sábado, 11 de octubre de 2014

El rácano de Blesa



A veces los hechos insignificantes marcan a fuego la personalidad de un ser, caso de Miguel Blesa, Rodrigo Rato y un largo etcétera de todos y todas aquellos chupópteros y chupópteras que cabalgaron, bebieron, comieron, cazaron, viajaron, se cortaron el pelo, maquearon… con unas tarjetas opacas de las que se beneficiaron a nuestra costa y esperamos que paguen por el uso y abuso de ellas con algún tirón judicial y la devolución de la pasta.

            Toda la gama de la sociedad civil forma parte de esta cadena de sinvergüenzas, y así tenemos políticos del PP, PSOE e IU, sindicalistas de UGT y CCOO, representantes de la patronal y algún que otro fantasma ya jubilado y que ha aparecido cuando nada se sabía de él, caso de algún ex ministro de los tiempos de Felipe González.

            Unos más y otros menos, pero a excepción de tres beneficiados por la trincalina que no hicieron uso del chollo inventado, el resto, en mayor o menor medida, expropiaron los dineros de otros en chanchullos de todas las especies.

            Sin embargo, como decía al principio de este “copo”, existen actos que definen a una persona con tan sólo detenerse un poco a pensar, ejercicio éste que no se realiza con la prolijidad deseada; como va apareciendo en toda la prensa, sea impresa o digital, la ristra de productos que estos depredadores trincaron, del estudio de ella se pueden extraer certezas de cómo pueden ser la gentuza relacionada, y así tenemos a Rodrigo Rato que en una noche loca, o quizá no fuese con nocturnidad, dilapidó más de 3.000 euros opacos en bebidas alcohólicas, nada que ver con el gran muñidor Miguel Blesa que abonó con la dichosa tarjeta la cantidad de 0,25 céntimos de euro por una llamada telefónica desde una cabina.

            Por ese instante de racanería se le podrían atribuir los epítetos de mezquino, cicatero, miserable, tacaño, avaro, roña, usurero,  manicorto, apretado y ruin; por todo ello, no es de extrañar el caso del robo de las preferentes a tantos santos inocentes.


           

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