilitan que las personas sean normales, a saber: los de la lógica, dependencia y seguridad. A través de ellos, hombres y mujeres viven su desierto vital gracias a que dichos cables no se cruzan entre sí.

            El de la lógica nos hace no extremar nuestros deseos, es por ello el que coarta todo impulso de mostrarnos ante los demás como somos; ella, la lógica, establece matemáticamente sus preferencias hacia lo conocido y arremete, eso sí, lógicamente contra todo aquello que suponga riesgo o aventura hacia lo desconocido.

            Existe un segundo cable que la gran mayoría de las personas tenemos conectado con nuestro entorno; es el de la dependencia, y lo poseemos por ser hombres/mujeres proyectos, pero no realizados. Nos agrada el vuelo imaginario de la libertad, pero nos acurrucamos ante la decisión de optar por lo nuevo; hay dependencias familiares, económicas, religiosas, ideológicas, etc., todas ellas consiguen que nunca descubramos al ser que llevamos escondido en nuestro interior.

            Y por último poseemos el de la seguridad. Queremos estar seguros y para gozar de ello necesitamos fundamentalmente ahorrar; y así ahorramos dinero, cariño, amor, energía, vitalidad, etc. Es por ello que nacen las sociedades de seguros, de responsabilidad civil, a todo riesgo, de jubilación personal, incendio, robo, secuestro, casas… todo. Lo realmente peligroso no son las sociedades sino los agentes de seguro, los eternamente preocupados para que tú estés bies, o sea, seguro.

            Pero de vez en cuando los cables se cruzan y saltan chispas, nace entonces la “ciclogénesis explosiva humana”. En mí, a pesar de los años o a causa de ellos, están saltando chispas de todos colores, desde el rojo al negro y todo se convierte en un amanecer anocheciendo. Y aunque algun@s me encuentren mal, estoy bien.

            Y como tengo los cables cruzados os digo a tod@s, a l@s que decís quererme, a l@s que me queréis y a l@s indiferentes que deseo vivir el tiempo que me quede echando chispas y sabiendo que vivo mi particular ciclogénesis explosiva.




Rocío la verdad



-XVI-

Enmascarad vuestra sed de revancha
en las rosas que besan cuerpos crucificados;
yo perfumo el campo de la guerra
con el corazón de lo sencillo.

-XVII-

Presiento vuestra cascada de risas
por las espaldas
de quienes siempre soportaron
el peso de vuestro poder;
la frágil arena de las dunas
desliza sus milenios por mis sienes.

-XVIII-

Destapad el frasco de vuestra esencia
entre mármoles de nichos
de los que sois constructores;
yo rocío la verdad
en la esquina donde más zumba el viento.


 (“Impromptu”, de José García Pérez,
es un poema de estructura libre dedicado
a los que aman el poder y se complacen en ello)







sábado, 8 de febrero de 2014

Fin del paseíllo



               El coche se detuvo 3 o 4 metros antes de que la Infanta entrase en el Juzgado, se presentó sonriente aunque la “procesión” iría por dentro. Había prensa para todos los gustos e idiomas, ahora toca ver si todo esto de la imputación a la Infanta va a tener más repercusión en la prensa, llamémosla social, o en la que dicen que es del “corazón”; apuesto, o sea, me mojo por la segunda de las opciones.

            Al final ha resultado que había más periodistas que policías, y más personal de la bofia que manifestantes, y más grupos de indignados que republicanos; en fin, que no hubo negocio para las cafeterías colindantes con el numerito montado.

            Pues ha sucedido que la manifestación de la Asociación Republicana de Mallorca y los Países Valencianos ha congregado a cerca de ciento cincuenta entusiastas, y que se han dado los dátiles el Frente Cívico de Julio Anguita y los ultraderechistas de Manos Limpias, todos ellos acompañados por algunos trabajadores de Coca Cola que están de una mala uva con la dirección de la Internacional, porque eso sí, ni se les ocurra discutírmelo, es una Internacional capitalista que nos gusta a todos sea la botella cero o con azúcar.

