viernes, 31 de enero de 2014

Deseos de ser yo.



La noche sobrecoge en su desmayo
y una incipiente niebla
besa los arañazos que a la luz
del día recibí en mi cautiverio.
He salido de mí
dejando los grilletes en su sitio:
me esperan al regreso
en brumas de noticias que no cesan,
pero hoy, por un instante,
he sentido el impulso de lo libre,
la felina llamada de la noche
que insinúa deseos de ser yo.

He sellado con lacre la salida
que lleva mi razón hacia los otros
y camino sabiendo que se suman
a mis pasos pupilas de sagrados
cantos de libertad.
He vuelto la mirada a las estrellas,
siento que piso la humedad de Dios,
comparto con la noche el esqueleto
frío de las profundas magnitudes
y cubro los vacíos que yo mismo construyo.

(De Tatuaje de leche, de José García Pérez)

Félix Grande: algo más que un escritor



            Sin duda que Félix será conocido y reconocido por su poesía, narrativa y el magnífico conocimiento de la flamencología que le llevará a recibir los tres premios máximos en dichas materias.

            De quedarme con algo, pues me quedaría todo, en poesía lo haría con “Blanco spirituals”, en narrativa con la sencilla y maravillosa “La balada del abuelo Palancas” y en flamencología con sus estudios sobre Paco de Lucía y Camarón de la Isla.

            Pero si quiero ser sincero, me quedaría con él, con sus dotes de seductor, con su sencillez, con su coherencia entre sus pensamientos y hechos, en el tránsito del amor al cariño a Paca Aguirre, su compañera en todo, hasta en compartir el Premio Nacional de Poesía.

            Dejó la azada de jornalero y también la guitarra, instrumentos con los que ganaba una pocas de pesetas para ir tirando, y emigró a Madrid para vivir la bohemia de la literatura que llevaba en sus entrañas. Félix fue un autodidacta que bebió las voces de Antonio Machado, César Vallejo y Luis Rosales, su maestro y mentor, y le marcaron para siempre.

            Tuve la suerte de conocerlo más íntimamente en el lugar donde el viento silba nácar, la playa de La Antilla; dos o tres veranos hablando continuamente del amor en todas sus acepciones, de poesía en todas sus variables, de ciudades y mujeres, de soleares y fandangos. Llegamos a abrirnos el uno al otro de tal forma que no sé si era yo el que le daba la absolución por haber sido un hombre bueno o el a mí por no serlo.

            No ha podido ejercer como Presidente de la Asociación Colegial de Escritores de España, elegido hace un par de meses, porque un mal bicho se lo ha llevado por delante. Nieto e  hijo de socialistas, él también lo fue aunque no sé si con carné, pero si con su vida ejemplar.

            Seguro que Paco Basallote recordará un recital de poesía que dimos con Félix en San Fernando (Cádiz), y aquella histórica cena que vivimos en el reservado que la Venta Vargas tiene dedicado a Camarón; allí vivimos los tres una velada inolvidable y allí vimos a Félix llorar por los recuerdos de sus “correrías y escritos” flamencos sobre “el de la Isla” y Manolo Caracol.

            Pues sí, ha muerto: pero nos deja su legado de artista y su vida ejemplar. En estos estropeados tímpanos que poseo quedarán para siempre los bucles de su voz grave y de su buen decir.

            Lo he querido a rabiar.

            

jueves, 30 de enero de 2014

Pedro J. Ramírez



            Los entendidos en periodismo, entre los que no me encuentro, afirman que la misión de un periódico es crear opinión, o sea, establecer una corriente de la misma que impulse al ciudadano a adquirir ese manojo de papeles que es acorde con su forma de pensar, de tal forma es así que casi se podría adivinar la ideología del comprador por el periódico que lleva en la mano; esa es su principal tarea y para ello cuenta con dos buenas herramientas: lo que se cono por la “primera” (portada) y el editorial, que por regla general, está pensada y, a veces, escrita por el director.

            No llega a ser un refrán, pero si un dicho periodístico este que transcribo: “es más difícil cambiar de periódico que de mujer”, digamos también que de hombre para no ser tildado de machista. Entre las páginas del periódico, se encuentran los columnistas u opinadores, diferentes por completo a los informadores aunque hoy existe demasiada pseudoinformación que es una forma disimulada de opinar.

            La noticia en este momento en que escribo el “copo” nuestro de cada día, buena para unos y mala para otros, ha sido la destitución de Pedro J. Ramírez como director de El Mundo, periódico amado y odiado a contrapelo, y estaría por asegurar que no tiene un comprador fiel sino que a su adquisición en el quiosco se acerca el comprador según que la portada atice a la izquierda o a la derecha.

            Federico Jiménez Losantos, otro hombre dedicado al periodismo al que se le ama u odia, aquí no existe término medio, ha declarado que a su amigo Pedrojota se lo han “cargado” el Rey, el gobierno, el PP y la oposición, o sea, todo dios menos él; y si tal hecho fuese cierto no tendría más remedio que darle gracias al universo porque se ha llevado la morterada damnificadora de veinte millones de euros, eso sí, bajo la promesa de no ejercer más aventuras periodísticas durante dos años al menos, eso al menos es lo que se lee por internet.

            Es cierto que Pedrojota ha animado el plácido estanque de cisnes por el que se desliza el periodismo actualmente, pero no lo es menos que ha perdigoneado a mansalva tanto al cisne negro, al cantor, al trompetero o al ánsar, y eso se paga.

            Ah, en numerosas ocasiones compré ejemplares de El Mundo.



           
            

miércoles, 29 de enero de 2014

Susurros ocultos



Una astilla del tiempo
parpadea indecisa
en la noche del ritmo apresurado.
El guiño permanente de la duda
ilumina visiones que desprenden
residuos del ayer.

