domingo, 26 de octubre de 2014

La centralidad de "Podemos"




“Podemos” desea gobernar España. No sé los sondeos reales que los distintos partidos políticos tengan en sus manos con un buen tanto por ciento de fiabilidad, pero lo que sí está claro es que el cuadro de mandos de “Podemos” anda suavizando en buen parte su discurso para atraerse a ese elector moderado de centro derecha, pues al de izquierda, sea de la “casta” o no, casi lo tiene en el bote.

            Sería una pena que por cierta pelusa no atendiéramos debidamente al cambio dialéctico que se está produciendo en el seno de la formación que lidera provisionalmente Pablo Iglesias y que en un mes lo hará definitivamente a la más antigua de las usanzas, ya saben: o yo o el caos.

            De momento, “Podemos” comienza a pregonar que no es un movimiento o formación de izquierda y/o derecha, pues su electorado proviene de ambos sectores de la población; somos ciudadanos, dicen a boca llena, y no les falta razón. Inciden en la teoría de que la izquierda o la derecha fue producto de las bancadas de la Revolución Francesa donde el pueblo se sentó a la izquierda y el personal que ostentaba y defendía ciertos privilegios se situaba a la derecha; con el tiempo, aquello fue difiriendo a las distintas teorías que hoy intentan convencernos de dos sociedades ideológicas diferentes, aunque en dichas sociedades convivan revueltos ricos, menos ricos y pobres.

            Por ello la nueva apuesta política de “Podemos” es, en lugar del binomio izquierda-derecha, el arriba-abajo, o sea, los que se encuentran en lo alto del poder y machacan a los de abajo; es por ello que no reclaman el centro como punto equidistante entre dos opciones políticas sino la centralidad como un espacio de intersección de conjuntos cuyo bloque común es la inmensa generalidad de la ciudadanía.

            De momento desean quitarse de sus filas todo aquello que huela al partido Izquierda Anticapitalista, y aunque digan que es por ese rollo de la prohibición de una doble militancia lo harán porque no desean “rojos” declarados, de ahí que al alcalde de Marinaleda, que se ha ofrecido para formar parte de “Podemos”, le hayan dado una larga cambiada para que arregle sus diferencias con Izquierda Unida y batalle por el subproletariado andaluz, el mundo de los jornaleros.

            Por último ha declarado estar en contra de Monedero, su lugarteniente, que ha afirmado que en España hace falta un nuevo Robespierre.

            Vamos, que se está “moderando” para introducir en el talego votos de todas las “castas”.


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