lunes, 29 de septiembre de 2014

Dos viejo juglares




Desde luego que un recital poético no es una gala o espectáculo preparado hasta el ínfimo detalle para que se realice en todo su esplendor; creo que en la actualidad viene a ser como una reunión clandestina donde unos pocos amantes de la poesía y algún que otro amigo que, sin posibilidad de ver un buen partido de fútbol, acuden a escuchar algún bucle suelto en forma de verso de aquello que Elias Canetti definía como: “las intuiciones de los poetas son las aventuras olvidadas de Dios”.

            Sabiendo eso, el maestro de columnistas Manuel Alcántara y el que escribe estas líneas vamos a leer unos poemas en Alhaurín de la Torre, ese pueblo de Málaga donde el Valle del Azahar se adelgaza poco antes de que el Mediterráneo mezcle su aroma con el del salitre.

            Aparece hoy la noticia de este evento casi familiar en el Diario Alhaurin (www.diariolatorre.es) como la conjunción de dos personas que suman entre ambos más de 23.000 columnas de opinión escritas, quince mil de ellas del maestro de maestros del columnismo español y el resto, ya saben.

            Si cada columna viene a tener unas 350 palabras, cantidad que multiplicamos por 23.000 escritos nos sale un número de unas dimensiones parecidas a las pesetas que algunos de nuestros corruptos atesoran en los paraísos fiscales; vamos que, según los datos que aporta Javier de Molina, la monserga escrita por ambos ancianos y padecidas por ustedes ha sido la nada envidiable cantidad de 8.060.000 palabras que en letras se lee como ocho millones sesenta mil palabras que, la verdad sea dicha, es una barbaridad de tiempo prestado a ustedes y que bien podría catalogarse como un solidario humanismo.

            Pues bien, yo no he hablado con Manuel del tema, pero estoy seguro que un poema o si quieren un verso escrito en condiciones, y algunos debemos tener, puede ser más punzante que toda la colección de tomos que puedan crearse con los ocho millones de palabras.

            Y es que “la poesía, como dijera Octavio Paz, es conocimiento, salvación, poder y abandono. Operación capaz de cambiar al mundo, la actividad poética es revolucionaria por naturaleza; ejercicio espiritual, es un método de liberación interior

            Es por ello que tanto a Alcántara como a mí mismo, nos gustaría ser recordados más que como escritores, como poetas.



4 comentarios:

  1. ¡¡Extraordinario recordatorio!! Poeta, la voz del pueblo, el alma del mundo, sin esa voz ¿que es de aquellos que no saben decir lo que piensan? El poeta lo dice por ellos,
    Gracias maestros por estar cerca, por llevar esa hermosa voz por todas partes.
    Abrazos a los dos.

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  2. Quién pudiera escucharos... a ti otra vez, y a Manuel por vez primera. Porque lo eres, como poeta serás recordado. Un beso Maestro, y disfruta la tarde.

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