Una mano acaricia manantiales
de susurros ocultos
y el eco del torrente inunda el alba
que quiere despertar.

(De “Tatuaje de leche”, de José García Pérez)

Alejo Vidal-Quadras



           Es una constante en cualquier conversación política el comentar que Alejo Vidal-Quadras tiene una cabeza muy bien “amueblada”, lo que nadie profundiza es en saber si los posibles muebles son de este siglo, del pasado o vaya usted a saber.

            Los que conocen algo mi forma de pensar, y expresarla a través de estos miles de “copos” escritos es que no comparto ninguno de sus “muebles”. Ya  en  el año 2007, durante una tertulia radiofónica, el tal Alejo definió a Blas Infante como un “cretino integral”, o sea, un estúpido total; desde ese día intenté borrarlo de mi agenda de presencias y no hacerle ni puñetero caso, y es que vamos, tildar con semejante calificativo al notario de Casares (Málaga) que los andaluces, tal vez no todos, consideramos Padre de la Patria Andaluza, y así consta en el Estatuto que nos dimos libremente, no deja de ser un insulto a tod@s lo que formamos parte de este pueblo que amamos, nos duele y nos gustaría verlo algo mejor de salud política y económica.

            Pero además, Vidal-Quadras, con toda esa parafernalia de integridad con la que parece cubrir su discurso es un vivales de la política de mucho cuidado, pues de ella lleva viviendo, y muy requetebién, desde hace más, bastante más, de un decenio. Sé que ha fichado por Vox, nuevo partido al que un día habrá que dedicar un “copo”, pero no sé si ya ha entregado el acta de europarlamentario y, por tanto, la Vicepresidencia del Parlamento de Europa que debe al Partido Popular.

            Lleva años y años dándole estopa al PP, pero el muy jodido no dejó la morterada de euros, y ahora cuando sabe que los de la gaviota azul -nunca confundir con la “roja”- no lo van a incorporar al listado de las próximas elecciones, el muy gachupino, al igual que hiciera Rosa Díez, “apuñala” a los que tanto debe.

            Algunos que ignoran hechos políticos, lo equiparan a la línea dura y díscola de José María Aznar y no saben, o no recuerdan o no quieren recordar, que fue el del clic de Las Azores el que lo largó de la presidencia del PP catalán.

            También presume de que siendo él candidato a la Honorabilidad de la Presidencia de la Generalitat obtuvo el mayor número de diputados, diecisiete, conseguidos por el PP en Cataluña, y olvida el muy cretino que Alicia S. Camacho obtuvo en las últimas elecciones dieciocho actas, una más que él, y ello a pesar de la irrupción de “Ciudadanos” y “UPyD”.

            Menudo lastre se ha quitado el PP de encima, ahora lo que tienen que hacer es saber explicarlo, pero son tan torpes que harán de él un mártir.

            Ah, que conste que no soy del PP; todavía me considero andalucista: así me va.


martes, 28 de enero de 2014

Un sofá de lamentos



Un sofá de lamentos,
certeza de presencia en la penumbra.
Un cielo de escayola me contempla,
tras la pared el ‘ello’ se sonríe.

Palabras sin destino: ¿con quién hablo?
Cada palabra extiende su reposo.
El miedo selecciona sus esencias:
las emana sin odio:
como sólo él sabe hacerlo:
embovedando tiempo y aposento.

(De “Tatuaje de leche”, de José García Pérez)



Los papeles del Ayuntamiento de Málaga


                Todo comenzó cuando me diagnosticaron hace ahora diez años un cáncer de próstata; ya saben: una serie de pruebas para el preoperatorio y, plaf, aparecieron unas manchas que indicaban una posible metástasis. Lógicamente me alarmé, y conmigo un grupo de amigos todos escritores que encabezados por Pepe Sarria iniciaron un expediente ante el Ayuntamiento para que un servidor fuese nombrado Hijo Adoptivo de la Ciudad de Málaga, una forma elegante para que en caso de que la diñara, el paso a lo ignoto estuviese adornado con orlas y medallas; dicho expediente, con sus correspondientes firmas de apoyo, fue presentado, según  consta, en noviembre de 2.004.

            Aunque mis noticias, nada evita que pudiera estar “ennortado”, es que dicho expediente está aprobado por el Área de Cultura que gestiona el concejal Damián Caneda, existe un silencio sobre el resultado final que, no sé bien, tal vez pueda depender del alcalde Francisco de la Torre.

            No es que me preocupe mucho el tema, sí lo justo, pero como ayer tarde mientras sorbía un crema en el bar de mis amores, ya saben, el Gran Vía, repasaba las letras de la prensa malagueña una de sus noticias me llamó la atención; en ella se informaba que el Ayuntamiento había presupuestado la cantidad de 16.000 euros para que una empresa realizara una criba y limpieza entre el montón de papeles que el señor alcalde de la Villa tiene en su despacho y en otras dependencias municipales para separar el trigo de la cizaña, y ésta vaciarla en contenedores me mosqueé.

            No me agradaría absolutamente nada que esos papeles que considero míos, aunque son de amigos, vayan a parar dado el tiempo ya pasado a cualquier basurero de esta ciudad que todo lo acoge y todo lo silencia, algunos comprenderán ahora el por qué de la coletilla del silencio.

