miércoles, 12 de marzo de 2014

Oh Magdalena, oh!



           De entrada, ya veremos si hay algo más de salida, la juez Alaya ha impuesto una fianza civil de cerca de treinta millones de euros a la actual Vicepresidenta del Banco Europeo de Inversiones, la todopoderosa Magdalena Álvarez, en otros tiempos Consejera de Economía de la Junta de Andalucía con Manuel Chaves y en otros más cercanos Ministra de Fomento en el gabinete de Zapatero, más tarde fue europarlamentaria para acabar siendo nombrada Vicepresidenta del banquillo citado; buena carrera sin duda alguna hasta el momento presente, lo que demuestra las cualidades de la nacida en San Fernando, pero con raíces en esta ciudad, Málaga, que todo lo acoge y todo lo silencia.

            No estoy ducho en Justicia con mayúscula, aunque si en injusticia con letra pequeña porque la sufro en mis carnes, pero habrá que decir que, al igual que la Infanta Cristina, está solamente imputada por ahora y no acusada y condenada, por lo que habrá que repetir una y otra vez su presunción de inocencia.

            Creo que con este paso dado por la juez sevillana se va a iniciar ya el proceso sobre la ciénaga de los EREs andaluces para todos aquellos y aquellas que no están aforados por ser miembros del actual Gobierno de la Junta, parlamentarios andaluces o nacionales; así que creo que este auto judicial es el pistoletazo de salida del proceso abierto para los artífices de semejante aberración administrativa.

            Junto a ella, a su viceconsejero, señor Salgueiro, le han endiñado otra fianza civil de veintidós millones de machacantes, y a Antonio Estepa, el que fuese Secretario general Técnico, cerca de nueve millones de euros.

            Todo este caudal de euros, en el caso de que se demostrase la culpabilidad del trío en cuestión, no tiene más misión que la de ser devuelto a la Institución, la Junta de Andalucía, en cuyo seno se pergeño este dislate de marrras; será por ello que Susana, oh Susana, debe estar frotándose las manos por recoger semejante talego que redundará en beneficio de los propios andaluces.

            Mal lo tiene Magdalena Álvarez, pues ella que no tiene un pelo de tonta sabe que, a partir de este momento, peligra también su puesto de Vicepresidenta del Banco Europeo de Inversiones; todo sea por Andalucía, España, la Humanidad y la decencia, oh la decencia.



            

2 comentarios:

  1. Don José, confiar la decencia de los españoles, los andaluces y la humanidad en los autos de la jueza Alaya, tienen las mismas posibilidades de éxito que los imaginados amores de mi adolescencia cuando Rita Hayworth se quitaba los guantes en Gilda.

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