miércoles, 20 de agosto de 2014

Romancillo del hoy




Los prados silencian
las hojas se duermen
un soplo me dice:
“mañana se muere”.
Llueve una sonrisa
de nube celeste
que apaga la lágrima
del mensaje inerte.
Destellos de luna
en los campos verdes
y cantan los pájaros
los cantos de siempre.
A solas me digo,
si muero mañana
qué importa si ahora
me regazo al alba
y beso despacio
tus labios de nácar
y bebo en tus pechos
borbotones de agua.
Qué importa mi vida
si mañana es nada
y no veré más
tu mirada clara.

Dónde caminar
cuando se derrumbe
mi día si ti
y quede sin luces.
Vivamos pensando
que a nada conduce
pensar en la muerte
en días azules.
El hoy es eterno,
aviva la lumbre
de nuestros amores
con finos perfumes.

Tomemos el sol
un seno de tierra
la linda amapola,
montemos la yegua
saltemos sin miedo
la verde arboleda
bebamos el agua
que besa la yedra.
Gocemos la vida,
mañana, en la niebla,
las almas que vaguen
senderos de eternas.

(De José García Pérez)

No hay comentarios:

Publicar un comentario