            Y es que entre los firmantes, además del grupo de escritores amigos que citaba anteriormente, se encuentran entre cientos los de Manuel Alcántara, Premio Nacional de Literatura, Celia Villalobos, Vicepresidenta 1ª del Congreso, Braulio Medel, Presidente de Unicaja, Francisco Gutiérrez, ex Secretario General de CCOO y ex Defensor del Ciudadano, Mª Victoria Atencia, Premio Nacional de Literatura, Andrés García Maldonado, Presidente de la Asociación de la Prensa de Málaga, Fernando Jiménez Villarejo, sacerdote ya fallecido,  Francisco Moreno Ortega, pintor, Luis Alberto de Cuenca, escritor y ex Secretario de Estado de Cultura, Antonio Hernández, Premio de las Letras Andaluzas “Elio Antonio de Nebrija”, Ángel García López, Académico y Premio Nacional de Literatura, Margarit Matitiahu, Presidenta de la Asociación Israelí de escritores en Lengua Castellana, Juan José Téllez, Director del Centro Andaluz de las Letras, más personas del pueblo llano y de la llamada elite malagueña y para colmo Damián Caneda, cuando ejercía de Vicepresidente del Senado y hoy, toma ya, Concejal de Cultura “La Casona del Parque”, o sea, del actual Ayuntamiento.

            Es por ellos y ellas que no me gustaría que esos papeles fuesen tomados por cizaña y arrojados al infierno del silencio.

            Lo suyo, digo yo, es decir “sí” o “no”, pero definirse.



            

lunes, 27 de enero de 2014

El pezón de la madre



Era todo tan fácil.
Estaba todo tan cerca de mí:
el pezón de la madre,
el gris de aquellos ojos,
la serena mirada de vigilia.
Era todo tan fácil
que nunca quise despegar de allí.

Los años y su roce
desnudaron mi ser a la intemperie
y un recodo de frío
habitó para siempre mi existencia.
Ahora, cuando suenan
tan lejos las palabras de los hechos,
la vaga estancia de las claras luces
balacea de nuevo
siseando sus mimbres pi persona.

(De “Tatuaje de leche”, de José García Pérez)





El tiempo



No sé la cantidad de veces que en mis más de 8.000 columnas escritas no aparece la siguiente frase: “parece que fue ayer”. Y lo que son las cosas, hoy hace la friolera de 78 años que se inició el presente de aquel ayer al que creo le queda poco futuro.

            El tiempo permanece impertérrito mientras nosotros pasamos por él, unas veces deslizándonos, en ocasiones luchando y, en mi caso, créanme saboreando el instante, ya saben, esa pizca de tiempo que da sentido a un día y hasta puede dárselo a una vida.

            Porque bien pensado, la vida -no la existencia- y la felicidad son fugacidades, estelas de perseidas que captamos si estamos con los ojos abiertos, bien mirando a lo que nos rodea o bien dándole la vuelta a las órbitas y mirándonos hacia nuestro interior: ese sagrario íntimo que nada más conocemos nosotros.

            El tiempo también deja su huella en las manos. Existen manos limpias pero vacías y hay otras sucias, pero repletas; en las mías, aunque arrugadas, permanecen las huellas de una vida al servicio de otros; son manos que han limpiado supuraciones de heridas en tiempos de visitas a enfermos, de compañía con extraños, de visitas de trabajo a guetos, de amor o intentarlo con los desvalidos. Lógicamente no me refiero a mis años de político, sino a aquellos en los que intentaba llevar una buena nueva al corazón y bolsillo de los desvalidos, a los perseguidos por la injusticia de una Justicia al servicio de los poderosos; lo que son las cosas, me siento orgulloso a los 78 años de edad de mis manos.

            Hoy -bendita palabra-, hoy, en parte, soy desechado por anciano por algunos en los que creí; pero no me encuentro solo: todavía existen personas que confían en mis últimos coletazos; a muchos de ellos y ellas no los he visto jamás, pero he recogido su amistad virtual, esa que se desliza por las redes sociales, en felicitaciones, frases de esperanza, ramos de flores que aparecen en la pantalla de este pequeño ordenador o en mensajes de whatsapp, hasta uno de ellos me ha enviado unas palabras del inmortal Borges sobre “el tiempo”, son, pues, los nuevos amigos; y junto a ellos y ellas, los cuatro de siempre y los parroquianos de ese pequeño bar llamado Gran Vía, y algún verso suelto o una roja gaviota que anda volando espacios de sueño.

            Gracias a ellos y ellas, y, lógicamente, a los de la misma sangre y a la compañera de toda la vida, me siento feliz y abrigado.

            Seguimos, amigos y amigas, porque como decía Jaubert: “La vejez no roba al hombre dotado de talento sino aquellas cualidades inútiles a la sabiduría”, y un servidor, lo escribo de corazón, soy sabio pero no un mera enciclopedia, sino sabio, o sea, capaz de seguir “saboreando” la vida.

            Mi gratitud a tod@s vosotr@s.

domingo, 26 de enero de 2014

Beso perdido




Se desliza el vago aliento
que en la distancia se teje…


El junco despavorido
respira su beso verde.
La duna manda callar
a todo lo que se mueve.
Una ola se desmorona
y de nuevo se sumerge.
La luna se pone llena
cuando era cuarto creciente.
El grillo asola la playa
hundiendo su negro vientre.
El horizonte se funde
en el espacio celeste.
La concha de la marisma
hunde su templo de siempre.
La noche que viene tarde
los destellos ensombrece.
Un sol que ya no deslumbra
entre pinos rojos duerme.


… y un beso como perdido
a mi lado se detiene.

(De José García Pérez) 

Los besos de la Plaza del Obispo


                La Plaza del Obispo de Málaga es uno de los lugares más emblemáticos de esta ciudad que todo lo acoge y todo lo silencia; para que se hagan una idea, aquellos que no la conocen, es una plaza casi cuadrangular con una coqueta fuente en el centro, la fachada del palacio obispal a uno de los lados y en el otro, unos edificios de la misma altura en el que antiguamente estaba instalado el Ateneo, allí ejercí de vice siendo presidente el abogado Jesús Pérez-Lanzac Muela; uniendo estas dos fachadas, tenemos otra donde en sus bajos existen unos modernos bares en los que sentados en sus respectivas terrazas podemos contemplar la fachada principal de la Catedral de Málaga, conocida por La Manquita.

