sábado, 7 de junio de 2014

De aqui a nada



          De aquí a nada toda esta movida sobre el binomio “Monarquía Parlamentaria-República” habrá pasado, más o menos, al olvido. La próxima semana, con la foto fija de los votos de las representantes del pueblo, la “cosa” se difuminará y los nostálgicos de la República verán como sus sueños desaparecerán mientras la vida, con sus más y menos, seguirá su transcurso normal.

            De aquí a nada comienza el Campeonato Mundial de Fútbol dentro de un Brasil que parece arder. Cada uno con la suya y nosotros con la “roja” viviremos momentos de nervios, ilusión y cantares, los bares harán el agosto e Iniesta seguirán demostrado que es el fútbol hecho arte.

            De aquí a nada este flemón y su correspondiente fiebre, que me mantuvo ayer fuera de juego, habrán desparecido bien con la extracción de una muela o por el efecto de los antibióticos que han conseguido que no pruebe durante cuarenta y ocho horas, o más, el alcohol, néctar de los auténticos poetas junto a las mujeres.

            De aquí a nada Susana, oh Susana, podría hacerse con el mando en plaza del aparato del PSOE y del cartel en el que se anunciará su candidatura a la Presidencia del Gobierno de España sin haber hecho, que yo sepa, nada de particular en Andalucía a excepción de publicar un Decreto sobre La Corrala de Sevilla y su posterior “borrón y cuenta nueva” a las veinticuatro horas a instancias de la Izquierda Unida de Don Diego.

            De aquí a nada, o sea, a la vuelta de la esquina, la canícula se apoderará de todos nosotros y se iniciará, según posibilidades económicas, la gran diáspora a la búsqueda del mar o el monte y ya todo se irá diluyendo entre la fresca cerveza y el maldito bronceado cremoso de las damas que cambian la hermosa blancura de su piel por el estúpido moreno que, en cuestión de días, se convertirá en una especie de gusanillos que lo hará desaparecer.

            De aquí a nada, no teniendo bastante con las traiciones que han hecho conmigo algunos amigos, tendré entre mis manos una especie de panfleto de un trasnochado escritor jerezano que ha vertido insidias y calumnias contra mí al tratarme como un desaprensivo comprador de voluntades.

            De aquí a nada lloraré por dentro, aunque procure disimularlo con un rictus de sonrisa dolorida.

2 comentarios:

  1. Mucho ánimo José, nadie puede complacer a todos. Deseos de mejoría y desaparición para ese maldito flemón. El tiempo libre a disfrutarlo con lo que más te guste. Porque ¿sabes? de aquí a nada habrá nuevas sorpresas y convulsiones. Pasaremos de ser la llama de un fósforo a hierba bajo la sombra de otro árbol. Un abrazo.

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