jueves, 20 de febrero de 2014

Ánimo pequeñines



             Del aburrimiento, a aquellos que ya bordeamos el tránsito hacia lo ignoto, nos salva el fútbol si es de nuestro gusto y algunas otras cosillas sin importancia como pueden ser un “pelotazo” bien bebido, o sea, bien acompañado, una buena película de las de antes y los vicios correspondientes, en mi caso, tabaco y poesía.

            Pero lo de los veintidós, sin contar árbitros y jueces de líneas, en paños menores corriendo tras la pelota para hacer gol se está convirtiendo en una guarrada a poco que se piense en ello.

            Nada más ver lo que pasó el otro día en el campo del “submarino amarillo”, Villareal, con el lanzamiento de un artefacto propio de las calles de Kiev o el mechero que le lanzaron, e hizo bingo, al guapo y antes triste Ronaldo, nos hace tomar la decisión que lo mejor es quedarse en casa bien enguatado y ver, plácidamente, algún que otro encuentro o desencuentro de fútbol.

            Hoy, la “pastora”, esa compañera de más de medio siglo, no había cocinado por lo que nos vimos obligados a engullir una virutas fuera del hogar; me encontraba enfangado en dar cuenta de una buena merluza cuando, cómo no, una de las cadenas televisivas, la de los Manolos, daba una noticia sobre cuestiones peloteras.

            Resulta que un jugador del Jaén, de nombre creo que Jona, se enfundó el pasado domingo una camiseta con una leyenda con motivo del “Día del cáncer infantil” en la que se leía: “Animo pequeñines”. El tieso futbolista, no se puede esperar que sea un adinerado alguien que juega en el Jaén, tuvo la fortuna o desgracia, vaya usted a saber, de meter un gol y, pleno de euforia, se subió la camiseta oficial para mostrar el graffiti en el que daba ánimo a los pequeños señalados para sufrir un maldito cáncer.

            Pues bien, no se quiénes, pero deben ser unos mamones de no sé qué rollo de competición, lo han purgado con 2.000 euros de multa por ser solidario, buena persona y amante de la chavalería que padece lo indecible.

            El de la “bomba al submarino” todavía no ha sido descubierto, por el mecherazo a Cristiano el Atlético de Diego Costa ha sido multado con seiscientos machacantes, y a Jona por dar la cara y ánimo a los niños que sufren le han buscado una ruina.

            Moraleja: a partir de hoy el menda se convierte en hincha del Real Jaén, y no hago comentarios de El País.

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