martes, 16 de septiembre de 2014

Medite




Se encuentra usted ante la polémica escritura de “el copo”, una columna que trata de todo y nada. Permítame alguna aclaración para que no se le atragante la lectura.

            Recline suavemente sus espaldas sobre el sillón, inspire profundamente y relaje todo sus miembros. Piense y crea que es usted la persona más importante de la creación. Presione dulcemente, con la yema de sus dedos, sus párpados y sienes. Debe sentirse mejor, en caso contrario cambie de postura. Convénzase que “el copo”, este en especial, tiene por finalidad la obtención de una sonrisa desde la perspectiva irónica de la sociedad en general, incluida la política.

            Complázcase y dé gracias por la aparición, en el mundo de las letras, de esta gratificante columna cuyo nombre genérico es “el copo”. Vuelva a dar y darse las gracias. Marque el número de teléfono de la persona que ama o amó. ¡Hágalo! Dígale que la quiso o que la sigue queriendo.

            Lea en alta voz un buen poema, excluya a los poetas clónicos. ¿Ya lo ha hecho? ¿Sí? Seguro que se siente mejor. No le importe si no lo entendió bien. Lo interesante en poesía, en todo, es que le emocione, que sienta la presencia del misterio de la palabra. Vuelva a leerlo y repita varias el verso que más le agradó.

            Descanse, inspire, cierre los ojos. Viaje con su imaginación al lugar más deseado por usted. Póngase en la postura más cómoda; eso sí, sin cruzar las piernas, y deténgase en un buen poema, hecho realmente difícil dada la proliferación de tonterías que se escriben hoy día.

            Si ha cumplido mis sugerencias debe encontrarse en tránsito hacia el éxtasis. Incline su cabeza y cierre suavemente sus ojos; cuente hasta diez, si le es pesado puede dejarlo en siete.

            Si no ha sentido nada vuelva a leer este “copo” siguiendo al pie de la letra todas mis indicaciones y creyendo, es muy importante que lo crea, que merodeo, noche tras noche, buscando, sin cansancio, el hilo que en poder de los dioses conmueve el frío corazón de los seres que no saben sonreír.

            Atienda: en estos momentos, ahorita mismo, Izquierda Unida está solicitando en el Congreso de los Diputados una consulta para que el pueblo decida si España debe ser una República o una Monarquía; no todo ocurre en Cataluña.

            No es necesario que aplaudan. Sencillamente, sonrían.



           

2 comentarios:

  1. Lo has conseguido... y volveré a este copo.
    P.d. ¿Un buen poema? Uno tuyo entonces. Besos, Maestro.

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  2. Gracias por la p.d.
    Qué he conseguido: una sonrisa?
    Pues perfecto.
    Besos.

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