lunes, 27 de octubre de 2014

Operación "Púnica"




Cuando creía que iba a disfrutar de una hermosa resaca tras conseguir el Sevilla F.C. el coliderato con el vapuleado Barça, me encuentro con la operación “Púnica” que la Audiencia ha iniciado por diversos feudos de Madrid, Castilla-León, Murcia, Alicante y Valencia llevándose por delante a unos pocos de corruptos políticos posiblemente al trullo y a otros pocos de corruptores o conseguidores; los hay de todos los colores aunque abunda el fuerte celestón del PP, un alcalde socialista del PSOE y algún independiente que se ha colado de rondón. Creo que es medio centenar de golfetes en una sola tacada lo que se ha llevado por delante esta primera guerra púnica; al tiempo que el señor Alcalde de Barcelona Xavier Trías, otro honorable, se ha visto sacudido por una investigación sobre unos doce milloncetes de euros que, presuntamente, parece tener en esa larga avenida que se conoce por Andorra.

            Esto huele mal; esto es España y un buen puñado de políticos que desprenden un fétido olor que impregna las pituitarias de la ciudadanía pobre, normal y decente.

            A mí, después de ti, lo que más me agrada es oler bien; es por ello que siempre llevo en mis bolsillos unos pulverizadores de plástico llenitos de colonia económica, especialmente Heno de Pravia, con la que rocío unos pequeños pañuelos blancos que, disimuladamente, me acerco a la nariz cuando diviso un par de ejemplares políticos a corta distancia de mí o cuando paso, aunque siempre procuro desviar mi ruta, por sedes de partidos que huelen mal, muy mal.

            La atmósfera se está haciendo enrareciendo, y eso que la jueza Alaya, con sus cachazas, sigue con su eterno encaje de bolillos respecto a los tristemente famosos EREs andaluces y cursos de formación, en los que estos últimos, después de que la susodicha magistrada solicitase hace unos días las actas de los consejillos de la Junta de Andalucía que, en caso de que se encontrasen presuntas irregularidades, podrían rozar a las más altas instancias de la actual Junta. Y esto sin hablar del minero y sindicalista de Asturias de la UGT que, de repente, ha cambiado el carbón por el verdoso billete.

            Así las cosas, no me extraña que Pablo Iglesias que, exceptuando su quinteto en el europarlamento, está limpio como una patena no quiera presentarse a las elecciones municipales no sea que sus alcaldes se pringuen, lo pringuen y le tuerzan ese camino que PSOE y PP, no mencionemos hoy a los Pujol, le están alfombrando para llegar a La Moncloa.

            Hasta yo, hombre de orden y desorden, estoy pensando si votarlo o no. ¡Toma ya!


1 comentario:

  1. Estamos pasando muy malos momentos, es vergonzoso ¿llegaremos al final? Creo que unos se tapan a otros y todo va quedando en agua de borrajas, mientras se hablan de uno se pierde la vista de los primeros, el "señor" Undargarin por ejemplo ¿qué pasó con él?
    Ay don José esto parece "jauja" España temblando con tantas personas sin tener para cenar y "ellos" siguen igual.
    Menos cárcel y más devolver nuestro dinero ¿no le parece?
    Saludos maestro.

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