domingo, 22 de junio de 2014

Amordazado

         No sé muy bien lo que es una “buena” rabieta, pero pudiera ser un instante de ira contenida a la que no se le da salida; entonces llegan las lágrimas de la impotencia, y la ira hace estragos en nosotros, al menos en mí.

            Hoy ha sido, es y seguirá siendo un día de esos, o sea, de pasarlo mal, muy mal. Los hay que dicen “ponte el mundo por torera” o “anchas tienes las espaldas”, pero no es eso. “Ca uno es ca uno” y la cosa no tiene solución, de manera que he llorado por lo que llamo una venganza sin nombre; todavía la tal cuando viene producida por un mal que se le hace a otro podría considerarse normal, pero cuando compruebas que es por auténtica maldad es una aberración de la condición humana.

            De momento no sé qué hacer, exceptuando, lógicamente, escribir sin ton ni son, o sea, escribir porque sí; pero ellos, bueno él y alguno más me envían la noticia porque sí, porque desean hacerme mal y, para su alegría, lo consiguen y para mi tristeza, lo sé.

            En ese instante es cuando a mis 78 tacos me pongo a llorar como un chiquillo, o sea a llorar de impotencia y para adentro que es donde hace más daño; no puedo volcar las lágrimas al exterior porque mi “pastora” no puede sufrir más deterioro que el que ya tiene encima, tampoco puedo ir a ver a alguien o llamar por teléfono a otra para contar mis chochezes que a nadie importa; y es entonces cuando me siento amordazado un día y otro día y otro más, hasta que estalle claro y diga las cuatro verdades del barquero, que no sé porque son cuatro y no treinta o algunas más.

            Le doy a herramientas y llevo escritas 301 palabras y no he dicho nada; vamos, que no he puesto un nombre, Pepe, hasta que lo ponga, Pepe, pero el que sea se va a quedar con las ganas.

            Todavía recuerdo cuando despotricabas de él… ¿no lo recuerdas, amigo?, es que me parto de risa, de llanto y dolor de ver tanta hipocresía en la bendita cara del que lucha por un mundo mejor… para él.

            Ea, 400 palabras. Ok.


1 comentario:

  1. Querido amigo, cuanto estás sufriendo!, siento con toda mi alma la situación de tu querida esposa y pido al cielo que todo se arregle.En cuanto a los puñales por la espalda, con nuestra edad todos los hemos recibidos de amigos, seres querido, compañeros de trabajo, fa milia y un largo etc.No des la espalda a la mezquindad, saca pecho y no permitas que te amedranten.TU vales mucho más que todas sus insidias. Llama a quien quierasy descarga tu alma.,Nadie que te ame vá a pensar que esa llamada significa algo más que contar a un buen amig@ tú angustia.Nos queda poco y llorar a solas,por experiencia, sé que nos mete en el agujero de la angustia.Cuando compartimos y nos oimos en voz alta, los demonios desaparecen. Cuidate mucho y cuenta conmigo si tú quieres

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