            Pues hasta esa gozada marcharon hace unos días unas quince o veinte parejas de lesbianas, homosexuales, transexuales y otros que se apuntan a cualquier bambordeo para, delante, del palacio del obispo, que por cierto no reside allí, morrearse de lo lindo delante de lo sacro y, de esta forma, protestar por las declaraciones del nuevo Príncipe de la Iglesia Católica, el cardenal Fernando Sebastián, clero que estuvo por estos pagos cuando Ramón Buxarrais, obispo, dejó sus oropeles para irse de capellán raso a la Gota de Leche de Melilla y a la cárcel melillense para ejercer su ministerio con los presos.

            Este manantío de besos fue una irónica protesta, bien pensada y mejor realizada, ante las declaraciones del nuevo cardenal en las que aseguró que la homosexualidad es una enfermedad que tiene tratamiento y se cura.

            Ganas que tiene el personal, en este caso el nuevo Príncipe eclesial, de meterse en cualquier charco “porquesí”, o sea, sin venir a cuento. Esto de la homosexualidad que dicen los expertos que se daba ya en los tiempos más remotos de la historia, donde un mancebo era el manjar más apetecido por los emperadores, tal vez porque carecían del complicado punto “G”, ha sido siempre algo que dentro o fuera del armario es práctica cotidiana y sigue  siendo caballo de batalla para algunos miembros de la Iglesia que, por cierto, tiene algunos topos dentro de sus filas y cirios, y a los que nunca les ha dado por someterse a tratamiento médico.

            Tengamos, pues, la misa en paz.


           
            

jueves, 23 de enero de 2014

Almunia: un verso suelto del PSOE



          Aquello de las primarias del PSOE se inició con un choque de trenes entre el entonces Secretario General del PSOE Joaquín Almunia y Josep Borrell para intentar ser candidato a la Presidencia del Gobierno de España; en un principio el personal apostaba por Almunia, pero hubo algo así como una rebelión de las bases, y el catalán se alzó con la victoria por algo más de 20.000 votos. Apareció lo que se llamó bicefalia, a saber: un secretario general que mandaba en el partido, el derrotado Almunia, y un candidato para llevar las riendas de los españoles. Tal fenómeno político duró poco; aparecieron unos papeles comprometidos para Josep que consiguieron que este dimitiese y Almunia, ipso facto, pasó de candidato perdedor a ganador. Ya saben: cosas sin importancia de la política.

            Tras su derrota ante Aznar, Almunia dimitió, pero con el triunfo de Zapatero éste le encumbró a Europa y fue nombrado Comisario de Asuntos Económicos para después serlo de la Competencia, puesto importantísimo que actualmente ocupa y por el que creo, según informaciones, cobra la ligereza mensual de 27.000 euros más dietas y emolumentos por haber sido ministro en varias ocasiones de la madre patria. Ya saben: cosas sin importancia de la política.

            Pues bien, a través de las dichosas filtraciones del caso Blesa, la pobre opinión pública se ha enterado que la Obra Social de Caja Madrid becó al pobre hijo de Almunia, Miguel de nombre, con una cantidad de 50.000 euros para realizar estudios en la esmirriada Universidad de Harvard de los EEUU. Ya saben: cosas sin importancia de la política y la banca.

            Y también se sabe que pasado un tiempo dicha entidad bancaria no le renovó la beca, por lo que Miguel, con sumo enfado, escribió un email mostrando su enfado y pidiendo alguna que otra explicación. Conocedor papá de esta historia, desempolvada estos días, se ha puesto en contacto con un periódico y ha dicho que la beca no se le concedió a Miguel por su parentesco con él, sino que la ganó su hijos por sus propios méritos. Cosas sin importancia de un buen padre.

            Caja Madrid también se cubrió de gloria con concesiones de este tipo, pero nada de esto tiene importancia dado que Almunia padre es el hombre que tiene más poder en Europa sobre entidades bancarias.

            Todos tranquilos que no pasa nada, digo yo.


            

miércoles, 22 de enero de 2014

Vigilia del verso





Densa espera en la noche,
sarcófago del verso que fenece.
Mi noche y su silencio
angustia de la muerte del poeta.

Es sequedad enferma de mi vida
cuerda en monotonía muerta, todo da igual.
Isocronismo lento,
pausas de noches y días, vigilia
del verso que no llega,

¿Por dónde se fue el verso?
¿O  quedó agazapado
en el túnel de mi noche callada?

¡Cuánto camina este largo silencio!

Rítmico balanceo:
“tic-tac-ayer-mañana-cadencia-dejadez”:
destrozo amortiguado de la vida,
tránsito sosegado hacia la muerte.

¡Ay mi verso perdido!

¿O nunca fue mío aquel verso nuestro?

(De José García Pérez)


El Evangelio en el Congreso



Alfredo P. Rubalcaba ha intentado durante el debate del Congreso de los Diputados “evangelizar” a sus señorías con una cita de los dichos y hechos de Jesús.

            El tema salió a colación por la maldita “prima de riesgo” que amenazaba, hace un par años, con llevarse por delante a toda la familia del euro. Y es que Rajoy, sacaba pecho porque la citada prima que engordaba de mala forma se encuentra en la actualidad saneada y reducida, tras una dieta inmejorable.

            El llamado líder del PSOE quiso, es su misión como opositor, restar importancia a la política económica del PP en el adelgazamiento de la prima, y no tuvo más ocurrencia que, basándose en el católico Pepe Bono, intentar decir que el médico homeópata ha sido Draghi cuando dijo “el euro es irreversible”, para ello añadió “una palabra suya bastará para sanarme”.

