jueves, 29 de mayo de 2014

¿Nosotros no podemos?



           Y mira que tenemos orgullo, pero no nos vale de nada porque estamos en la cola de Europa en paro, desempleo juvenil, educación, cultura y desgana por consolidar un proyecto político de nosotros para nosotros.

            A conjugar del verbo poder en su presente de indicativo, el verbo se rompe en la primera persona del plural y así nos sale un fiasco imposible de salvarnos de la penuria que padecemos los andaluces, observen si no: yo puedo, tú puedes, el puede, nosotros no podemos, vosotros podéis y ello pueden.

            No es maldad ni que uno la tenga tomada con la Presidenta de la Junta de Andalucía Susana Díaz, pero me causa asombro y estupor que pueda ser la persona elegida por los socialistas españoles para gobernar este país, y no porque no lo pueda hacer bien, hecho que está por ver, sino porque hasta lo que yo sé se balancea en el columpio de la comodidad sin haber hecho algo que valga la pena por Andalucía, y si ha innovado algo que se me diga y al instante me retracto; pero bueno todos sus compañeros están a una detrás de ella para ver si da el paso de intentar armar España y marchar junto a ella para vampirizar el ascenso.

            Los políticos andaluces del PP es rancho aparte; fíjense que para que su jefe de filas Juanma Moreno no ande por estos páramos como alma perdida lo han elegido, o van a elegir, Senador del Reino para que el buen hombre tenga un bocata oficial que llevarse a la boca y ha sacado el 40% de los votos en blanco; dicho de otra forma: ni los suyos lo quieren.

            Andalucía se ha convertido en un granero de votos a recoger por los partidos tradicionales y por los nuevos colectivos para beneficiarse de nuestra innata y asumida degradación de que todo sea por España y la Humanidad sin pensar que si nos unimos en torno al Ideal Andaluz podríamos ser capaces de comenzar a arreglar el mundo pero empezando por nosotros.

            Yo me siento cansado por viejo, y sin embargo me siento capacitado para reunirme con jóvenes y menos jóvenes para iniciar un proyecto con capacidad de animar a los andaluces a votar por nosotros mismos sin tener que estar sometidos al colonialismo de los que se sienten satisfechos con la Andalucía actual, la que espera los meses de julio y agosto, los tronos y los pasos, y las zambombas y peladillas para obtener unos contratos basuras y temporales.

            Una utopía?, pues sí;  pero por favor que no me la roben. Ofrezco lo poco que sé para vivir un último intento de aglutinar a los andaluces que se honren en querer ser salvadores de nuestra tierra.

            Os espero.

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