lunes, 8 de septiembre de 2014

Andalucía y la LOMCE




Al final, sin tantos problemas como se preveían, la Ley Orgánica para el Mejoramiento de la Calidad Educativa (LOMCE), la famosa Ley Wert, ha entrado en vigor en los cursos 1º, 3º y 5º de Primaria y en FP básica.

En la Comunidad Andaluza los libros de texto son gratis para los alumnos durante la escolarización obligatoria en los centros sostenidos con fondos públicos; dicha gratuidad está garantizada en el artículo 21.5 del Estatuto de Autonomía. A tal fin, la Junta dispone de un registro de libros que financia al cien por cien y son los colegios los que deben elegir qué manuales quieren para sus alumnos de entre el listado que se ofrece; hasta ahí la cosa va que chuta y mete gol, pero este año la Junta no ha dejado registrar ninguno de los libros que desarrollan las nuevas asignaturas de la  LOMCE, de tal manera que no existirán libros gratuitos de Ciencias Naturales ni Ciencias Sociales, así como tampoco de Valores Éticos, la asignatura alternativa a la Religión, y lógicamente ésta última tampoco.

El tema da para una tesis sobre visión de la enseñanza en este país, acatamiento de la ley y un estudio en profundidad de lo que podría tildarse de auténtico sectarismo, pero dejando a un lado la cuestión filosófica y pedagógica, donde habría mucha tela que cortar, ciñámonos hoy a la pura y dura economía.

¿Qué razonamiento político existe en la chorla del Consejero de Educación, Luciano Alonso, para permitir que las asignaturas de Naturales, Sociales y Valores Éticos (dejo la Religión aparte porque ya se sabe que “en casa del herrero, cuchara o cuchillo de palo) no se puedan registrar, y por tanto los padres de los alumnos que estudian en Colegios Públicos tengan que pagar esos libros?  

¿Es un boicot a la Ley “Wert” o un recorte más a la ya menguada economía de la ciudadanía andaluza?

¿Por qué el Partido popular hace mutis por el foro del Parlamento y no acusa al Gobierno de la Junta de Susana, oh Susana, de semejante discriminación?

¿Por qué los padres de los alumnos y sus respectivas Asociaciones no se lanzan al asfalto para denunciar el hecho?

Ahí les dejo esas preguntas que merecerían alguna respuesta contundente; confiemos en que se dé.



No hay comentarios:

Publicar un comentario