            “No, no, no es así”, gritaba la bancada democristiana de los populares; intentó el químico salvar la situación con dos o tres citas parecidas, pero se ve que el “evangelio de los pobres” no es su fuerte aunque al final dijo algo muy parecido a lo que había pasado en Cafarnaúm.

            ¿Y qué pasó en Cafarnaúm según los Evangelios?, pues que iba el Gran Judío paseando con los suyos y llegó un centurión -un gentil- que al parecer se había enterado de los poderes mágicos de Jesús y postrado ante el nacido en Belén le dijo: “Señor uno de mis criados se encuentra paralítico y enfermo”; “Iré y lo salvaré”, dijo Jesús. “Señor -balbuceó el militar romano- yo no soy digno de que entres en mi casa, pero una palabra tuya bastará para salvarlo”. Cuenta el evangelista Mateo que Jesús le dijo: “ve a tu casa, tu siervo está sanado” y que mirando el Maestro a los suyos pronunció esta frase: “En verdad os digo que en todo Israel no he visto fe como la de este hombre”.

            Fe en la palabra, fe en el Parlamento -tabernáculo de la palabra social y política- es lo que no tenemos en la actualidad. Sería necesario que nuestros parlamentarios nos ofrecieran un cambio de mentalidad para que el pueblo, los gentiles, llegara creer en esas vacas sagradas que dicen representarnos.

            Se hace necesario evangelizar al Parlamento.


martes, 21 de enero de 2014

Hundo mi pie




Ando como descalzo.
Son mis pasos, deslices,
andadura en silencio por la noche nevada.

Hundo mi pie desnudo,
es pisar deslizante con extremo cuidado.
Que no despierte nadie,
que el mundo siga el sueño
con bellos cobertores que lo calienten todo.

(¿Y si despiertan todos
y la nieve corre los caminos de la mar
con risas de amapolas rojas y blancos lirios?)

Cuando me quedo estático
un helor fúnebre
toma mi cuerpo
y ya nada percibo.

Me sumerjo,
y desde la cama del iceberg miro al pie
que inerte ya
está abrazado a la vida que duerme.

Por ello me levanto y prosigo mi camino
y hundo el pie, me hundo todo.

Ay qué dicha sentir escalofríos.


(Nota: Poema dedicado a José Ruiz Segura, “caminante del mundo”, muerto de frío en el Recinto “Eduardo Ocón” una madrugada de invierno)

(De José García Pérez)

¿De quién es el escaño?


          De nuevo, con la ruptura de la disciplina de voto de los tres diputados del PSC, vuelve la polémica sobre la “propiedad” del escaño obtenido en unas elecciones, sean estas generales, autonómicas o municipales, y junto a los “derechos adquiridos” brota el tema de la disciplina de partido.

            La Constitución, en su artículo 67.2, deja el tema clarísimo al enunciar: “Los miembros de las Cortes Generales no estarán ligados por mandato imperativo”. Frente a esta propiedad del elegido, la clase  dirigente política española establece los que se conoce como “disciplina de partido”, o sea, a obedecer y no se hable más del asunto, lo que conlleva un total atropello a la libertad de conciencia, o sea, a votar según el dictado personal, intransferible por cierto.

            La conducta de los tres “insurrectos” diputados del PSC puede llevar a la dirección del partido a su apartamiento del colectivo político o a una multa, pero jamás a birlarle el escaño que les pertenece según nuestro ordenamiento jurídico.

            El surrealismo político español llega a tales actos de insensatez que, sin ir más lejos, vemos a la vicepresidenta primera del Congreso, Celia Villalobos, solicitando del PP libertad de voto para los diputados de la “gaviota” en el escabroso tema del aborto, y la libertad, en todas sus variantes, no se pide sino que se ejerce sin más.

            En las auténticas democracias consolidadas, los parlamentarios votan, a veces, a favor de los contrarios, y es práctica común.

            Recuerdo aquellos años convulsos de la pre-autonomía andaluza en que Manuel Clavero, ministro de Cultura de UCD, abandonó el partido centrista por no estar de acuerdo con el proceso autonómico que desde el gobierno se dictó para Andalucía y se refugió en el Grupo Mixto; y cómo no voy a recordar lo “sufrido” en mis propias carnes por idéntico motivo cuando, tras hablar con Fernández Ordóñez, Fernando Abril y Adolfo Suárez, decidí que mi lugar político estaba fuera de UCD para situarme dentro de Andalucía y su problemática.

            Todos aquellos que hemos pasado por situaciones semejantes sabemos de críticas soportadas, miradas aviesas, declaraciones difamatorias y hasta de alguna seria velada amenaza; pero a pesar de ello, a contracorriente de las formas, dimos el paso que creímos conveniente y antepusimos la libertad a la disciplina.

            En pocas ocasiones, aunque si en algunas, pienso que mi vida no sería la que es si me hubiese doblegado a la disciplina de partido, pero jamás me arrepentí de dejar de ser algo para ser yo.


            

domingo, 19 de enero de 2014

Otra versión de Gamonal



Recuerdo como si fuese ayer cuando el presidente Adolfo Suárez reunió en La Moncloa a los secretarios provinciales andaluces de la extinta UCD para mantener un intercambio de opiniones sobre la situación social y política de finales de los años 70 del pasado siglo; en mi calidad de parlamentario y secretario provincial de Málaga acudí a la citada reunión.

            Uno de los temas que presentó Suárez fue el de las Fuerzas de Seguridad y su decidido apoyo por aumentar el número de sus componentes. Nos comentaba que eran escasas y mal pagadas e incapaces, por tanto, para hacer frente a los posibles brotes de violencia que podían darse por la geografía española, de tal forma que comentaba que si durante el régimen franquista se hubiesen dado estallidos violentos en varias ciudades a la vez, no hubiese existido forma de evitarlos ya que no habría sido posible hacer frente al unísono.

