domingo, 5 de octubre de 2014

Defiéndete


Me lo vienen diciendo desde hace algún tiempo: “defiéndete, Pepe”; y un servidor que es torpe al por mayor no sé muy bien de qué me tengo que defender. Y así entre tango y tango o entre copa y copa, ustedes perdonen por la intimidad que nunca debe ser patrimonio del articulista de opinión, mas yo soy una excepción, paso la mayor parte de mi tiempo disponible sin saber a ciencia cierta de qué me tengo que defender.

            Y es que acosadores o acosadoras -ojalá estas últimas existieran de verdad- no forman parte de mi círculo de amistades, pues todos y todas, salvo alguna excepción a la que amo, me permiten vivir a mi libre albedrío, ya saben: hacer lo que deseo sin hacer daño a nadie excepto a mi mismo.

            Si osara defenderme sería acusando a otros y otras, esencialmente a “la chica de Granada”, a la que por cierto debo una de mis grandes desventuras que algún día, de este otoño que vivimos y/o invierno que viviremos, si el maldito dolor que tengo al respirar profundamente me lo permite, prometo dedicar.

            Y además esto de la defensa se está o puede convertirse en algo imposible ya que el guapera de Pedro, Secretario General del PSOE, ha anunciado que si llega a ser Presidente de este Gobierno de España más las diecisiete comunidades, nacionalidades, pueblos, regiones o naciones de esta España invertebrada, porque vértebras, sostenes, existen en demasía, ha prometido cargarse; me estoy refiriendo al ministerio de Defensa con tota esa greca de capitanes y tenientes generales, coroneles y tenientes del mismos orden, comandantes, capitanes, tenientes, subtenientes, brigadas, sargentos, cabos de todas las leches y soldados rasos ha anunciado que pasarán al olvido de la defensa de la nación española se irán al garete.

            Así las cosas y con esas promesas díganme cómo voy a defenderme de los que sutilmente me arrinconan entre telas de arañas para que pase al mayor de los olvidos que, dicho sea de paso, es el silencio.

            Por ello recurro a ti, amigo o amiga, para que me aconsejes si tengo que introducirme en la trinchera de la insumisión o, con un par como dicen los malditos machistas de ayer y hoy, hacerles frente con el lanzallamas de la verdad.

            Tengo la sensación de que será lo último lo que realice, aunque sea el lanzallamas de mi verdad, que puediera ser el de la verdad.


3 comentarios:

  1. YO te digo
    Cuando la Ignorancia envidia y critica. La Inteligencia observa, escucha y se rie.
    Espero que te sirva. Tú estás muy por encima de todsa las mezquindades

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  2. Es de cobardes no dar nombres

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  3. Los mismo digo, yo no doy mi nombre por prudencia pero estoy segura que el copo sabe quien soy YO

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