sábado, 18 de octubre de 2014

Buena noticia




No es que desee imitar a mi buen amigo y periodista Manolo Montes, aunque otro gallo me cantaría si así lo hiciese, que semanalmente publica una columna que tiene por nombre “La buena noticia” y con ella alumbra con un rayito de sol, la más de las veces con una vivencia personal, esta sociedad de tinieblas en la que nos movemos, no es por eso, que quede claro, sino porque entre hoy y mañana se podría anunciar que Teresa, la auxiliar de enfermería que voluntariamente atendió a los dos misioneros fallecidos por el maldito Ébola y quedó ella infectada por su virus, ha superado la cercanía a la muerte y anda columpiándose camino de la vida; si a ello le añadimos que los cuatros ciudadanos que estaban bajo vigilancia por el mismo “bicho” han dado clínicamente negativo, podríamos inferir que nos encontramos ante una buena y gran noticia.

            La sociedad española, en mayor o menor medida que otras colmenas humanas, estará cuarteada entre los que atribuyan tan magnífico anuncio a las oraciones de los creyentes, a la potra del gobierno de España, al propio tesón de Teresa por salir adelante o a la gran labor del equipo médico que ha asistido a la amita del sacrificado Excálibur.

            Parece ser, según me cuentan, que ahora es el momento en que el principal partido de la oposición, el PSOE de Pedro Sánchez, va a pedir que la ministra de Sanidad Ana Mato dimita o sea cesada por el Presidente Rajoy, al tiempo que se supone que no hará falta petición alguna para que el Consejero de Sanidad de la Comunidad de Madrid, el que dijo, quiero creer si no recuerdo mal, que Teresa había mentido, debe coger las de Villadiego e irse a vivir con lo que tiene, ya que dijo que tenía la vida resuelta.

            Como no soy partidario ni partidista, y por ello creo no ser sectario, no me parece mal ni bien, sino todo lo contrario (vamos, que me da igual), que la Mato se vaya a su casa conduciendo el famoso Jaguar; y al tiempo que afirmo lo anterior, no se me caen los anillos por decir que la labor de Soraya, “la vicetodo” del Gobierno, creo que ha sido magnífica.

            Dicho lo anterior, creo, si todo lo anterior se convierte en una bendita realidad, que podamos alzar una copa brindando por la vida; me adelanto con un chin-chin de esperanza.

1 comentario:

  1. Levantaremos la copa brindando por la salvación de Teresa, pero distinguido poeta ¿no le extraña que no hayan dejado ya su "banquito" esos "señores" por llamar de buenas formas a ese par de "paz...".
    Es una pena grande saber por quienes estamos gobernados, así son las cosas de nuestra España.
    Saludos, me gusta pasear por este excelente lugar.

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