            Durante la confrontación de algunos actos vandálicos realizados en Gamonal, y no entro en la lógica razón que puedan tener los vecinos del barrio burgalés, he recordado aquella reunión con el máximo conductor de la dictadura a la democracia que tenemos, aunque ésta siga siendo discutida por los extremos de la cuerda política, derecha o izquierda, a los que, por cierto, no les interesa nada que huela a democracia.

            El “incendio” ciudadano del barrio de Gamonal, ignoro si hubo pirómanos de otras localidades, se extendió como reguero de pólvora por buena parte del territorio español, a saber, Barcelona, Madrid, Valencia, Zaragoza, etc., y personas, no muchas pero sí las suficientes para que los nervios prendan en los gobernantes,  que en su vida han pisado Burgos salieron a la calle para afirmar su apoyo a no sé qué ni a quién, pero sí a ese nuevo deporte de quemar contenedores, arrojar piedras y destrozar lunas de establecimientos bancarios.

            No existen tantas Fuerzas de Seguridad para ir de un lugar a otro y, por ello, no me extraña que el alcalde de Burgos pasara de una actitud de fuerza, a otra de aplazamiento de la construcción del tristemente famoso bulevar de Gamonal, para finalizar en la total claudicación.

            Creo que el citado alcalde, dado que la mecha de la pólvora se extendía a otras ciudades, recibió la orden de una instancia superior, pudiera ser del mismísimo Ministerio de Interior, ordenándole la bajada de pantalones.

            Y es que hay que ir con sumo cuidado, un par de muertos pueden dar la vuelta a la tortilla; lo que ignoramos es de qué lado puede caer la tortilla.

viernes, 17 de enero de 2014

Vendimia del amor



Cuando oímos “te quiero
se inclinan las acacias del jardín.
No son palabras,
son gotas fatigadas
en desmayo supremo.
Cuando ya nada queda por decir
desbocadas se escapan:
abundancia de vida que nos cubre.

Y si decimos “vida”,
te lo digo a ti en mí,
tras tu rostro,
más adentro.
Cuando tu aliento exhala la palabra,
amorosa se extiende,
apacigua mi ser
y llega el bienestar
que se asienta en la calma de la espera,
se dilata el espacio,
se hace vida tu voz
y declina la luz.

Un “mundo” por construir,
un mundo con palabras de los dos,
más allá de este tiempo, de estos dioses,
de este infierno que abrasa nuestras voces.
Un mundo como el mar que se recrea,
de niños siempre en juego.
Vendimia del amor,
infinitud sagrada que sin ritos
adora a un mismo Dios.

¿Y si esto fuese un sueño?
¿Y si tú no vinieses
del adiós que nos dimos?,
y quedaras ya siempre tan lejana
que no supiera amarte.
¡Qué mundo tan oscuro y tan de día!
Vagando por un beso que no llega,
como orilla sin olas que la abracen.

(Final de Inacabada ausencia, de José García Pérez)

Dios salve a España


           Como era de esperar el Parlamento de Cataluña ha aprobado por mayoría absoluta un Declaración Soberanista que será debatida en el Congreso de los Diputados que, con toda seguridad, será rechazada por las fuerzas mayoritarias y algún que otro grupo parlamentario minoritario, si es que antes el Tribunal Constitucional no la envía al baúl de los objetos olvidados. El empecinamiento de Artur Mas y sus deseos imperialistas nos traerán más de un problema con su famoso derecho a decidir que son una nación.

            La cosa está que arde y buena parte del personal les gustaría arrimar yesca al desastre para ver si explota de una puñetera vez. La insensatez, por lo que vemos, se va extendiendo cual reguero de pólvora por toda España, y así desde Madrid, unos ciudadanos apoyan a los burgaleses de un barrio donde se reparte estopa a diestro y siniestro para parar las obras de un bulevar que el Alcalde, legítimamente elegido por los mismos que ahora berrean contra él, desea construir tras haberlo anunciado en su programa electoral.

            Buena parte de la actual ciudadanía no recuerda o no desea recordar o no lo sabe aquella tristemente famosa frase de Manuel Fraga cuando, con los brazos en jarra y ejerciendo de ministro de Interior, dijo: “la calle es mía”.

            Ahora, algunos, tal vez demasiados, andan diciendo: “la calle es nuestra”, y si la de Fraga era peligrosa, ésta de ahora no lo es menos porque el gentío se lo está tomando en serio y la sin razón se va apoderando de muchos.

            La aberración política de Mas sumada a las fuertes algaradas de los que desean destrozar el sistema, democrático aunque no guste a todos, y multiplicada por el deseo de Izquierda Unida de celebrar un refrendo popular para conseguir el advenimiento de la III República, y todo ello elevado al cuadrado por el ejército de corruptos y corruptores esparcidos por todas las instituciones hace pensar que o recapacitamos o vamos al desastre.

            Así que, con temor, temblor y algo de valor me atrevo a decir en alta voz: “Dios salve a España”, y digo Dios sin creer demasiado en él, pero no veo humano capaz de salvarla.


jueves, 16 de enero de 2014

El poder, amigo, el poder



           Qué es el poder, te pregunto. A ti que confías en la libertad, la revolución, el cambio, el humanismo… ¿qué es el poder?

            No sabes o no te lo preguntas? Pues yo te lo diré: el poder es, en primer lugar, la traición al amigo o amiga, después es otra cosa, por ejemplo la presidencia de un gobierno, el mandato sobre unos siervos, la domesticación de los rebeldes, la sumisión, la dejación de la personalidad para ser como el jefe superior inmediato.

