martes, 14 de enero de 2014

El amor no es del día



Y llegarán “palabras”.
Se quedan con nosotros,
en nuestra sola y llena compañía,
sin murmullos de vanas voces huecas
que enturbien su sentido.
Las palabras son ruta del amor.

Veremos nuestros cuerpos
sin tiempo de imposible
y la nada vendrá junto a nosotros.
La llamamos, “amor”.
Nació en la penumbra.
Es de la noche.
Es su palabra.
La noche duerme en el silencio nardo
donde todo es quietud.
El amor no es del día,
se le escapa entre luces,
no permanece en él.

Si tu nombras a “Dios
sé que hablas de ti
y de mí: de lo nuestro con nosotros.
Vendrá el fuego y la llama que no quema,
y abierta la ventana
se esparce por los sueños de la noche
y el nardo los consume.

La “muerte” se derrumba.
No es Alfa ni es Omega,
se desliza entre amantes:
permanencia constante que dormita
entregada a los dos.
Sólo cuando morimos a nosotros
avivamos su sed
y golpea furioso al cuerpo solo.
Somos juntos un alma,
útero siempre fértil,
inmanencia de Dios.

(De Inacabada ausencia,  de José García Pérez)

4 comentarios:

  1. He disfrutado de la intensidad del poema, de su ritmo de fuego silente. Un saludo

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  2. Gracias. Es un placer saber que leen a uno y, además que agrada. Saludos

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