jueves, 23 de octubre de 2014

Los Dalton cabalgan




No me refiero a los músicos, sino a los verdaderos Dalton, a saber: Bob, Emmet, Ben y Gary, unos forajidos que al estilo de los James y los Younger asolaron el viejo oeste asaltando trenes y bancos, no deja de estar mal lo de los bancos dadas las cosas como están, y dejando en su caminar de ladronzuelos algún que otro fiambre por el camino, por cierto que los nuevos Dalton han dejado a más de un preferentista medio carcomido por la avaricia de unos pocos.

            Padecemos una nueva cabalgada de los hermanos Dalton por los páramos donde usted y yo, o tú y yo, escribimos poesía y, de vez en cuando, con cierto soplo de locura nos salimos de lo sensiblemente cotidiano para degustar algo más de lo puramente normal, póngase por ejemplo un sencillo arroz a la cubana.

            De este andar pobretón por el mundo se nos escapa en el día de hoy el ex-honorable Jordi que ha pasado a jubilado, y a partir de mañana cobra la pensión máxima consistente en dos mil quinientos y pico de euros (comprenderán ustedes que en estos momentos ando sujetándome la bartola a fin de que el bajo vientre no se descompense).

            Los Pujol, que quede claro que no son los Dalton, llevan cabalgando, presuntamente, por la muy ilustre y honorable Cataluña “asaltando” con algo superior al ya famoso 3% hasta que la novia del mayor de los hermanos, señor Oleguer, comenzó a soltar lastre, y jueces y fiscales, por fin, se pusieron a trabajar para poner una miaja de orden en este trasvase de euros de ida y vuelta a paraísos fiscales desde que Maragall dijese en el Parlament algo sobre ese tanto por ciento y el resto de partidos sin excepción alguna, CiU, PSOE, PP, Esquerra, etc. asintieran con la cabeza y permanecieran mudos.

            Mientras este fregado parece no importar en demasía, llegan los Rato, Blesa, V. Zapatero, PSOE, IU, UGT, CCOO a chupar del bote de las famosas tarjetas, mientras Nicolás (20 años tiene la criatura) consigue que el Rey Felipe VI se cuadre ante él o viceversa, y se cachondee de todas las medidas de seguridad de la Casa Real.

            Y de repente, el pepero de Acebes, para más inri, parece, también presuntamente, haber untado con más de medio millón de euros al azote de todos y todas, don Federico Jiménez de los Santos, para una pequeña compra de voluntades. A todo esto la juez Alaya, mientras imputa a Pastrana y Fdez Sevilla, antiguos capos de la UGT de Andalucía, tiene que nombrar testigo protegido, al mejor estilo de las películas sobre la mafia, a un señor cuyo nombre omito para que pueda escapar de un posible ajuste de cuentas.

            Y sin embargo, todavía existen algunos que les sorprenda que Pablo Iglesias pueda ganar las próximas elecciones con el permiso de Echenique, su compañero de “círculo”.

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