miércoles, 19 de marzo de 2014

De Nación a selva



El Condado de Treviño es una isla dentro de la provincia de Burgos, territorio que pertenece a la Comunidad de Castilla León (España); sin embargo dicho condado está más cercano a la ciudad de Álava, localidad que forma parte del País Vasco (España). De hecho, los habitantes del Condado de Treviño han realizado algún que otro referéndum local para pertenecer a Euskadi, pues les viene a la vuelta de la esquina y les interesa más desde muchos puntos de vista, por ejemplo el económico.

            Esta España que uno no desea que sea “una, grande y libre”, pero sí que se sea justa, igualitaria y decente vivió ayer -antesala del llamado “Día del Padre- un hecho tristemente surrealista con una pequeña de tres años, oh Dios, tres años, que a causa de esta locura de competencias transferidas a las comunidades autónomas ha acabado con su vida.

            La niña, de nombre Anne Gamuza, se encontró mal con una traidora varicela y los padres llamaron al 112 (teléfono de emergencia) para que una ambulancia la recogiera y la transportarse a un hospital para ser asistida; pero ay Dios, o no hay Dios, el teléfono receptor fue el más cercano al Condado de Treviño, o sea, el situado en Álava (España), y la contestación, trágica respuesta de una España descompuesta, ya saben: “no, aquí, no, usted pertenece a Castilla León (España, por cierto, quiero creer)”.

            Vuelta a llamar, ambulancia que sale pitando y aullando desde Miranda del Ebro (España), pero ya todo ha acabado, pues los estreptococos se habían apoderado de Anne, tres años, oh Dios, y entre ellos y las transferencias, las comunidades y la falta de decencia, Anne, oh Anne, se ha marchado al ignoto mundo fuera de España, aunque a ciencia cierta desconozco si estos territorios, taifas, comunidades, nacionalidades, etc., conforman una España igual para todos sus habitantes.

            Señores y señoras que nos desgobiernan desde Madrid (España), Andalucía (España), Cataluña (España), Valencia (España), Euskadi (España), etc., olviden sus ombligos e historietas, sus intereses y banderas, sus macanas y bisuterías, y compacten esta nación que se nos va, que se diluye, que tiende a desaparecer porque cuando los ciudadanos no somos iguales en derechos y deberes esto, que llaman España, lleva camino de convertirse en una selva con sus tribus y hechiceros.

            Oh, Anne, tres años, víctima de la irracionalidad.



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