martes, 1 de abril de 2014

Le meten bulla a la juez Alaya



           La Fiscalía en general, desde su jefe hasta el último de la fila, ha indicado a la juez Alaya que aligere el sumario sobre los presuntos corruptos EREs fraudulentos y que, como el que no dice nada, la señora ponga a cada unos de los sospechosos en el camino indicado, o sea, a los aforados caminito del Tribunal Supremo de Justicia, en el caso de que lo sean nacionales, o en el del Tribunal de Justicia de Andalucía si son parlamentarios andaluces, y al resto, virutilla ciudadana de a pie, en los juzgados de instrucción ordinarios; si no me equivoco correspondería el Supremo a Manuel Chaves, Pepe Griñán, José Antonio Viera y Manuel Recio, mientras que los ex consejeros Francisco Vallejo, Antonio Ávila y Carmen M. Aguayo marcharían sobre el de Andalucía; los ciento cuarenta imputados restantes, la virutilla a la que me refería anteriormente, se sentarían en banquillos de pura y dura madera.

            Lo que viene a decir la Fiscalía es que ya está bien que la juez Alaya -de la que está enamorada la derecha y es odiada por la izquierda- está demorando en demasía la investigación en la que lleva cerca de tres años y se olvida, a la Fiscalía me refiero, que el juez instructor del llamado caso Gürtel, ya saben lo de los invitados a la boda de la hija de Aznar, Correa y “el bigotes”, lleva la friolera de un quinquenio con el sumario.

            No cabe la menor duda que la señora que ha renovado recientemente sus treinta años de casada está haciendo encaje de bolillos para que una vez que la bifurcación de los presuntos corruptos se realice, unos no se vayan de rositas entre un colorido vergel -recordemos el caso Pepiño Blanco, premiado en la actualidad con un puesto de salida para el Parlamento Europeo conseguido por los servicios prestados- y los otros, lo pobres presuntos corruptos que obedecían a sus jefes superiores inmediatos, transiten por caminos de cardos y espinos.

            Dejen tranquila a la juez Alaya que no hay ninguna prisa, déjenla tejer con tranquilidad esa extraña tela de araña que, como todas, pende de un solo hilo; no quieran cortar dicho hilo, por favor señores de la Fiscalía, no quieran cortarlo y se desplome el tinglado y paguen justos por pecadores.

            Déjenla que siga con su carrito erre con erre.

2 comentarios:

  1. Don José, sus fieles seguidores sabemos que Vd. es fiel seguidor de la jueza. Pero me pregunto: ¿No sabemos todos que aquí pagan siempre los desgraciados? ¿Y no sabe Vd. que si pagaran los gordos, nos quedaríamos sin gobierno? ¿No toca hablar ahora de la dialéctica Cáritas-Montoro? ¿O, del nuevo informe Pisa? Vd. Que sabe tanto de educación. En fin, parece que la jueza lo tiene obnubilado.
    Sí, ya sé que el amor tiene razones que la razón no comprende.

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