            Al no saber lo que ha ocurrido en el interior del Juzgado, no se puede contar mucho más. Se supone que en algunas preguntas habrá existido cierta evasión por la Infanta imputada, en otras un reconocimiento de su gran desconocimiento con los negocios del olímpico de balonmano, y en la mayoría de ellas muchísimas ojeadas al mítico Miquel Roca; y amor y confianza a su marido, y desconfianza y recelo a los abogados personados en la causa, a excepción, lógicamente del suyo. Tararí: usted y yo hubiésemos hecho exactamente lo mismito.

            Y ahora toca esperar las filtraciones de turno. Una España sin filtraciones a la prensa es densamente aburrida, y una imputación de un miembro (aún no me atrevo a escribir “miembra”) de la Casa Real sin que nadie compre por un real algo de lo dicho es como una mujer sin chispa.

            Así que, mientras tanto, esperemos la decisión de juez motorista.

www.josegarciaperez.es


           

            

En la espuma del perdón



-XIII-

Introducid vuestros remos
en la ocre ensenada
y agitad su reposo
para que la ciénaga emerja a la superficie;
yo descanso en el filo de la ola.

-XIV-

Acudid con vuestras lanzas de fuego
al río de lágrimas
que inunda los hogares de los vencidos;
en la espuma del perdón
encontraréis mi espíritu.

-XV-

Dormid extenuados
tras la batalla que asesinó a la verdad;
el sueño de mis ojos despiertos
taladra vuestras intenciones.

(“Impromptu”, de José García Pérez,
es un poema de estructura libre dedicado
a los que aman el poder y se complacen en ello)







viernes, 7 de febrero de 2014

El crítico solitario


           Me encantan las columnas de mi amigo Paco Morales; las leo con la seguridad de saber que me voy a encontrar con una joya literaria escrita con sinceridad y parsimonia, y además con la suerte para él de tener un cierto tiempo entre columna y columna para realizarla con total maestría, y no como este voluntarioso columnista que ha colocado en el frontispicio de su mente el escribir casi a diario, y eso no debe ser.

            Su último escrito publicado en www.diariolatorre.es , bajo el título de “El intelectual dormido”, es un serio aldabonazo en la conciencia de los intelectuales ante la enorme siesta que disfrutan para no zarandear la conciencia de la ciudadanía por la crisis económica y de valores a la que estamos abocados de forma irremediable; ellos, los intelectuales siestean, el pueblo los acompaña y los de siempre, los “despiertos” y vivos, viven a expensas de todos.

            No se levantan voces críticas ante el poder, sea éste el que sea; los críticos se achantan y arrodillan ante el poderío de la mediocridad instalada en las poltronas de los que manejan el parné.

            No soy un intelectual, eso lo sabe muy bien mi amigo Paco, igual que estoy seguro que sería capaz de afirmar que soy crítico con el poder, proceda de donde proceda, y que este “copo” nuestro de cada día da pequeños mandobles a unos y otros de tal forma que hoy nadie está capacitado, ni yo mismo, para ubicarme en una determinada secta política.

            De eso puede dar cuenta una serie de sucesos personales que me están ocurriendo desde principios del pasado noviembre hasta el día de la fecha. Fuera de aquí, te vomito de allí, quedas tachado del carguillo que tenías y, sin darte cuenta, o sí, vives la soledad del lobo que ha sido expulsado de la manada.

            Pero te sientes bien contigo mismo que es lo importante, es por ello que, aunque me encanten los escritos de mi amigo Paco, disiento de él en la rara existencia del crítico solitario, no porque desee estar solo sino porque las queridas compañías lo han dejado aullando desde sus 350 palabras.


            

Asisto en el desierto



-X-

Engordad vuestras filas
con los nostálgicos del sable
y la redención;
yo quedo con la simiente
que copula la  tierra del Sur.

-XI-

Preparad la orgía del triunfo
en los vientres preñados
de codicia y envidia;
yo asisto en el desierto
al parto de la esperanza.

-XII-

Afilad vuestras lenguas
en el clítoris de la venganza;
mientras,   
os cedo mi garganta
para el rito ceremonial.

(“Impromptu”, de José García Pérez,
es un poema de estructura libre dedicado
a los que aman el poder y se complacen en ello)