martes, 11 de febrero de 2014

Domingo F. Faílde



            Malditos meses estos últimos que estoy pasando donde veo y sufro porque poetas amigos míos de aventuras, Manuel Urbano, Félix Grande y hoy, horrible este día de febrero, se ha ido hacia lo ignoto mi amigo e imprescindible poeta en el entorno de lo ético Domingo F. Faílde.

            Oh Domingo¡ nos has hecho una auténtica putada en este devenir hacia no sé dónde cuando tanta falta nos hacía en este panorama donde la literatura, la poesía en concreto, está a la venta del mejor postor o del máximo poder, sea éste la Consejería de Cultura de tu amada Andalucía o de aquellas Asociaciones, esencialmente la de Críticos Literarios de esta tierra de María Santísima y de poderes políticos en la que eras pieza fundamental maciza y roqueña de la ética literaria.

            Qué lejos quedan, oh Domingo, aquellos tiempos de enfrentamiento dialéctico entre las corrientes poéticas de la Diferencia, defensora de lo ético, y de la Experiencia, amante del poder, poder que por cierto inclinó su cerviz a ella.

            En tu vida mortal recibiste premios de todas categorías con una poética que llamaría del desgarro, y así, entre otros, quedaron en tu corazón, entre otros, los premios “Juan Alcaide”, “Miguel Hernández”, “Antonio González de Lama”, “Arenal de Sevilla” y muchísimos más que no nombro para no aburrir al posible lector.

            Ya no lo sabes, pero sí me gustaría decirte en el susurro del oído ya inerte que, junto a otros, entre ellos Antonio Hernández, luché lo indecible para que tu maravilloso poemario La mala letrase alzara con el XIX Premio de la Crítica de Andalucía, pero no pudo ser, te quedaste a un voto de ello, pero que conste que fue el mejor de los finalistas.

            Me queda el dulce sabor de afirmar que como antólogo, algunos de tus poemas fueron incrustados en aquella histórica Antología tan discutida por los poderes de la Junta de Andalucía y de sus súbditos poetas, “… y el Sur, antología de la que fui autor y por la que nunca he sido perdonado gracias a mi ADN, del que me siento orgulloso.

            Tan orgulloso como en aquellos tiempos en los que siendo director de algunas colecciones de poesía, te publiqué “Conjunto vacíoen Puerta del Mar o “Las sábanas del mar”  en la desaparecida colección, para vergüenza del PP malagueño, Ancha del Carmen.

            Siempre te admiré por tu gallardía, por tu marcha a contracorriente y por tu excelsa poesía que quedará para que el buen lector sepa saborear y distinguir la paja y el trigo.

            Un abrazo, amigo.

3 comentarios:

  1. Se fue el hombre, mas nos queda el Poeta... Bello homenaje. Un abrazo Maestro, en éste mal trago.

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  2. Pues sí, Magda, nos quedará siempre su palabra.
    Besos.

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