            El poder somete, encauza la personalidad, asesina al que llevamos en nuestro interior, nos encandila, babeamos ante él -no yo-, nos somete con caricias de promesas incumplidas, nos pide la “cabeza” del insumiso, se la entregamos, sacamos pecho y bilis, lo soportamos aunque nos envilece pero todo sea por nuestro currículum.

            Sé lo que es el poder, pero siempre salí airoso de sus artimañas para penetrarme, comprarme y doblegarme ante él. El poderoso lo quiere todo y, por querer, desea nuestro yo a cambio de una bagatela, de unos euros, de un visto bueno, de una cabeza servida en bandeja, por ejemplo: la mía.

            Es por ello que odio al poder de pacotilla, ese, amigo, en el que tú crees, el de los oropeles y las genuflexiones, el de la rendición ante la verdad, el que te lleva a la traición para llegar al reconocimiento de la nada, de la mugre, del exterminio de la amistad, de la auténtica verdad.

            El poder parece ennoblecer la verdad, pero la envilece. “No se puede se puede servir a Dios y al dinero”, dijo un nacido en Belén, pues bien, un servidor que nació en Melilla dice: “No se puede servir al poder y a la verdad”.

            Y es que la verdad, amigo mío que dejaste de serlo por tu sumisión al poder y a sus parafernalias, es el mayor de los bienes que una persona puede enarbolar en su vida, en su corta existencia y en su largo sufrimiento.

            Pero qué pasa oh caro amigo, tú, el que prometiste no sumisión al poder; tú que enarbolaste la verdad como estandarte, tú que vas buscando la collera con el poder; tú, oh Bruto, oh José, que enarbolaste la daga del poder contra el amigo, tú, dime la verdad, qué te hice para semejante traición.

            Dime: dónde llegaste. Tal vez a ser poder, pobre de ti, amigo del alma. Que conste que he bebido, o sea: que digo la verdad, ah¡ y no me arrepiento de lo escrito.




miércoles, 15 de enero de 2014

Diez grietas de silencio



DIEZ GRIETAS DE SILENCIO

                   -I-

Las palabras se agolpan aturdidas.
La voz de tu sonrisa
se pierde en los cipreses
que adornan los caminos del olvido.
Reina el silencio,
en la nada me cubro de sus cantos.
Un gemido de rosa se evapora:
percibo su dolor.


                  -II-

Lujuriosa, la noche sin estrellas
es un negro sedal.
La ceniza del vuelo de tu sombra
besa sin fuerza
la brisa levantada por mi llanto.
En aguas de levante abarquilladas
una lágrima muere en la vigilia.


                   -III-

Esta noche sin Dios en las estrellas,
cuando llora la noche su destierro
y musita el rocío escalofríos,
bambolean cadáveres de amores.
Un halo luminoso
serpentea silente la marisma:
la retama despierta esperanzada.


                    -IV-

Unas líneas cuelgan de la nada.
Son perseidas fugaces de tus besos.
Mis labios se acalambran.
Una grieta derrama en su silencio
sílabas de tu nombre.


                      -V-

El mar de las palabras se conmueve.
Que no sea el silencio tu respuesta
ni la noche tu aliada.
Deja que el sol rebose.
Vestigios de sus luces
aguardan impacientes tu clamor.
Un lucero detiene su camino.

                    -VI-

En la dársena azul de mis recuerdos
duermen las redes de la noche tuya.
La blanca niebla
avanza lenta.
Balanceo de barcas
en las aguas del tiempo que no vuelve.
Luces de las chalupas
alumbran los deseos sostenidos.

                  -VII-

La seca piel lamenta tu vacío.
La brisa de tu adiós
asola la frescura del oasis
que creamos en noche de septiembre.
Un surco de salitre
amanece en mi pecho solitario.

                 -VIII-

El quicio de la muerte salpica su llovizna
en versos abrigados de ilusiones.
Cada letra apuñala
un instante de ti.
Cierne la nada su aposento raso
y un grito sepultado resucita.

                  -IX-

Gimen bajo mis pies
camino del ocaso
las verdes algas de la blanca orilla.
La sonrisa salada de los mares
acarició tu nombre.
La gaviota asentó su vuelo
en lo alto de la duna
donde nos amamos sin fin,
Lloré por ti, por mí
y por ella, por nuestra soledad.

                 -y X-

Cada verso levanta su rostro de esperanza,
resisten a las manos que dominan sus almas,
cambian sus tonos en las suaves crines
de la melancolía
cuando la noche
cubre de olvido el odio del poeta.
Te sigo amando.


(De José García Pérez)










martes, 14 de enero de 2014

Qué barbaridad, Soraya



         Veo normal que el PSOE y resto de partidos de la oposición resten importancia al encuentro entre Obama y Rajoy pues no me cabe la menor duda que hubiese sucedido lo mismo, con Rajoy al frente, si el invitado hubiese sido Alfredo P. Rubalcaba.

            También veo totalmente lógico que toda la oposición desee que la “torera” Infanta Cristina haga el paseíllo borbónico hasta llegar al “morlaco” del juez de turno, y que en vez de escuchar un buen pasodoble sea un resonar de abucheos y pitos lo que acompañe a la rubia. Y es correcto que el gobierno de la nación haga lo posible e imposible para evitar ese mal trago a la esposa del chavalón de norte.

            Si usted, querido y anónimo lector, y un servidor nos tomáramos una copilla en cualquier taberna, le diría en plan compadre que a mí me da exactamente igual que Rajoy se vea con Obama o viceversa, y que la hija de SM el Rey haga el paseíllo o se camufle para evitar el bochorno consiguiente.

            Lo que me envenena un poco es que Soraya Rodríguez, portavoz parlamentaria del PSOE en el Congreso de los Diputados, afirme como la que no dice nada que la Infanta debe hacer el paseíllo “porque todos los españoles somos iguales ante la ley”.

