jueves, 20 de febrero de 2014

El ocaso desvanece



Me pesa nuestro ocaso,
tu aliento desvanece
y tu risa se muere en las esquinas.
Yo camino tus pasos en mis versos.
Voy solo, con mi alforja vacía de caricias,
arañando a la hojas su verdor.
Me detengo un instante
y me besa la sombra de noviembre.
La fuerza del deseo vacía su lujuria
y río por la noche mi impotencia.
Los sonidos silencian mi quejido
y mi grito retorna a las entrañas.
Un pájaro de negro vuelo
me cubre con sus alas.
Los ojos de la muerte me miran complacidos.

(Inédito de José García Pérez)

2 comentarios:

  1. .....y me besa la sombra de noviembre....

    Uffff, José, verso enorme.
    Felicidades
    Un abrazo

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  2. Alguien dijo que un verso puede valer un poemario. No sé si este al que te refieres los vales, pero en todo caso te estoy agradecido.
    Abrazos

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