            Usted, señora o señorita Soraya, y trescientas cuarenta y nueve personas más, tod@s diputad@s, más todo los componentes del Senado, más la tira de diputados autonómicos, no son iguales que los demás ciudadanos ante la ley.

            Usted, no lo olvide, es una aforada que no puede ser imputada, condenada y enchiquerada por cualquier juez; qué va, usted goza del privilegio -también yo lo gocé- de ser “juzgada” por el Tribunal Supremo de Justicia, y sabe muy bien que dicho órgano es bastante benévolo con la clase política, pues de ella proceden sus componentes.

            Y lo que son las cosas, la Infanta Cristina, a pesar de los pesares y por más idioteces que usted diga, no es aforada; es por ello que un juez, digamos normal, la imputa y cabe la posibilidad de que sea condenada.

            A usted, querida Soraya, se le aplica otra medida legal diferente a la del resto de los españoles. Vamos, que usted y yo no gozamos de los mismos derechos.

El amor no es del día



Y llegarán “palabras”.
Se quedan con nosotros,
en nuestra sola y llena compañía,
sin murmullos de vanas voces huecas
que enturbien su sentido.
Las palabras son ruta del amor.

Veremos nuestros cuerpos
sin tiempo de imposible
y la nada vendrá junto a nosotros.
La llamamos, “amor”.
Nació en la penumbra.
Es de la noche.
Es su palabra.
La noche duerme en el silencio nardo
donde todo es quietud.
El amor no es del día,
se le escapa entre luces,
no permanece en él.

Si tu nombras a “Dios
sé que hablas de ti
y de mí: de lo nuestro con nosotros.
Vendrá el fuego y la llama que no quema,
y abierta la ventana
se esparce por los sueños de la noche
y el nardo los consume.

La “muerte” se derrumba.
No es Alfa ni es Omega,
se desliza entre amantes:
permanencia constante que dormita
entregada a los dos.
Sólo cuando morimos a nosotros
avivamos su sed
y golpea furioso al cuerpo solo.
Somos juntos un alma,
útero siempre fértil,
inmanencia de Dios.

(De Inacabada ausencia,  de José García Pérez)

lunes, 13 de enero de 2014

Dulce paella


          Tose demasiado. Comenzó este jodido 2014 con más de 38º de temperatura. Tiene fiebre y lo dicho, tose en demasía. Y aunque algunos me tilden de frío y cerebral, soy tierno y sentimental.

            Es que son muchos los años que llevamos juntos con nuestros problemas y formas distintas de ser. Yo preocupado por todo y ella tan sólo por mí. Un servidor intentando arreglar el mundo y ella depositando un río de sonrisas a mí alrededor. El menda escribe que te escribe y ella aguanta que te aguanta.

            Hemos sido capaces de pasar del “te amo” al “te quiero” con facilidad. Jugamos a la soledad compartida, ella por allí y yo tecleando con dignidad. Vivimos en el mismo hogar, pero sabemos respetar la intimidad del otro.

            Estamos solos, y como lo sabemos nos acompañamos con la mirada. No es necesario hablar en demasía. Ya ven, la conocí en el año 1951 y contra vientos y mareas permanecemos atados al ancla del cariño. Que no me la toque nadie que lo mato.

            Pero tose demasiado. Hoy le han mandado antibióticos para ver si apagan el volcán de su divino pecho. La señora que nos ayuda ha venido hoy y ha cocinado una magnífica paella.

            Con el mayor mimo posible he preparado en una bandeja una porción de la paella y medio filete empanado; se lo he llevado a la cama con mucha precaución porque, aunque no lo crean, soy muy torpe; en otra bandeja deposité mi parte de paella, me senté en la otra cama y entre risas por fuera y lágrimas por dentro cada uno se ha comido su porción.

            Después he retirado las bandejas, los platos, los vasos y los cubiertos y los he limpiado con esmero; le di el antibiótico y el jarabe. Ya veremos. Hoy me he portado muy bien. Estoy contento de mí y de estas letras que a nadie importa, pero las suelto y quedo más tranquilo.

            Perdonen, les dejo porque está tosiendo demasiado. Tal vez haga falta que esté a su lado.

Tachar o añadir


            Entre los obsequios dejados por los Reyes Magos a mi persona se encuentra una agenda, detalle que agradezco por lo inusual ya que en la actualidad los datos necesarios para establecer una normal relación se encuentran en las entrañas de los móviles.

            Sin embargo esta agenda desprende un aroma especial a sinceridad y es por ello que aún no he colocado dato alguno en ella, sino que he esperado que transcurran unos días de este 2014 para iniciar el traslado de unos nombres y números a ella.

            Los viejos teléfonos, los correos electrónicos se trasvasan a las nuevas agendas, pero algunos nombres y números ya no formarán parte del “corazón” de la nueva agenda, quedaron en el camino, se usó y abusó de ellos, ya no nos valen.

            Nuevos números, personas, en el transcurrir del año volverán a anotarse y más tarde, en nuevas agendas de nuevos años, quedarán descolgados.

            ¿Habré sido tachado de alguna agenda con aroma a amistad? Seguro que sí, al igual que, con dolor, un servidor ha borrado el de un par de personas.

         Sin embargo quisiera construir esta nueva agenda como una casa donde El Amor sea el único protagonista. No es tarea fácil porque el interior de las agendas huele a dinero, poder, prestigio y negocios.

            Por ello me marcho a una especie de claustro donde la noche amanece y un tono rojo envuelve a la tarde.

            Sacaré punta al lápiz e irá apuntando nombres en ella; quien desee formar parte de ella que lo susurre, y juntos los dos y los amantes de ese casi desierto construiremos un oasis de vida y verdad.